FMI se preocupa más por deuda pública que por crecimiento económico







Por Nestor Avendaño
Economista



Al permanente ruido político, hoy se agrega el ruido de la duda fondomonetarista de la tasa de crecimiento económico oficial de 4% de nuestro país en este año que concluirá dentro de 105 días. Si pudiésemos luchar contra la naturaleza, me sumaría a esa discusión porque Nicaragua tiene una economía eminentemente agropecuaria y agroindustrial, su índice de industrialización es bajo y los servicios, principalmente comercio y transporte, se encuentran en función de los volúmenes de producción agropecuaria y de las importaciones.

Desde el punto de vista productivo, la única actividad que continúa desplomada es la de los servicios financieros, pero éstos apenas aportan el 3.4% en la formación del Producto Interno Bruto (PIB) de nuestro país. El crecimiento económico oficial de 4% de este año es soportado por la demanda interna, o sea el consumo y la inversión, y no por las exportaciones de bienes y servicios, cuyo volumen disminuirá en 2011 pero su valor aumentará gracias al aumento de los precios internacionales de las materias primas, del oro y de los alimentos.

Cualquier recaída de la economía mundial, en el mejor de los casos una pronunciada desaceleración del crecimiento de las economías avanzadas y en el peor escenario una recesión económica mundial, nos afectará en 2012, nunca en este año. En términos macroeconómicos, 2011 es ya historia económica y deberíamos estar pensando en los escenarios del desempeño económico nacional que podrían ser factibles el próximo año y en cómo enfrentar los impactos de la muy probable caída de la producción y del comercio mundial.

Los jóvenes técnicos del FMI...

En este año calendario de 2011 ya se observó en abril la conclusión del ciclo agrícola 2010/2011 y en todos los septiembres se registra el menor índice estacional de los precios al consumidor debido a la cosecha de la siembra de primera del ciclo agrícola 2011/012. No han ocurrido desastres naturales, tales como sequías o inundaciones, que mermen la producción agrícola ni afecten la ganadería bovina y, aunque se derrumbara la economía mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) sabe que, con o sin crisis, la gente tiene que alimentarse y curarse.

Obviamente, Nicaragua al ser productor y exportador de alimentos continuaría vendiendo sus productos a los consumidores del resto del mundo, excepto algunos delicatessen tales como camarones, langostas y café gourmet debido a las esperadas caídas de los ingresos y del consumo de las familias en Estados Unidos, Japón, Unión Europea y otros países de economías avanzadas. Y si parte de nuestros productos alimenticios no pudiesen ser exportados ni pudiesen ser consumidos en nuestro mercado interno, la metodología de las cuentas nacionales indica que el valor de dichos bienes se registraría en las variaciones de existencia o inventario, parte integrante de la inversión bruta. Así, el crecimiento económico se mantendría por el lado del gasto en este año.

Los jóvenes técnicos del FMI que visitan a nuestro país, que nunca se han preocupado por el déficit comercial externo ni por la tasa de desempleo y, por ende, de la tasa de crecimiento económico de nuestro país, hoy muestran realmente una gran preocupación por la reducción de la deuda pública y, por consiguiente, de la disminución del gasto público y del aumento de los impuestos, para garantizar un presupuesto equilibrado, o sea un presupuesto nacional que refleje un déficit fiscal de cero por ciento del PIB antes de incorporar el monto total de las donaciones externas destinadas al gobierno central.

Se mantiene congelada tasa de desempleo global

Es muy extraño, yo diría sospechoso, que hoy muestren una mayor preocupación por la tasa de crecimiento económico, porque al tratar de "convencer" que el PIB es menor el ajuste fiscal sería mayor para mantener a toda costa un déficit fiscal antes de las donaciones externas del 4% del PIB. Aceptar un PIB mayor equivaldría a que el FMI reconozca la excelencia del ajuste fiscal realizado por la actual administración pública, a que el FMI acepte que los actuales servidores públicos han sido sus mejores alumnos gracias al manejo privado de la asistencia financiera venezolana, sobre la cual el FMI hoy reitera la exigencia de una plena transparencia que impuso hace poco más de un año.

La misión técnica del FMI escribió desde Washington que Nicaragua debe "continuar con la implementación de la agenda complementaria", el talón de Aquiles de la séptima evaluación del Programa SCA, como la llamé hace varios días. Creo que los problemas que encontró la misión fueron los resultados auditados de las instituciones públicas -principalmente aquéllas que reciben transferencias del gobierno central-, el préstamo sui generis de Albanisa sin plazo y cero por ciento de interés para financiar el ajuste de las tarifas de energía eléctrica.

Además, las dos reformas que el gobierno heredará al que suba al poder el 10 de enero de 2012, como son la segunda parte de la reforma tributaria propuesta en 2009 y la reforma del fondo de pensiones de la seguridad social. Sin duda alguna se superó la discusión del sesgo político y anti técnico de la reducción de la tasa de encaje legal de 16.25% a 12% diario en un momento de hiper liquidez del sistema bancario nacional.

Felicitan a presidente del Banco Central

El presidente del BCN dijo que tendremos un "crecimiento robusto" en este año, pero 4% es una tasa anémica porque se mantiene congelada la tasa de desempleo global. Una tasa robusta de crecimiento para Nicaragua es de al menos 6% anual para reducir en 1 punto porcentual el grave problema de la tasa de desempleo. Para 2011, mis pronósticos actualizados sobre las variables económicas más relevantes son: tasa de crecimiento económico, 4.4%; tasa de inflación acumulada anual, 8.75%; y tasa de subutilización global de la fuerza laboral, 26.7% de la población económicamente activa.

Coincido con el presidente del BCN que Nicaragua ha cumplido las metas macroeconómicas suscritas con el FMI, yo diría con grandes márgenes a favor del país en los ámbitos de las reservas internacionales, del mercado monetario y del sector público. Sin embargo, preocupan un poco los señalamientos de los técnicos fondomonetaristas sobre las reformas estructurales antes mencionadas, mas no constituyen un grave problema, porque 2011 es un año electoral y la alianza política en el poder actúa para captar más votos entre la población, lo cual es de difícil comprensión para los técnicos del FMI por su razonamiento puro en la ortodoxia macroeconómica.

En este sentido, es muy probable que cualquier obstáculo a nivel técnico en el ámbito de esas reformas estructurales será superado en el nivel político, o sea entre la misión del gabinete económico del gobierno de Nicaragua y los miembros del Directorio del FMI que viajará próximamente a Washington. Felicito al presidente del BCN por su perseverante labor en beneficio de Nicaragua, por lo cual reitero en este año lo que he afirmado en los cuatro años pasados: El mejor funcionario en el campo económico del gobierno de Daniel Ortega es Antenor Rosales, quien preside el gabinete económico y la autoridad monetaria de nuestro país.

Carta Bodán



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