La biografía no autorizada de Daniel Ortega (Segunda parte)







LA METAMORFOSIS DE “IL DUCE” NICARAGUENSE


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Manías, Fobias y El Fantasma de Zoilamerica



Por José Antonio Luna
Periodista

SEGUNDA PARTE


En “Unfinished Revolution”, La Revolución Inconclusa, (Kenneth E. Morris, Lawrence Hill, Books, Chicago, 2010) el profesor Universitario Kenneth E. Morris, devela algunos de los secretos del dirigente Sandinista, quien a través del tiempo ha sufrido una metamorfosis – del humilde estudiante izquierdista nacido en  Chontales, al magnate poderoso, ansioso de fama y riqueza- que cada día lo asemeja mas al dictador de derecha Anastasio Somoza Debayle.

Daniel Ortega ya condenado por un jurado, fue recluido en  “La Cárcel Modelo” de Tipitapa, centro penitenciario  que soportó los embates del sismo que asoló Managua, la madrugada del 23 de diciembre de 1972; circunstancia que le salvó la vida,  porque todas las cárceles  de Managua (El Hormiguero y La Aviación) fueron destruidas y muchos reclusos murieron aplastados por las gruesas paredes de piedra y taquezal. Hasta la fecha es desconocida la cifra de reos que fallecieron y cuantos resultaron heridos o mutilados al desplomarse sobre ellos  las enormes paredes de piedra y tejas de barro  de las dos famosas ergástulas  de la capital.

Sentenciado Daniel Ortega, se resignó a vivir largos años en prisión. En  La Cárcel Modelo, el prisionero,  sufrió, según Morris,  torturas como “choques (shock) eléctricos en los testículos, patadas y golpes y las humillaciones de defecar delante de los otros prisioneros, bañarse cada dos días delante de los compañeros de cárcel y estar aislado del mundo exterior”. Ortega narra que  lo más terrible era oír los lamentos de los torturados sin poder intervenir. Los  torturadores de la guardia nacional de Somoza eran famosos por los  terribles métodos  para  ‘hacer hablar” y castigar a los prisioneros.  Los años de cárcel fueron de aprendizaje de la soledad, la oscuridad y la falta de comunicación con amigos y familiares especialmente  la carencia de sexo para Ortega. Pero fortaleció sus vínculos con dos de sus grandes amigos de la juventud: Jacinto Suárez y Lenin Cerna, dos de sus compañeros inseparables y que fueron liberados con Ortega de la cárcel, después del asalto del comando Sandinista “Juan José Quezada” a la casa del doctor José María Castillo en diciembre de 1974.

Es curioso, pero según Morris, el doctor José María Castillo, se suicidó, minutos después del asalto a su casa por el comando jefeado por Eduardo Contreras y 12 guerrilleros mas; de los cuales solo los generales Omar Hallesleven y Joaquín Cuadra Lacayo  están vivos así como las ex guerrilleras Leticia Herrera y Eleonora Rocha. 

También narra  a que la hija del doctor José María Castillo, después de la muerte de su padre se enroló en las filas del Frente Sandinista, FSLN.

“The prision culture”, la escuela de la cárcel, moldearon al futuro jefe sandinista y futuro presidente de Nicaragua. En la prisión además de aprender a comer de pie, bañarse rápido con poca agua y  utilizar el tiempo de sol para conversar y tomar energías, aprendió a escribir poesía. La cárcel  convirtió a Ortega  en el lector que nunca fue en su época de estudiante. 

El   encierro además de volverlo  desconfiado y frío, calculador y pragmático, lo obligó a leer para matar el tiempo. Se convirtió en lector asiduo. Leyó la historia de la revolución francesa, historia de Nicaragua y menciona a  de Marcel Proust entre otros autores.

Los daños sicológicos que le causó el encierro fueron irreparables, pero Ortega, como válvula de escape escribió poemas, los que mantuvo secretamente ocultos por décadas porque temía que en ellos, encontraran su miedos, fobias, desviaciones emocionales y también sus debilidades.

El poeta Francisco de Asís (Chichi) Fernández, quien quizás por su amistad con Rosario Murillo, consiguió los 4 poemas que escribió Ortega en la cárcel, los publicó en una Antología de poesía política nicaragüenses, 1986  (Anthology of Nicaraguan political poetry). 

Un dato curioso que arroja la biografía de Morris, es que aparentemente Ortega escribió un poema  titulado “Nunca vi a Managua en minifalda” refiriéndose  a la moda de la minifalda que usaban  las jóvenes de esa época, comienzos de la década del 70... No se tiene información detallada, sobre la suerte del escrito, pero en el poema “En la Prisión” (In the prision) termina con el verso “no conocemos Managua en minifalda”.

Daniel Ortega reveló que recibía correspondencia de Rosario Murillo, especialmente sus poemas, durante estuvo en la cárcel aunque nunca lo fue a visitar al penal. Rosario estaba casada pero conocía a Ortega desde la adolescencia.
Según Morris, la prisión  dejó profundos daños psicológicos en Daniel Ortega. Pero la crudeza de la cárcel  le fue útil  para los tiempos  venideros de clandestinaje y soledad, hasta el  triunfo sandinista del 19 de Julio de 1979.

El escritor, Sergio Ramírez Mercado, ex amigo y aliado de Daniel Ortega, afirma que el actual presidente de Nicaragua nunca superó los años de cárcel. 
Según Ramírez Mercado, el presidente de Nicaragua tiene personalidad de prisionero “prison personality”. 

Ortega ha declarado a sus amigos,  que en la vida normal, algunas veces se siente tenso, claustrofóbico, como que estuviera en la prisión.
En una entrevista a Playboy, Daniel Ortega confesó sus miedos a estar en cuartos cerrados, su ansiedad cuando va en un carro, como “si las rejas estuvieran con él siempre.”

Según Morris, después de que Ortega fue liberado por el comando “Juan José Quezada”, regresó clandestino a Nicaragua procedente de Cuba y comenzó a utilizar, junto con su hermano, las influencias para convertirse líder de los sandinistas, pese a la oposición del fundador del FSLN, Carlos Fonseca Amador.

Después de dividir al Frente Sandinista en facción o fracciones, el grupo de Ortega, auto llamado Terceristas, empezó a planear la creación del grupo de los 12. El responsable de conseguirse a los prominentes nicaragüenses fue Sergio Ramírez Mercado quien actualmente es declarado enemigo de Daniel Ortega, aunque fue su vicepresidente de 1985-1990. Después de la ruptura de Ramírez Mercado con Daniel Ortega, el escritor confesó que había sido utilizado por los hermanos Ortega en sus planes de tomar el poder en nicaragua.

LIOS AMOROSOS Y EL FANTASMA DE ZOILAMERICA

La primera mujer de Daniel Ortega, durante sus días de clandestinaje después de 1974, fue Leticia Herrera. En 1978 mientras Leticia Herrera estaba embarazada Daniel Ortega se vinculaba en secreto con otra mujer: Rosario Murillo.

Murillo estaba relacionada sentimentalmente  en ese entonces con otro miembro del Frente Sandinista, identificado solamente como Quincho Ibarra; a quien  Murillo abandonaría  por Ortega.

Dos meses después de haber nacido su hijo Camilo, en septiembre de 1978, Leticia Herrera, rompió relaciones sentimentales con Ortega porque descubrió el engaño.
Ortega abiertamente declaró que quería mantener relaciones con ambas, pero Herrera, se negó. En respuesta Daniel Ortega rechazó a Herrera y se quedó con su nueva conquista, Rosario Murillo. 

Pero Ortega nunca le fue fiel también a Murillo. Según Zoilamerica Narváez, hijastra de Daniel, a los pocos meses de que el ahora presidente de Nicaragua se mudó a vivir a su -casa en Costa Rica- con su mama, ella lo vio teniendo sexo con una empleada domestica.

Gioconda Belli, por su parte, declaró que  una vez Ortega la estuvo enamorando abiertamente en presencia de Rosario Murillo, sin que esta mostrara alguna sorpresa o malestar.

Antes de entrar en detalles sobre la acusación de Zoilamerica Narváez contra su padrastro por violación, Morris, se refiere a Rosario Murillo, como una burguesa, hippie que exhibe  joyas en su cuerpo, decora su casa con pósters de bandas de rock y es una ferviente seguidora de los postulados de los ideólogos de la Nueva Era, (New Age)  y es aficionada a la astrología.

Al contrario de las excentricidades de su esposa, Ortega es pragmático, pero la influencia de Murillo sobre Ortega es tan fuerte que ella es el poder tras el trono. 

Como ejemplo menciona, a la vez, que Rosario, quiso cambiar los colores de la bandera del Frente Sandinista de rojo y negro a colores pastel, porque eran mas espirituales.

Según Morris, Humberto Ortega, el ex general y ex comandante de la Revolución, odia a Rosario Murillo, porque ha desgraciado a su hermano. Ortega le da gusto a Rosario en todo.

El poeta Ernesto Cardenal, quien también es enemigo declarado de Murillo ha llamado a la poetisa Murillo  “bitch” y durante el gobierno Sandinista amenazó con renunciar repetidas veces a su cargo de Ministro de Cultura porque no soportaba la ingerencia de Murillo en su administración. Ernesto Cardenal ha acusado repetidas veces de “ladrón” a Daniel Ortega y ha reclamado la condena del gobierno de Ortega por parte de grupos de intelectuales del mundo.

Dice Morris, que hay indicios que entre Daniel Ortega y Rosario Murillo existe un pacto secreto relacionado con Zoilamerica.

Zoilamerica Narváez, hizo explotar un polvorín en 1978, cuando denunció que su padrastro, el expresidente Daniel Ortega y diputado del FSLN, la  había abusado sexualmente desde la edad de 11 años.

“Afirmo, que fui acosada y abusada sexualmente por Daniel Ortega Saavedra, desde la edad de 11 años, manteniéndose estas acciones por casi veinte años de mi vida, y que a lo largo del present testimonio expondré en las formas sucedidas.” ( Testimonio de Zoilamerica Narváez contra su padrastro Daniel Ortega- El Nuevo Herald de Miami, 31 de Mayo 1998 ).

El caso de la supuesta violación de Zoilamerica Narváez es descrito por Morris con lujo de detalles desde la etapa inicial del supuesto abuso hasta la violación –penetración- en la residencia de los Ortega en Managua. Además de los detalles increíbles, Morris, se refiere a la evidente complicidad de Rosario Murillo en el supuesto caso de violación de su hija Zoilamerica.

Y se refiere al testimonio de Violeta Murillo, hermana de Rosario, quien declaró que ella supo del abuso de Ortega con su sobrina Zoilamerica, después que se trasladó  a vivir a la casa de los Ortega-Murillo en Costa Rica. Se refiere a una discusión entre Violeta y Rosario sobre el caso de abuso sexual  de Ortega, por lo que se deduce que es imposible que Rosario no tuviera conocimiento de los abusos que denunció y sigue denunciando su hija.

Después de varias hipótesis sobre el motivo que pudo tener o tiene Rosario Murillo para encubrir a Daniel Ortega en lugar de apoyar a su hija en la denuncia de  la agresión sexual, Morris plantea que: Rosario Murillo entrego a su hija Zoilamerica a Ortega a cambio de real poder político. Explotó la debilidad de Ortega por el sexo, para conseguir el poder político que tiene actualmente,  sacrificando a su hija.

Enlace a la Tercera parte

*La Piñata
*Alianzas políticas
*Las locuras de Daniel
*¿Se reeligirá Ortega?



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