Descubre tu sexto sentido erótico







Feromonas,
las flechas
del amor


Reprodución autorizada de la Revista En Plenitud


Los bioquímicos y neurólogos están empeñados en encontrar una explicación a todas las cosas que pasan , incluidas las llamadas “locuras de amor”, de tal forma que cuando nos sentimos atraídas y excitadas irremediablemente por alguien y experimentamos durante un tiempo, más o menos largo, toda la gloria y el vértigo del deseo, adiós romanticismo, ahora resulta ser el resultado de un proceso químico.

Los científicos  nos aclaran que son cosas de las feromonas.  

Las feromonas son compuestos químicos segregados por organismos vivos y se encuentran tanto en los animales invertebrados como en los vertebrados, provocando respuestas en el comportamiento de otros miembros de la misma especie y diferente sexo.  

Por lo que se refiere a la especie humana, el descubrimiento de estas sustancias segregadas por hombres y mujeres, que se perciben a través de la nariz, se realizó en un estudio que se hizo en 1986, gracias a una investigación de la Universidad de Pensilvania.  

Esta investigación concluyó que los seres humanos contamos con un sistema químico de comunicación sexual que se localiza principalmente en las axilas y alrededor de los genitales y representa un papel decisivo en las relaciones sexuales, obteniéndose  resultados sorprendentes en cuanto al efecto que tiene sobre la libido y la salud.  

El efecto de rociar con feromonas masculinos una habitación con mujeres fue impactante : el “sex –appeal” de los varones aumentó hasta excitar a las mujeres.  

Otro estudio de la Universidad de Utah descubrió una minúscula zona en el interior de la nariz humana llamada órgano vómeronasal (OVN), localizado entre la membrana mucosa que cubre el tabique o hueso que divide las fosas nasales.

Éste órgano funciona como receptor del olfato, como una especie de “sexto sentido erótico”, y está conectado directamente al hipotálamo, que es el centro del cerebro encargado de controlar las motivaciones básicas y emociones sexuales.  

Los efectos de las feromonas varían según las segreguen hombres o mujeres. Las segregadas por los varones podemos resumirlas diciendo que se manifiestan  hacia fuera, resultando más atractivos y excitantes para las mujeres.  

Curiosamente las feromonas segregadas por los hombres sólo atraen a las mujeres, y no tienen efectos en la población masculina.  

Sin embargo, las feromonas producidas por mujeres, tienen efectos y reacciones hacia el sexo opuesto y hacia ellas mismas: su presencia aumenta el deseo de los hombres a tener relaciones sexuales y tiene efectos sobre el estado de ánimo y el cuerpo de la mujer similares al orgasmo.  

La mujer se muestra más receptiva al galanteo de los hombres, su piel se vuelva más suave y tersa, el brillo de sus ojos adquiere una ansiedad especial y toda su persona irradia una especie de magnetismo que la hace más atractiva y produce efectos benefactores y estimulantes en las personas de su alrededor.  

Recientemente la industria cosmética incluye feromonas sintéticas para hacer más atractivos y sensuales sus productos.

COMO INCREMENTAR LA PRODUCCIÓN DE FEROMONAS:

1.- Mantener relaciones sexuales con frecuencia, por lo menos dos veces por semana, contribuirá a la producción de muchas feromonas. En el mundo del sexo, de la felicidad y el gozo, pasa lo mismo que con el dinero. El dinero llama al dinero y la miseria a la miseria. El amor llama al amor y el resentimiento y la amargura , llama a la enfermedad y la depresión.  

2.- Realizar ejercicios que estimulen las glándulas apócrinas, productoras de feromonas. El ejercicio físico hace que transpiremos con mayor frecuencia, fomentándose la producción de feromonas. Hay que dejar secar el sudor fresco del cuerpo si no es desagradable en su aroma, ya que el mal olor aparece 24 horas después de haber transpirado mientras que el sudor fresco es muy excitante.  

3.- Evitar el uso de desodorantes demasiado fuertes que neutralizan nuestra propia fragancia. Debemos utilizar productos inodoros que reduzcan la transpiración sin eliminar el olor sexual.

Vínculo: Revista En Plenitud.com



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