La inmigración italiana en Costa Rica



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En memoria de Rafael Ángel Bagnarello Mora (1933 - 2007), a quien despedimos de este mundo hoy, 18 de febrero; último de los varones procreados por don Carlos Bagnarello Chinchilla y doña María Mora Madrigal, mis queridos abuelos. 

Con amor,

Álvaro Bagnarello Ramírez

Antonio Bagnarello Capello
Antonio Génova


Publicado en la Revista Académica de Universidad Autónoma de Centroamérica  (UACA) - San José - Costa Rica - Por Rita Bariatti


II

LA INMIGRACIÓN 
ESPORÁDICA 
EN EL SIGLO XIX

1821- 1886

                                            
                                             
                         Andiamo in Transilvania
                            A menar la carioleta
                           Che l’Italia povereta
                        No’ l’ha bezzi da pagar.
                                    (Veneto)




UNA BREVE EXPLICACIÓN

Las características de una inmigración italiana de tipo esporádico perduraron por muchas décadas a lo largo de la época post-independentista costarricense. Italia y Costa Rica, aunque enfrentando un proceso parecido en la búsqueda de su identidad nacional, se encontraban sumergidas en problemáticas disímiles: la una en un lento proceso de lucha con el fin de consolidarse como estado-nación, la otra ya independiente y buscando la articulación al mercado mundial. 

EN SUELO ITÁLICO Y EN SUELO COSTARRICENSE

En 1815 el Congreso de Viena había desmembrado el Reino Itálico napoleónico. De ese fraccionamiento salió fortalecido el pequeño Reino de Piamonte-Cerdeña, el cual encabezó la difícil unificación italiana durante el período del glorioso RISORGIMENTO. Fue una época de conflictos y de mártires, inmersa en un clima de entusiasmo romántico y patriótico, donde destacaban tres grandes figuras: Mazzini (el alma), Garibaldi (la espada) y Cavour (el cerebro). En las calles se vociferaba ¡VIVA VERDI!, condensación en siglas de Viva Vittorio Emanuele Re d’Italia!. 
Al fin, el 17 de marzo de 1861, fue proclamado el Reino de Italia, bajo la soberanía de VITTORIO EMANUELE II. Pero tan sólo hasta 1871, con la incorporación de las regiones del sur, se pudo hablar de una Italia “unida”. En junio de ese año Roma fue proclamada capital de Italia.
En el momento de su unificación, el Reino de Italia se encontraba con graves problemas de carácter social, político y administrativo. Entre otros, faltaba infraestructura, el analfabetismo promedio nacional era especialmente elevado (un 75%), no existía prácticamente un idioma nacional (por la proliferación de los dialectos), la mortalidad era alta (particularmente la infantil) y el déficit público era enorme. En la década de 1860 se escribía: 
“Ninguna publicación oficial nos ilumina acerca del curso medio del salario del bracero en Italia, pero por medio de un criterio que nos hemos formado leyendo monografías y periódicos, creemos poder afirmar... que el obrero en general y el agricultor en particular, son retribuidos tan miserablemente que no sólo no pueden mejorar su condición económica, sino que no están tampoco en capacidad de abastecerse de una sana y suficiente nutrición.” (1)
Procedentes de tan difíciles condiciones, entre 1821 y 1886, emigraron en forma esporádica a Costa Rica algo menos de cien italianos. No será sino hasta la década de 1870, ya consolidada políticamente la unificación italiana, que se comenzará a considerar en Italia la eventualidad de emigraciones en grupo (masivas) a Costa Rica. En 1872 ya se pedían informes para establecer una colonia agrícola italiana y se preguntaba si existían posibilidades para obtener concesiones de terrenos. Al año siguiente se solicitaban, por medios diplomáticos, las disposiciones en vigor en la República de Costa Rica respecto a la inmigración. En 1877 una empresa italiana de Génova pedía información relacionada con una posible emigración de colonos italianos a Costa Rica. Ninguno de tales proyectos se concretó. (2) 
En la década de 1880 la emigración comenzaba a ser una realidad en Italia y las autoridades planteaban la necesidad de proteger al emigrante. Así lo demuestra una Circular del 6 de enero de 1883 del Departamento Real del Interior, en la cual se señalaba que era deber del gobierno velar por los intereses de los emigrantes sometidos a promesas falaces y abandonados en condiciones miserables en regiones lejanas y que, por lo tanto, quien quisiera enrolar emigrantes para países no europeos necesitaba obtener el consentimiento del Ministerio del Interior. (3) 
En 1821 Costa Rica había alcanzado su Independencia sin luchas. Presentaba un panorama de población escasa (65.000 habitantes en 1824), asentada en núcleos dispersos en el Valle Central y dedicada a una agricultura de subsistencia. Pero pronto, en la década de 1830 –con la expansión del cultivo cafetalero– el país se articuló tempranamente al mercado mundial y se abrieron nuevas perspectivas. (4) Para la década de 1840 y comienzos de los 50, los viajeros extranjeros que pasaban por Costa Rica se quedaban impresionados por la prosperidad general que veían y el desarrollo del mercado interno en relación con el resto de Centroamérica. (5) Hacia 1850 se divisaba con claridad que se había iniciado un proceso de consolidación económica basado en la agricultura cafetalera. Los emigrantes europeos bien podían sentirse atraídos por las promesas de una pequeña y lejana nación en pleno proceso expansivo.

Los gobiernos de la Costa Rica del siglo XIX eran claramente favorables respecto a la inmigración europea para colonizar el país; en 1850 el gobierno de Juan Rafael Mora había creado la Junta Protectora de las Colonias. Desde 1821 hasta la década de 1860 fracasaron, por mala planificación, cuatro importantes proyectos de colonización privada de ingleses, franceses y alemanes. A esos inmigrantes no se les había dicho lo principal: que la ubicación de las colonias se encontraba en lugares lejanos y sin caminos de acceso. (6) 
Pero no todos los inmigrantes europeos aspiraban a la colonización. En un estudio del contexto costarricense, entre 1800 y 1850, se ha señalado que el aporte del inmigrante europeo fue significativo para la transformación socioeconómica del país y que la importancia de ese inmigrante, generalmente mercader individual, fue esencialmente cualitativa. (7) 
Luego, el comienzo de la construcción del ferrocarril al Atlántico conllevó el empleo de un sinnúmero de brazos, que la siempre reducida población costarricense no podía proporcionar. En 1873 se trajeron al país 653 chinos y el maltrato que recibieron provocó una rebelión en 1874. ( Para ese año también trabajaban en la línea férrea unos mil negros procedentes de Jamaica. (9) Pero lo que más se aspiraba traer era el inmigrante europeo, casi se le veía como un taumaturgo socioeconómico. Así se escribía en 1886:

“Inmigración... una de las más positivas esperanzas de regeneración y mejora de las condiciones sociales y económicas en que vivimos... ¿De qué manera se puede implantar agricultura, industria y nuevos ramos de comercio? Haciendo que vengan inmigrantes.” (10)


SE INICIAN LAS RELACIONES DIPLOMÁTICAS 
ENTRE COSTA RICA E ITALIA
Fue desde Costa Rica que se iniciaron los intentos de acercamiento. Don Juan Rafael Mora, en una carta de 1853 dirigida al Rey de Cerdeña, expresaba que su gobierno “vería con sumo interés entablarse negociaciones amistosas entre el Reino de Cerdeña y la República de Costa Rica.” (11) Ocho años después, llegó de Italia una comunicación oficial para el Presidente de la República de Costa Rica, en la cual se informaba que “Su Majestad Víctor Manuel II... con regocijo general de los pueblos italianos y unánime votación del Parlamento Nacional, ha asumido... el título de Rey de Italia.” (12) Inmediatamente se nombró un encargado con el oficio de Cónsul de Su Majestad el Rey de Italia en Costa Rica: fue Louis Othon de Schroter. (13) Al año siguiente, se nombró un Cónsul de Costa Rica en Italia, en el puerto de Génova. (14)
Pronto se empezó a trabajar entre los dos países en convenios y tratados internacionales. Primeramente se acordó un “Tratado de Amistad, Navegación y Comercio” entre la República de Costa Rica y el Gobierno de Su Majestad el Rey de Italia, firmado por Louis Othon de Schroter y Francisco M. Iglesias el 14 de abril de 1863. Decía entre otros:
“ART. 1. Habrá perpetua paz y amistad entre los dos Gobiernos... y entre sus ciudadanos y súbditos.
...ART. 3. Los ciudadanos y súbditos de los dos Estados tendrán recíprocamente... la misma libertad y protección que los nacionales.
...ART. 5. Si por desgracia se interrumpiese la amistad entre las dos Potencias, los ciudadanos y súbditos residentes en el territorio del otro tendrán derecho de quedarse y continuar sin interrupción de ningún tipo el ejercicio de su trabajo, siempre que se comporten pacíficamente obedeciendo a las leyes del país. Los efectos y las propiedades de ellos... no podrán ser ocupados o secuestrados, ni sometidos a otros gravámenes.
... ART. 21. En caso de muerte de cualquier nacional de las dos Partes contrayentes en el territorio de la otra, las autoridades locales competentes tendrán que dar aviso inmediato a los Cónsules Generales, Cónsules o Vice-Cónsules del distrito.” (15)
Diez años más tarde, el 6 de junio de 1873, se firmaba también una “Convención de Extradición” recíproca entre Italia y la República de Costa Rica. (16) Estas dos naciones, tan lejanas y diferentes, pero ambas en pleno proceso de consolidación, habían estrechado unos sólidos vínculos legales de amistad y armonía que sólo se verían amenazados, casi un siglo después, por la Segunda Guerra Mundial.
LAS BIOGRAFÍAS
Salvatore ABRUZZO DILEO. Nació en 1848 en Sicilia y llegó a Costa Rica en 1883. Negociante de granos básicos y también de pieles de venado, vivió en Filadelfia, Guanacaste. En 1906 se encontraba en Puntarenas, dedicado a la fabricación de fideos y macarrones. [ANCR: Jur. Filadelfia A.U. N. 416, S.J.J.Cr. N. 968, Puntarenas A.U. N. 2462] 
Costantino ALBERTAZZI ALBERTAZZI. Nacido en Quittengo en 1861, arribó a Costa Rica en 1885 con su padre Matteo. Poco después de su llegada, entró a trabajar con la empresa que estaba construyendo el ferrocarril a Limón. Fue un famoso maestro cantero y albañil, y tuvo una empresa de construcción. Innumerables fueron las obras que realizó: puentes de arco (entre los cuales está aquél que sostiene la vía férrea en la carretera entre Paraíso y Turrialba), trabajos para la Junta Itineraria de Curridabat y el Teatro Nacional, los arcos de puertas y ventanas del templo parroquial de Cartago (luego semidestruido por el terremoto de 1910), el edificio escolar de San Rafael de Heredia y la restauración del Teatro Nacional luego de los fuertes temblores de 1924. En 1887 había contraído matrimonio en Paraíso con Rosenda Avendaño, fueron sus hijos: José, Attilio , Teresa, Clelia, Héctor, Víctor Manuel y Hermógenes Albertazzi Avendaño (nacidos en 1892, 1894, 1896, 1899, 1901, 1903 y 1904, respectivamente). Don Constantino, naturalizado costarricense en 1926, este mismo año regresó –después de 41 años– a su tierra; lo acompañó doña Rosenda, quien falleció en el viaje de regreso. Diez años más tarde murió don Costantino. El hijo mayor de don Costantino y doña Rosenda, JOSE ALBERTAZZI AVENDAÑO (1892-1967), logró un lugar destacado en el medio costarricense. Maestro y luego abogado, fue considerado un genio literario en prosa y en poesía, y su producción le valió innumerables premios en toda América Latina. Fue elegido diputado en cinco oportunidades y Presidente del Congreso Constitucional en 1944-45; gran defensor de la democracia y la justicia social, sus vehementes discursos y brillo oratorio fueron famosos. [ANCR: Censo 1904, Fomento N.1889, Municipal N.3739, Policía N.3812; La Gaceta (San José, Costa Rica: N. 19, 25 de enero de 192 p. 99; Índice (17) p. 4; República de Costa Rica (24) p. 209]
Eugenio ALBERTAZZI ALBERTAZZI. Hijo de Matteo y Giovanna. En Costa Rica se dedicó, al igual que sus hermanos, al trabajo de maestro cantero y albañil. Para 1904, vivía solo en San José y era propietario de varias fincas urbanas. En 1918, se registró en el Consulado de Italia en San José como nacido en Quittengo en 1855. Casado en Italia, sus hijos se llamaron Paolo, Sila, Lina, Tito, Alpina y Ezio (nacidos en 1890, 1897, 1901, 1907, 1908 y 1912, respectivamente). [ANCR: Censo 1904; REI 1 a. 313; i.]
Giuseppe ALBERTAZZI ALBERTAZZI llegó de Italia con sus hijos Dante, Ida y Laura. Había nacido en Quittengo en 1864, hijo de Matteo y Giovanna. Fue constructor y residió en San José. Con Esperanza Gutiérrez tuvo a otros hijos: Aida, Mario, Marianela, José y Ligia Albertazzi Gutiérrez. [ANCR: Censo 1927 S,J. N.355 hoja 54 B; i.]
Matteo ALBERTAZZI. Fue el fundador de la familia Albertazzi en Costa Rica. Era oriundo de Quittengo, en la región norteña de Piamonte (para entonces provincia de Novara, hoy día de Biella). Casado con Giovanna Albertazzi, sus hijos fueron: Costantino, Pietro, Eugenio, Virginia, Giuseppe y Delfina. En 1875 había emigrado al Perú, pero estando en ese país fue víctima de un desastre financiero que arruinó a muchos. A raíz de eso, regresó a Italia y de ahí se vino para Costa Rica, en agosto de 1885, acompañado de su hijo Costantino. Entraron a San José a caballo, por la vieja carretera de Carrillo (luego llegaron los otros hijos). Fue propietario de una hacienda en Palomo de Cartago. Reconocido cantero, transmitió el oficio a sus hijos. Don Matteo falleció en San José a la edad de 57 años: era el 12 de abril de 1887. La razón de su venida a América había sido la ilusión de ganar dinero suficiente para construir una casa grande para toda la familia en su tierra de origen. La casa se llegó a construir, era de tres pisos y se distribuyó así: el primer piso pertenecía a Pietro, el segundo a Giuseppe (Pinotto) y el tercero la mitad a Eugenio y la otra a Costantino; como éste no regresó, Eugenio le compró su parte. [ANCR: Jur. Cartago A.I N. 1668, S.J. J.I Civ. N. 1061; J. Albertazzi (3) p. 5; i.]
Pietro ALBERTAZZI ALBERTAZZI. Nació en Quittengo en 1854, hijo del matrimonio de Matteo y Giovanna Albertazzi. Como su padre y hermanos, se dedicó al oficio de picapedrero y albañil; tuvo propiedades en Cartago y en San José. Casado con Marcelina Piedra, sus hijos fueron: Juanita, Matteo, Rafael, Giacomo y Eugenio Albertazzi Piedra (nacidos en 1881, 1882, 1884, 1886 y 1887, respectivamente); don Pedro falleció en San José en 1933. Matteo Albertazzi Piedra se casó con Gelsomina BOCCA, nacida en San Paolo Cervo en 1888. [ANCR: Censo 1904, Censo 1927 S.J. N. 1, L. y Ch. N. 246 f. 113; REI as. 316, 524 y 573; República de Costa Rica. (24) p. 209]
Bartolomeo ANGELINO ARGENTERO. Nació en 1851 en Piamonte. En Costa Rica, vivió en la finca de Palomo de don Matteo Albertazzi y en Carrillo. Denunció tierras en Carrillo (colindantes con propiedades de los hermanos Quinto y Giuseppe Vaglio) y compró un terreno en Orosi; igualmente compró fincas en San José con Carlo Savi. Fue artesano, agricultor y también dueño de una pulpería. Entre 1884 y 1886 vendió todos sus bienes y abandonó el país sin dejar paradero; su matrimonio con Francesca SARDI GAMALIERI, celebrado en Orosi en 1881, fue disuelto en 1896. Doña Francesca luego se casó con Giuseppe VAGLIO, fundando la familia Vaglio Sardi; enviudó y volvió a contraer nupcias con Enrique Santana Hansen, unión de la cual nacieron Enrique, María, Gustavo, Hortensia y Francisco Santana Sardi; enviudó nuevamente y falleció en 1908. [ANCR: Gobernación N. 6480 f. 6, Jur. Cartago A. I N.1668, J.Cont.Adm. N. 3309, S.J. J.I 
Civ. N.1407 y N.13149, L. y Ch. N. 268 f. 233 y N. 269 f. 
289 v.] 
Giuseppe ANGELONI. Negociante, vivió en Puntarenas a partir de la década de 1860 y llegó a ser dueño de varias propiedades en esa localidad, una de las cuales estaba ubicada en la Plaza Principal. Su hijo José Angeloni Piñeda, nacido en 1872, fue el primer descendiente de italiano que optó por la nacionalidad costarricense, en el año de 1897. [ANCR: L. y Ch. N. 864 fs. 2 v. y 3, N. 807 f. 13 y N. 818 f. 28 v.; Índice (17)]
Emanuele ANSALDO. Había nacido en Génova en 1817. Residió en Puntarenas, dedicado al comercio de harinas y cerveza. Fue albacea de Luigi Jourdain. En 1860, donó dos casas con todos sus accesorios en título de gratitud a una mujer que le había ayudado “en varias épocas de su vida en este puerto”. [ANCR: L. y Ch. N. 806 f. 20 v. y N. 821 fs. 1 y 29]
Antonio BAGNARELLO (conocido también como Antonio Génova). Nació en Génova y llegó a Costa Rica en 1867. De ocupación artesano, se señala que para 1871 se dedicaba a la fabricación de fideos, siendo entonces pionero de esta industria en Costa Rica. Vivió en San José y fundó la familia Bagnarello Garita. [ANCR: Jur. S.J. J.Cr. N. 1191 y S.J. A.III N. 4947]
Rodolfo BERTOGLIO. (Milano, 1844 - León, Nicaragua, 1887). Gran profesor, se considera que su aporte a la cultura de Costa Rica fue muy importante. Se había graduado en la Universidad de Pisa en física y matemática y como ingeniero en el Politécnico de Milán. Con experiencia de docente en Italia, dio impulso en nuestro país a la enseñanza de la matemática. De 1879 a 1886 trabajó en el Instituto Nacional de Costa Rica, llegando a ser su director. Fue también fundador y director de la efímera Escuela de Ingeniería; en La Gaceta del 12 de marzo de 1882 se encuentra publicado el programa de ingeniería elaborado por él. En 1875, el Gobierno le comisionó la construcción del nuevo Hospital (San Juan de Dios). Realizó el plano del Asilo Chapuí y del edificio para la instalación de cloacas en San José, y también hizo estudios topográficos en Santa Clara. Inventó la “espiral de Bertoglio”, aparato que permitía resolver complicados problemas matemáticos con el uso del compás. Contratado en Nicaragua, murió un año después de su llegada. Don Mauro Fernández así se expresó del profesor Bertoglio: 
“El representante asiduo y propagador en nuestro país de los métodos modernos de la enseñanza de las matemáticas de 1879 a 1886 ha sido el ingeniero don Rodolfo Bertoglio. Puede afirmarse que fundó escuela. Y no quiere decir esto que nuestros antiguos profesores no poseyesen extensos conocimientos en las matemáticas y no fuesen también hábiles maestros; pero en cuanto a los llamados métodos modernos, objetivos, gráficos y bien sistemados, se debe su introducción, exposición y propaganda a Bertoglio. Versado en matemáticas superiores, y fuerte en las abstracciones y generalizaciones de la ciencia, no olvidaba Bertoglio en la enseñanza el proceso lento y difícil de la concepción objetiva del número, para elevar gradualmente a sus discípulos a las representaciones simbólicas de la cantidad; versado también en ciencias físicas y naturales, no cayó en el escollo de los que sólo matemáticas puras profesan, apartarse de la observación externa, divorciarse de los fenómenos del mundo real y serles indiferente la existencia de la materia”. 
[González Flores (13) pp. 264-266; Incera (16) p. 69]
Antonio BERTOZZI BARTOLETTI. Natural de Rimini, falleció en Puntarenas en 1890. Fue carpintero y contratista. En 1885 hizo un contrato para la construcción de la casa de cuarentena de San Lucas. Fijó su residencia en Puntarenas, donde era dueño de varias propiedades, en la Calle de las Palmas y la Plaza de la Victoria. Se casó con Luisa Sánchez, de la cual tuvo cuatro hijos: Rosa, Clara, María y Antonio Bertozzi Sánchez. Después de su muerte, la familia se trasladó a San José. Su hermano Francesco también emigró a Costa Rica . [ANCR: Censo 1904, L. y Ch. N. 823 f. 14 v., Policía N. 5135, Jur. Puntarenas J.Civ.Cr. N. 338 y S.J. J.I Cr. N. 968]
Francesco BERTOZZI BARTOLETTI. Nació en 1857 y se reunió con su hermano Antonio en 1885, en Puntarenas. Carpintero, se casó con Lastenia Alvarado. En 1927 aún vivía en el Puerto. [ANCR: Censo 1927 Puntarenas N. 262, Jur. Las Cañas A.U. N. 66]
Alessandro BOTERO. Para 1850, daba clases de francés en San José. [González Flores (12) p. 346]
Bartolomeo BOTTARO. Cocinero, residió por algunos años en Puntarenas. En 1874 se fue del país. [ANCR: L. y Ch. N. 819 f. 55 v.]
Luigi BRUSCHETTI. Monseñor Bruschetti llegó a Costa Rica en 1877, con el nombramiento de Obispo de Costa Rica y Delegado Apostólico de América Central (en el mismo viaje llegaron Ettore POLINI, Giuseppe SACRIPANTI y Gaetano DE BENEDICTIS). Como Obispo, se interesó particularmente por la educación del clero y trajo al país clérigos franceses de la congregación de San Vicente de Paúl, para que enseñaran en el Seminario. En mayo de 1881 se fue de Costa Rica y a los pocos meses falleció en Italia. En su testamento dejó un legado de 30.000 liras al Colegio Pío Latino Americano de Roma, para que jóvenes costarricenses se educaran en ese centro. [ Arié (4) p. 325; González Flores (13) p. 266; Revista (27) N. 6]
Giovanni CALDARA. Albañil, llegó a Costa Rica en 1871, a los 24 años. Residió en San José en casa de su primo hermano Francesco Vanolli, con el cual colaboró en trabajos de albañilería. Luego se trasladó a vivir a Desamparados, al Barrio de San Antonio. [ANCR: Jur. S.J. J.Cr. N. 6699 y N. 6957]
Francesco CALIVÁ MUSSACCHIA llegó a Limón en 1887 con su esposa Caterina CARUSO. En ningún documento aparece el lugar de su nacimiento, tan sólo se sabe que era italiano e hijo de Gioacchino y Francesca. Su hermano Nicola ya estaba establecido en Costa Rica. Don Francisco se asentó en Heredia, donde en 1905 era panadero; luego fue dueño de una pulpería y se dedicó a la agricultura. Falleció en 1929, a los 85 años. Sus hijos fueron Francisca, Antonia, Teresa, Josefina, Joaquín y Manuel Calivá Caruso (a veces Caroza). En su testamento dispuso que sus funerales fueran bastante pomposos, con banda de música. [ANCR: Censo 1927 Heredia N. 194 hoja 15 A, Jur. Heredia J. Cr. N. 953 y J. Civ. N. 171 remesa 1168]
Nicola CALIVÁ MUSSACCHIA en 1881 se encontraba en Costa Rica y denunciaba un lote en las llanuras de Santa Clara: era artesano, tenía 34 años y era vecino de Santo Domingo de Heredia. Casado con Josefa Argüello, fueron sus hijos: Elodia, Joaquín, Carmen, Elena y María Rosa Calivá Argüello. Don Nicolás falleció en 1923, siendo agricultor; dejó a sus descendientes varios terrenos y una máquina de aserrar. Su hermano Francesco también se estableció en Costa Rica. [ANCR: Jur. Heredia J.Civ. remesa 982 N. 27 y J.Cont.Adm. N. 1882]
Lorenzo CANESSA ESCOTTO. Nació en Livorno en 1839, hijo de Francesco Canessa y Anita Escotto. En Costa Rica se dedicó, primeramente, a los negocios (entre otros comerciaba sal y concha perla) y fue dueño del bongo “Garibaldi”. En 1886 fue nombrado Jefe Político del Golfo Dulce, habiéndose naturalizado costarricense el año anterior. Murió en Puntarenas en 1913. Fundó la familia Canessa González. [ANCR: Gobernación N. 6415, Jur. Juzg. Cont. Adm. N. 30, Mortuales Puntarenas N. 1251; Índice (17)]
Emilio Domenico CHIAPPE VERDI. Nacido en 1848, lo encontramos para 1887 asentado en San José, propietario del Hotel “Italo Americano”. Se fue a vivir a Puntarenas, donde en 1893 era dueño del “Hotel Victoria”; en ese hotel se hospedó José Martí durante su primera visita a Costa Rica. Se casó con Julia Cáceres, su único hijo fue Benito Emilio Chiappe Cáceres. Fue uno de los fundadores de la Sociedad Filantrópica Italiana en 1890. Falleció en Puntarenas en 1901. [ANCR: Jur. Puntarenas A.U. N. 953, S.J.J. Cr. N. 3902 y S.J. J.II Civ. N. 2253]
Francesco Alfonso CINELLI. Profesor, llegó a San José en 1864, nombrado como Inspector de Escuelas. Puesto que para esa época el país carecía de textos didácticos, escribió: Enseñanza de la Gramática Castellana y Compendio de los deberes del hombre en 1865, Compendio de Aritmética Elemental en 1867 y también un Compendio de Geografía e Historia de Costa Rica. Se ha rumoreado que en Italia había pertenecido a la secta secreta de la Carboneria y que murió en Heredia, asesinado a manos de un sicario de aquélla. [Información suministrada por el historiador Carlos Meléndez (6); González Flores (13) p. 264]
Giuseppe Anselmo CONTEGRANO. Nacido en Finestrelle, Piamonte. En 1862 se le llama a cumplir con el servicio militar en Italia. [ANCR: RE caja N. 38]
Gaetano DE BENEDICTIS (o Benedictis) FRACASSA. Nació en L’Aquila en 1850, hijo de Eugenio y Anna Antonia. Emigró muy joven a Costa Rica, donde contrajo matrimonio, primeramente, con María González Rodríguez y en segundas nupcias -celebradas por el Obispo Bernardo Augusto Thiel- con Juana González Rodríguez. De la primera unión nació Eugenio y de la segunda nacieron Vicente, Cayetano, Tomás y Antonio. Participó activamente en la vida comercial del país: estableció un famoso almacén de abarrotes conocido como “La Gran Vía”, más tarde instaló los hoteles “Imperial” (que por muchos años fue el mejor del país) y “Francés”. También se dedicó a actividades agrícolas y ganaderas y participó como contratista en la construcción del Teatro Nacional. En 1901 fue socio fundador de la Sociedad Económica Nacional. Enfermo, quiso regresar a su ciudad natal, donde falleció el 26 de junio de 1904. Dejó a sus herederos un cuantioso capital. 
Eugenio De Benedictis González (nacido en 1883) se dedicó al comercio y se casó con Bice ANTONELLI DIAMANTE (italiana oriunda de L’Aquila). El matrimonio De Benedictis-Antonelli tuvo tres hijas: María Pía, Vera Teresa y Olga María. Doña Olga se casó con el Lic. Mario Echandi Jiménez, Presidente de la República en el período 1958-1962 y fue Primera Dama de Costa Rica durante esos años.
Cayetano De Benedictis González se casó con Gemma Durini Cáceres, nacida en Génova en 1889, hija de Lorenzo y Juana. Luego de enviudar, doña Gemma se trasladó con sus hijos Gemma y Fernando a Quito, Ecuador.
Tomás De Benedictis González (nacido en 188 se casó con Rafaela Matamoros y fueron sus hijos: Flora, Carlos, Vicente y Leonardo.
Antonio De Benedictis González (n. en 1892) se trasladó a Europa a estudiar. [ANCR: Censo 1904, Censo 1927 N. 2, L. y Ch. N. 229 f. 177, Jur. S.J. J.II Civ. N. 8527; Arié (4) pp. 325-326; Libro Azul (20) pp. 178-179; Villalobos (35) p. 255]
Vincenzo DE BERNARDI (o Debernardi) RIGHI. Nacido en Ardenno (Sondrio) en 1847, para 1875 ya encontramos sus rastros en San José. Ingeniero, residió en Cartago, donde nacieron sus hijos Oliva y Amadeo. Falleció en 1929. [ANCR: Censo 1927 Turrialba N. 83, Jur. S.J. J.II Civ. N. 2252 y N. 3719, RE caja N. 324]
Enrico DE GUBERNATIS. En 1884 fue nombrado Ministro Residente de Italia en Costa Rica. [ANCR: RE caja N. 79]
Paolo DEMARCO. Fue cantinero en el “Hotel de Roma y Restaurante” de San José, propiedad de Montanaro y Staffieri. Logró adquirir ese mismo establecimiento en 1873, junto a su socio Juan Antillón, con el cual había formado la sociedad “Demarco y Antillón”. Ese hotel era un conocido punto de reunión de los italianos residentes en la capital. [ANCR: Jur. S.J. J.I Civ. N. 6240 y S.J. J.II Civ. N. 3719, L. y Ch. N. 264 f. 29]
Andrea DODERO. Marino, domiciliado en San Francisco de California, residió un tiempo en Costa Rica. Aquí vendió, en 1871, a Adolfo Knohr un buque de su propiedad, llamado “Milton Bradger”. Su hijo Giovanni Battista Dodero Antoniete se estableció en Costa Rica. [ANCR: L. y Ch. N. 103 f. 347]
Giovanni Battista DODERO ANTONIETE. Capitán, hijo de Andrea Dodero, se asentó en Costa Rica junto con su esposa Marina BERNARDINI, hija de Domenico Bernardini (comerciante) y de Camilla PIOLA, la cual vino a Costa Rica a residir con su familia. Del matrimonio Dodero Bernardini nacieron: Camilo en 1870, Andrés en 1872, Giovanni en 1874, Antonieta en 1876, Domingo en 1877, Bautista en 1878, Josefina en 1882 y Francisco en 1883. La familia residía en una casa de su propiedad en el centro de Grecia, Provincia de Alajuela; en esa zona poseía también una hacienda de café con patio de beneficio. Don Giovanni Battista falleció en Grecia en septiembre de 1890, a la edad de 45 años; doña Marina, nacida en 1851, había fallecido en Grecia en 1886. De sus hijos, algunos permanecieron en Grecia y otros en poblaciones como Sarchí Sur (familia Dodero Castro), Sabanilla de Alajuela (Francisco, casado con Maria Molinari) y Turrialba (Domingo, casado con Rosa Araya y dueño de la “Panadería Dodero”, optó por la ciudadanía costarricense en 1942 y falleció en 1965). [ANCR: Jur. Alajuela Mortual N. 367, Censo 1927 Sabanilla de Alajuela N. 86 y Sarchí Sur N. 114; RC t. IV f. 233]
Francesco DONATELLI. Suonatore ambulante, para 1886 se relata que recorría las calles de San José tocando varios instrumentos. [Otro Diario (San José, Costa Rica: 8 de enero de 1886) p. 2]
Paolo FERRETTI. Fue director de una Compañía Lírica que se disolvió en 1871. [ANCR: Jur. S.J. J.II Civ. N. 6309]
Domenico FIRENZE. Sacerdote católico, había nacido en 1809 y falleció en Alajuelita, donde habitaba, en 1864. [ANCR: Jur. S.J. J.I Civ. N. 9453]
Lorenzo FORTINO. Natural de Isolella, distrito de Borgosesia, era pintor; su estancia en nuestro país se señala a partir de la década de 1860. Se ha mencionado que este distinguido artista estableció una escuela de dibujo, aplicado a la figura, ornato y arquitectura; además, estaba especializado en retratos al óleo. A Costa Rica vino con su esposa Maria FRANCESCHINO, también oriunda de Isolella; doña María en 1861, con la autorización de su marido, otorgó un poder al italiano Giulio Chiara para que la representara en sus derechos de herencia paterna en Italia. [ANCR: Fomento N. 1735, L. y Ch. N. 110 f. 115 y 315 f. 293v.; González Flores (12) p. 348]
Pietro GAGINI TRAVERSA (1832 - 1882). Activo empresario y contratista, contribuyó al desarrollo urbanístico de San José al empezar la década de 1850. Trabajó a menudo en asociación con su hermano Abbondio o con el suizo Rocco Adamini. Naturalizado costarricense en 1864, ocupó cargos gubernamentales, llegando a ser Director General de Obras Públicas en 1869. Se casó con Emerenciana Chavarría Diez-Dobles y fueron sus hijos: Mariana, Carlos, Rafaela, María y Enriqueta. La familia vivía al lado norte de la Fábrica Nacional de Licores. Su hijo CARLOS GAGINI CHAVARRÍA (1865-1925) se destacó en el ámbito de la cultura costarricense como un gran maestro y filólogo, cuentista, autor dramático, novelista y ensayista. [ANCR: Fomento N. 149 y 929, L. y Ch. N. 294 f. 51, Jur. S.J. J.II Civ. N. 7985; Índice (17)]
Geronimo GALIERI. Llegó a Limón en 1886. En 1927 trabajaba en la mina “La Sierra” de Abangares. [ANCR: Censo 1927 N. 259 hoja 19A]
Giuseppe GARIBALDI (1807-1882). Según lo referido por el Presidente don Federico Tinoco, su propio padre había conocido en Puntarenas al famoso héroe de ambos mundos, el General Giuseppe Garibaldi. Aunque no se haya precisado la fecha, la visita fue efímera, posiblemente de pasada en un viaje a la vecina república de Nicaragua, donde Garibaldi residió algún tiempo. [ Arié (4) p. 324]
Luigi JOURDAIN (1805-1857). Nació en Savona, sus padres fueron Giuseppe Jourdain y Margherita Ciodo. Se dedicó al comercio y vivió en Santa Cruz de Guanacaste. Nombró como albacea a Emanuele Ansaldo. [ANCR: L. y Ch. N. 821 f. 1]
Giacinto LAMESI VANCHINI. Fue Presbítero en Esparza. Natural de Veroli de los Estados Pontificios, hijo de Giovanni Battista y Rosa, falleció en 1870, a los 54 años. De sus bienes, dejó una parte a una hermana en Veroli y una parte a la iglesia de Esparza. [ANCR: Mortuales Puntarenas N. 117]
Giovanni LEGGERO. Natural de la pequeña isla Maddalena, en Cerdeña, había nacido en 1813. En Italia, había tomado parte en la legendaria defensa de la República Romana en 1849, y luego de la derrota, se había internado en los valles de Comacchio junto con Garibaldi y su compañera uruguaya Anita Riberas. En Costa Rica, prestó servicio militar con grado de Mayor de 1855 a 1859. En la campaña de 1856 contra los filibusteros, fue herido en la batalla de Rivas y perdió un brazo. Don Juan Rafael Mora lo nombró entonces guarda de aduana en Puntarenas, con un sueldo de treinta pesos mensuales. Permaneció en ese empleo hasta septiembre de 1860, cuando, a consecuencia de acontecimientos políticos nacionales, tuvo que abandonar su cargo y se refugió en Italia. [ANCR: RE caja N. 42 (carta del 28-6-1864 de Balestrina al Ministro de R.E.), caja N. 347 (carta del 3-3-1931 de Bertolone a Beeche, carta del 31-3-1931 de R. Fernández Guardia a Beeche y carta del 13-5-1931 de Fernández Guardia); Arié (4) pp. 323-324]
Giovanni Battista MAINIERO RISSO. Natural de Génova, nació en el año de 1800 y falleció en Santa Cruz de Guanacaste en 1875. De profesión marino, se había establecido en Santa Cruz, donde comerciaba con especias. [ANCR: Jur. Santa Cruz remesa 1083 N. 109]
Francesco MANCIANTI. Ingeniero y arquitecto, hacia finales de la década de 1860 presentó varios proyectos al Gobierno de Costa Rica. En 1869 solicitó su incorporación a la Universidad de Santo Tomás como Licenciado Geómetra. [ANCR: Educación N. 6189, Fomento N. 58, 98 y 146]
Andrea MARSICANO en 1879 se casó con Alejandrina Touret; tenía 33 años y residía en San José desde hacía una década. [AECM: Fondos Antiguos, Expedientes Matrimoniales, caja N. 258, N. 108]
Domenico MATTEI (también Mattey o Mathey). Los documentos informan sólo que era natural de Italia, sin especificar lugar y fecha de nacimiento; se ha señalado que falleció en 1837. Fue el primer italiano que se naturalizó costarricense, el 30 de abril de 1829. En Costa Rica se dedicó a la minería, fundó una prestigiosa casa comercial y fue una importante figura empresarial de los primeros años de la Independencia. Destacó también en la política, fue electo diputado por la Provincia de Santa Cruz y Nicoya de 1830 a 1832 y por la Provincia de Alajuela de 1833 a 1835. Se casó con Rosa Goyenaga, fueron sus hijos Rosa (casada con el Dr. Nazario Toledo), María y Domingo. [ANCR: Congreso N. 836, Gobernación N. 26780; González Flores (13) p. 43; Índice (17); Sanabria (30 ) t. IV; Stone (31) p. 542; Vega Carballo (34) p. 123]
Olinto METTI. Profesor de música, vino a Costa Rica en la década de 1860 como profesor de las primeras compañías de ópera que llegaron al país. Contribuyó al desarrollo de la cultura artística del país al impartir clases de piano. [González Flores (13) pp. 54 y 266]
Filippo MIROLA. Para 1880 era socio de Ribichini. [ANCR: RE caja N. 71]
Giovanni Battista MONTALTO SCARLATA. Nacido en 1834, su profesión era maestro de artes. Para 1877 vivía en Puriscal, donde administraba una tienda. [ANCR: Jur. S.J. J.Cr. N. 7964]
Raffaele MONTANARO. Nació en Voghera en 1829. En San José, se dedicó a negocios hoteleros junto con su socio Federico Staffieri, suizo. En 1868, compraron un establecimiento de vinatería y restaurante que llamaron “Hotel de Roma y Restaurante” en la Calle del Carmen (luego vendido a Pablo Demarco, quien era el cantinero); en 1871 adquirieron el “Hotel de San José”. A partir de 1875, Montanaro se dedicó a la agricultura. Falleció en San José en 1899, fundador de las familias Montanaro Pérez y Montanaro Siles. [ANCR: L. y Ch. N. 217 f. 197 y N. 316 f. 145 v., Jur. S.J. A.I N. 2935 y S.J. J.II Civ. N. 7184]
Giovanni MOREL. Se sabe que vivió en Heredia y murió en 1877. [ANCR: RE caja N. 66]
Alessandro NEGRO. Falleció en 1882 a la edad de 65 años en Limón, donde residía. De profesión capitán de barco, dejó como herederos a sus hijos Adelaida y Manuel Negro Ramos, de 11 y 8 años, respectivamente. [ANCR: Jur. S.J. J.I Civ. N. 1628]
Domiziano PALMIERI. Murió en San José en 1887, cuando era huésped del “Gran Hotel” de don Gaetano de Benedictis.[ANCR: Jur. S.J. A.II N. 2368]
Carlo PARINI POMA. Nació en Brusimpiano (Varese), en 1847, hijo de Giuseppe y Maria. En la década de 1870, vivió en Alajuela y luego fijó su residencia en Cartago. Albañil y cantero de ocupación, se dedicó también a la agricultura y al comercio, estableciendo una pulpería y venta de licores en Cartago. Falleció en esta ciudad en 1899. Le sobrevivió su hijo Sigifrego Parini Cedeño; los demás hijos, América Carlotta y Amadeo, murieron infantes en Brusimpiano. [ANCR: Jur. Cart. J. Cr. N. 2259 y S.J. J.II Civ. N. 3719, L. y Ch. N. 224 f. 296 v. y N. 686 f. 76]
Martino PARINI DE LA TORRE (hijo de Girolamo y Caterina) se casó en Cartago, en 1879, con Francisca Salazar; tenía 28 años y era albañil. En esa ocasión atestiguaron su identidad los italianos Raffaello BIAGGI y Aure-lio NANNINI. [AECM: Fondos Antiguos, Expedientes Matrimoniales, caja N. 209 fs. 217-220; RC t. III, f. 196]
Enrico PETTI. Agricultor, falleció en Cartago en 1883. Su esposa fue Lina Brenes Alvarado. [ANCR: Mortuales Cartago N. 2572]
Domenico PIERANTONELLI SOPRANZETTI. Oriundo de Cingoli (Macerata), se había establecido en Paraíso de Cartago. En la década de 1880 era propietario de un abastecedor que surtía productos a los trabajadores de la línea del Ferrocarril al Atlántico. Don Domenico, cuya esposa era Adela MARROCCHI LIPPI, falleció en 1914, sin dejar descendencia. Doña Adela (nacida en Cingoli) fungía, en 1927, como profesora de primaria en la escuela de Paraíso. [ANCR: Censo 1927 Paraíso N. 169, Jur. Cartago J. Civ. N.3995; i.]
Gaetano PIZZI. En 1857 solicitó a la Secretaría de Educación el permiso de ejercer su profesión de químico farmacéutico. [ANCR: Educación N. 3512]
Ettore POLINI APOLONI. Nacido en Roma en 1854, aparece a los 19 años como residente en San José. Su versatilidad profesional fue asombrosa: empleado público, escribiente, pasante en medicina, negociante, comerciante y, por último, agricultor. Entre 1873 y 1887 su actividad financiera fue intensa, llegando a efectuar 98 transacciones. Posiblemente, la ulterior decisión de don Héctor de dedicarse a la agricultura se debió al exceso de terrenos que quedaron en su posesión, consecuencia de hipotecas que no le cancelaron. En 1904 vivía entre avenida 2 y calle 8. Casado con Isabel Fernández Alvarado, sus hijos fueron: Víctor y Manuel (nacidos en San José en 1881), Juan Luis (nacido en San José en 1883), Máximo (nacido en 1888 en Roma) y Carlos (nacido en San José en 1896). Víctor POLINI FERNÁNDEZ se casó con Elvira Esquivel, se dedicó a la agricultura y optó en 1941 por la ciudadanía costarricense. Manuel POLINI FERNÁNDEZ se dedicó al comercio. Carlos POLINI FERNÁNDEZ escogió cuidar de sus fincas de café y se casó con Clara Gei Bernini, descendiente de italianos nacida en Heredia. [ANCR: Censo 1904, Censo 1927 San José N. 2 y Curridabat N. 10, L. y Ch. N. 181, 204, 205, 209, 210, 211, 221, 224, 226, 228, 229, 230, 239, 241, 243, 244, 246, 247, 250, 251, 254, 264, 265, 269, 270, 271, 324, 325, 326, 327, 328, 329, 336, 337, 397, 398, 400, 401; REI a. 507]
Alessandro POMAROLI. Natural de Roma, fue contratado por la Universidad de Santo Tomás en 1852; en esa institución trabajó como catedrático en idiomas, retórica y poética. Abrió también un curso de teneduría de libros por partida doble. En nuestro medio despertó el interés por la cultura del RINASCIMENTO. En 1854 se fue del país, dejando como apoderado a don Bruno Carranza. [ANCR: L. y Ch. N. 306 f. 43 v. y f. 46; González Flores (12) p. 348 y (13) p. 264]
Giovanni Battista RABASCHINO. Súbdito de Su Majestad el Rey de Cerdeña, vivió en Puntarenas. En 1857 vendió su pailebote “LIGURI “ y luego se dedicó al comercio de comestibles. Era propietario de una casa con solar y árboles frutales frente a la Plaza del Mercado en Puntarenas. Falleció en 1868. [ANCR: L. y Ch. N. 821 f. 47 v., Mortuales Puntarenas N. 164]
Attilio Lazzaro RIATTI MAINETTI (REATIA, A. L.) En 1880 se encontraba en Matina, propietario de tierras y dedicado a la agricultura. Nativo de Sondrio, llegó a Costa Rica desde Estados Unidos, como inspector de una compañía angloamericana de ferrocarriles. Después de unos años, se dedicó al cultivo del banano; regresó a Italia y volvió a Costa Rica para participar activamente en la construcción del Teatro Nacional en San José. [ANCR: Jur. Limón A.U. N. 1656; Vie dell’Italia e dell’America Latina (Italia: N. 2, 1927) p. 163]
RIBICHINI. Falleció en 1880 en Santa Cruz de Guanacaste, donde había ido a comprar ganado. Fue socio de Filippo Mirola. [ANCR: RE caja N. 31]
Domenico RIZZATTI RIGOBELLO. Nacido en Venezuela de padres italianos, llegó a Costa Rica en 1881. Para 1927, se encontraba en Paraíso como patrón de finca. [ANCR: Censo 1927 Paraíso N. 169]
Vittorio ROBBIO. Originario de Racconigi (provincia de Cuneo) era hijo de Federico Robbio y Margherita Assan; murió en Cartago en 1911, a la edad de 60 años. De simple escribano, había llegado a ser procurador judicial. Casado con Rosa Ana Sáenz Pacheco, no tuvo descendencia. Logró amasar un buen capital, especialmente en bienes inmuebles en Cartago, que lamentablemente resultaron destruidos por el terremoto de 1910. El señor Robbio tuvo una participación directa y activa en la huelga de 1888, como apoderado de los trabajadores italianos. [ANCR: Jur. Cartago J.Civ. N. 4097, Policía N. 5282 f. 1]
Filippo Samuele RODAVICH (RADISH o BARZEDICH). Llegó a Costa Rica en 1822, con el fin de “... examinar los productos de agricultura con que pudiera hacer especulaciones posteriormente.” Falleció ese mismo año en Esparza. No dejó descendientes y se señala que estuvo casado en Inglaterra. [ANCR: Puntarenas Mortuales N. 34, S.J. Mortuales Independientes N. 496; Acuña y Molina (1) p. 29]
Nazzareno ROSSI VALENTINI arribó al puerto de Limón en 1885, por influencia de su pariente Giuseppe Sacripanti. En 1890 residía en Cartago, era soltero y dedicado al comercio. En 1927 -a los 65 años- seguía habitando en Cartago y estaba dedicado a la agricultura, dueño de una finca de milpa; su esposa era Rafaela Monge y los hijos de ambos se llamaban Giuseppe y Marziale Rossi Monge (nacidos en Cartago en 1892 y 1896, respectivamente). Don Nazzareno posiblemente era oriundo de Montalto delle Marche (provincia de Ascoli Piceno), puesto que sus hijos se inscribieron en 1918 en el consulado italiano en Costa Rica como residentes de esa localidad. José (Giuseppe) Rossi Monge fue diputado por la provincia de Cartago en los años de 1920 a 1922; casado con Amelia Chavarría, fundó la familia Rossi Chavarría y de sus hijos destacó como activa figura política JORGE ROSSI CHAVARRÍA, que entre otros fue Vicepresidente de la República en el período 1970-1974. Marcial (Marziale) Rossi Monge se casó con Ana María Arias, fundando la familia Rossi Arias. [ANCR: Censo 1927 Cartago N. 159 hojas 16 B y 28 A y Cartago N. 300 hoja 7 B, Jur. Cartago J. Cr. N.1671; REI as. 391 y 396; i.] 
Giovanni RUGA. Nacido en 1852, fue nombrado apoderado por Bartolomeo Angelino Argentero; en esa calidad vendió en 1886 un terreno, situado en Carrillo, a Angelo Vaglio Bianchi. [ANCR: L. y Ch. N. 268 f. 223]
Giuseppe SACRIPANTI VIRGILIO. Nacido en 1856, a principios de la década de 1880 se encontraba establecido en San José y dedicado al comercio. En 1883 adquirió un establecimiento de vinatería y pulpería en el “Hotel de Roma”, situado en la Calle del Cuño y Catedral, y luego llegó a ser dueño del mismo hotel. En 1904 vivía con su familia en Avenida Primera Oeste y Calle Central Norte. Su esposa fue Marcelina Rodríguez Bolaños y sus hijos fueron: Luisa, Rafael, Carlos, Amadeo y Margarita Sacripanti Rodríguez (nacidos en 1882, 1883, 1885, 1887 y 1892, respectivamente). Rafael y Carlos se radicaron en Italia, dedicados el primero a la ingeniería y el segundo a la medicina; doña Luisa obtuvo repatriación consular para Livorno en 1932. [ANCR: Censo 1904, Gobernación N. 4813, L. y Ch. N. 248 f. 798v. y N. 326 f. 387v., Jur. S.J. J. Cont. Adm. N. 5999; REI 1 a. 891; Arié (4) p. 325; Otro Diario (Costa Rica: 31 de marzo de1886) p. 3]
Alfredo SAETONI. Se dedicó al comercio en Puntarenas, donde vivía ya desde 1867. [ANCR: L. y Ch. N. 805 f. 13, Jur. Puntarenas A.U. N. 301]
Francesco SAGRINI. Profesor en medicina, en 1876 vivía en San José. [ANCR: Jur. S.J. J.I Civ. N. 8708]
Pasquale SANDI. Siendo vecino de San José, obtuvo en 1867 la licencia de denunciar minas. Ese mismo año aparece como minero cerca de Ciruelitas, junto a Francisco Giralt, Santiago Millet, Demetrio Iglesias y Guillermo Witting. Regresó a Nueva York, ciudad de su residencia, en donde en 1873 celebró un contrato verbal con Enrique Meiggs Keith, empresario del ferrocarril al Atlántico. Llegó a Limón y se le ordenó ir a Cartago a las órdenes del ingeniero Farrer. Luego de dos meses de falta de pago, demandó a Meiggs. [ANCR: Fomento N. 474 y N. 684, Jur. S.J. J.II Civ. N. 5843]
Paolo Ambrogio SANTELME. Oriundo de Pinerolo, Piamonte, en 1862 es llamado desde Italia para cumplir con el servicio militar. [ANCR: RE caja N. 38]
Pietro SARDI. Labrador, para 1881 vivía desde hacía años en Orosi. Emigró desde la región de Piamonte con su esposa Isabella GAMALIERI (nacida en 1843) y su hija Francesca SARDI GAMALIERI. Doña Isabella enviudó y se dedicó al comercio; en 1883 denunció tierras en Carrillo y dos años después se encontraba en la zona del Reventazón como hotelera, actividad que ejerció por largo tiempo. [ANCR: Gobernación N. 6480 fs. 7-8, Jur. J. Cont. Adm. N. 3309, Limón A.U. N. 368, S.J. J.I Civ. N. 1047 y N. 13149 y S.J. J. Cr. N. 3992]
Carlo SAVI MOROSOLI. Nacido en 1854, vivió en San José. De ocupación artesano, en 1886 compró dos fincas (en barrio el Mojón, cantón de San José) junto con Bartolomeo Angelino Argentaro. En 1881 nació su hija Sergia Regina Helvetia Savi Carrillo. [ANCR: L. y Ch. N. 270 f. 249, Jur. S.J. J.II Civ. N. 2363]
Lorenzo SCARZOLO. Capitán de buque, vivió en Puntarenas a partir de 1874. Fue dueño de la barca “Trinidad”. [ANCR: L. y Ch. N. 807 fs. 14v. y 18, N. 819 f. 3]
Domenico SPERANZA. Artista lírico, trató, en el año de 1869, de formar en San José una Sociedad Lírica Italiana. El proyecto, en el cual participaba Pietro Visoni, no logró concretarse. [ANCR: S.J. Jur. J.I Civ. N. 6592 y N. 7949]
Antonio STABILE. Oriundo de Napoli, mecánico y comerciante, llegó a Costa Rica en la década de 1870. En 1907 aún residía en San José y trabajaba como armero. [ANCR: Jur. S.J. A.II N. 3151 y S.J. J.Cr. N. 8474]
Angelo VAGLIO BIANCHI. Era originario de Pettinengo (provincia de Biella). Falleció a los 54 años, el 19 de diciembre de 1902, en su domicilio, Cantón de Jiménez, Comarca de Limón. Hijo de Paolo Vaglio (agricultor) y Marianna Bianchi (ama de casa), se casó en Italia con Margherita Abate, quien permaneció en Pettinengo con su hija Marianna. Don Angelo emigró en 1866 a Francia, donde trabajó como picapedrero. En 1867 vino a Costa Rica, seguido por sus hermanos Giuseppe, Marcellino y Quinto Vaglio Bianchi. Fue propietario, junto con su hermano Quinto, de vastas propiedades en la llanura de Santa Clara, en parte dedicadas al cultivo de banano y café y en parte destinadas a la pastura de numerosa ganadería. La viuda y la hija del finado entregaron en Biella poder a Eugenio Albertazzi, hijo de Matteo, para que cuidara la sucesión. [ANCR: Jur. Limón J.Civ.Cr. N. 543; i.]
Giuseppe VAGLIO BIANCHI. Nació en Pettinengo en 1853, sus padres fueron Paolo y Marianna. En Costa Rica, donde ya vivía su hermano Angelo, se dedicó al comercio. Poseía cerca de Carrillo una cantina y pulpería con servicio de hotel. Falleció el 11 de noviembre de 1889 en el hospital San Juan de Dios. Sus descendientes fueron: Tobías, Arturo y Josefa Angélica Vaglio Sardi (nacidos en 1887, 1888 y 1890, respectivamente, la menor luego de la muerte de su padre), fruto de la unión con Francesca SARDI GAMALIERI. [ANCR: Jur. S.J. A.III N. 4774]
Marcellino VAGLIO BIANCHI. Nacido en 1859 en Pettinengo, hijo de Paolo y Marianna. Vivió en Cartago y se casó con Catalina Cascante Sandí. Falleció el 23 de enero de 1898, siendo sus herederos sus hijos: Mariana Josefa Avelina, Marcellino Alfredo y Natalio Angelo Vaglio Cascante. Entre las propiedades que dejó se cuenta un tajo de piedra. Don Marcellino fabricó, en el año de 1992, las ventanas de piedra del Teatro Nacional. En 1890 había sido socio fundador de la “Sociedad Filantrópica Italiana”. [ANCR: Fomento N. 1371, Jur. S.J. J.I Civ. N. 2736]
Quinto VAGLIO BIANCHI. Nació en Pettinengo en 1851 (sus padres fueron Paolo y Marianna), desembarcó en Limón en 1875 y se estableció primero en Carrillo y luego en Cartago. Se dedicó a la agricultura y al comercio, entre otros construyó el tajamar de Limón. Se casó con Cristina Mata, fueron sus hijos: Luis Quinto, Humberto, Rafael Ángel, Nella y Otilia Vaglio Mata. En 1927 don Quinto aún vivía en Cartago. [ANCR: Censo 1927 Cartago N. 158 hoja 7 A, Jur. Limón J.Civ. N. 1581, Policía N. 534; Otro Diario (Costa Rica: 16 de febrero de 1886) p. 3; i.]
Filippo VALENTINI. (Nacido en Berlín en 1824 y fallecido en Nueva York en 1899). En Costa Rica, entre 1856 y 1858 se dedicó a la agricultura en Esparza, donde había adquirido la hacienda “Malvina”, con casa, trapiche y galera. Luego se dedicó a trabajos de ingeniería y se le asignaron cargos importantes durante las administraciones de José María Castro y Jesús Jiménez, en la década de 1860. Le publicaron en Alemania la obra Zur Geographie von Costarrica; emprendió también una Historia de Costa Rica. Aunque en algunos documentos aparece como de origen alemán, Luis Felipe González Flores lo consagra como italiano. Su padre fue el Doctor Francesco Valentini Romano, italiano y Real Profesor de Lenguas y Literatura en la Universidad de Berlín, y su madre era de nacionalidad danesa. Había estudiado Derecho en Prusia y llegó a Costa Rica a instancias de Alejandro Von Humbolt, amigo de su padre. Luego de su estadía en Costa Rica, fue a vivir a Estados Unidos, donde se casó con Cecilia Christen, nacida en Nueva York de padres daneses. [ANCR: Jur. S.J. J.I Civ. N. 64395, L. y Ch. N. 824 f. 1; González Flores (13) p. 270; Sanabria (29)]
Michele VALTI. Genovés, murió en 1855 en alta mar, a bordo de la goleta nacional “Tres Amigos”. Comerciaba con ropa de lana. [ANCR: Mortuales Puntarenas N. 193]
Francesco VANOLLI DOMENIGHETTI (1849-1881). Se radicó en San José desde 1871. Artesano y constructor, realizó varios trabajos de albañilería para el Gobierno y particulares. Entre otros, construyó –junto con su primo Giovanni Caldara– el viejo puente sobre el río Tiribí en Los Anonos en 1875, y en 1880 el puente sobre el río Virilla. Se casó con Luisa Campos y sus hijos fueron: Teresa, María e Ismael Vanolli Campos. [ANCR: Fomento N. 316 y N. 1082, Jur. S.J. J.I Civ. N. 6560 y N. 7097 y S.J. J.II Civ. N. 6235]
Agostino VARALLI CRISTI. Nacido en 1845, en 1885 residía en San José y su trabajo era de dorador platero. [ANCR: Jur. S.J. J.Cr. N. 3755]
Pietro VISONI. Llegó a Costa Rica en la década de 1860 como profesor de una compañía de ópera y decidió radicarse, dedicándose a dar clases de piano en San José y otras ciudades. Falleció en Heredia en 1880. [González Flores (13) p. 266]

UNA COMUNIDAD PEQUEÑA Y DISPERSA Y UN PECULIAR CRISOL HUMANO

Los datos censales existentes para los años de 1864 y 1883, permiten corroborar el ya mencionado bajo nivel cuantitativo de los italianos que residían en Costa Rica. En el siguiente cuadro se resumen tales datos en su distribución por provincia.

Vínculo:

ITALIANOS RESIDENTES EN COSTA RICA
Según Provincia - Años 1864 y 1883

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