UE acuerda vetar petróleo de Irán
La Unión Europea decidió imponer un embargo total a las importaciones de
petróleo iraní a partir del próximo 1 de julio con la intención de
forzar a la República Islámica a volver a la mesa de negociaciones para
discutir su programa nuclear. La entrada en vigor del embargo será
gradual: ningún socio comunitario podrá firmar a partir de hoy nuevos
contratos de suministro con Teherán y quienes ya los tengan -como es el
caso de España, el país europeo más dependiente de Irán, con un 20% de
su aprovisionamiento procedente de Irán- tendrán hasta el 1 de julio
para cumplir los contratos pendientes. El acuerdo fue alcanzado y
sellado esta mañana por los ministros de Exteriores de la Unión en
Bruselas, informó El País. "Llevará tiempo aplicar las
sanciones", manifestó Catherine Ashton, al llegar a la reunión.
"Queremos convencer a Irán de que se siente a negociar donde lo dejamos
el año pasado en Estambul". En la metrópoli turca se celebró hace un año, y por enésima vez, una ronda de discusiones que concluyó sin llevar a ningún lado. Ashton mantiene que la Unión está dispuesta a aceptar un desarrollo nuclear iraní pacífico, lo que supone una estricta tutela de la comunidad internacional. Países con Grecia, Italia y España, los más dependientes del crudo iraní, habían venido planteando objeciones a la drástica renuncia de esa fuente de aprovisionamiento que reclamaban Alemania, Francia y Reino Unido. Las reservas han desaparecido al encontrarse suministradores alternativos. "España es de los grandes sacrificados porque recibimos alrededor del 20% de nuestro suministros", dijo José Manuel García-Margallo, el ministro de Exteriores. "Pero las empresas españolas nos aseguran que hay alternativas". Según él "nos vamos a sacrificar más en nombre de la seguridad en la zona y de la unanimidad en la política exterior de la UE". Irán vende del 6% de su petróleo a la UE, que cree haber encontrado proveedores alternativos en otros países del Golfo, con Arabia Saudí a la cabeza. Otros proveedores importantes de la Unión son Rusia y Noruega. Junto al embargo petrolero los ministros prevén adoptar nuevas sanciones contra el sistema financiero de la República Islámica, en particular sobre las actividades de su banco central. Las medidas de hoy son las últimas de un larga cadena que ha visto la congelaciones de activos de más de 500 personas físicas y jurídicas iraníes (incluida la prohibición de pisar suelo europeo a personalidad del régimen), el veto a exportaciones a Irán de producto sensibles o la prohibición de invertir en el sector de hidrocarburos. Las sanciones no parecen hasta la fecha haber hecho grieta en el régimen iraní. Carta Bodán |
