Felipe, pues...







En Letra Pequeña


Por Fabián Medina Sánchez


CAYÓ EL TELÓN

Mientras Daniel Ortega juramentaba a los mandos del Ejército y la Policía, este martes 10 de enero, caía el telón de una obra teatral cuyo guión fue escrito, línea por línea, en El Carmen, hará unos cinco años. Actos, cuadros, escenas, acotaciones, personajes principales y secundarios... Banda sonora, escenografía… todo fue previsto. Ortega ya sabía desde hace cinco años que ese día estaría en esa plaza, recibiendo la banda presidencial de su propia mano después de unas elecciones que ganaría con…  un 62 por ciento de los votos, pongámosle. Ese fue el porcentaje que escogió.

AUGURIOS

Y para rematar, se le cae la credencial de Ortega a Roberto Rivas y a doña Rosario Murillo se le cae después la banda presidencial. Dos detalles tontos, insignificantes para todos nosotros, pero no para la señora Murillo que suele darle mucha importancia a esas señales. Malos augurios.

VIOLACIÓN EN PÚBLICO

“Acusados” es una vieja película donde una jovencita (interpretada por Jodie Foster) es violada múltiples veces en un bar mientras la mayoría de los presentes hacían barra, excitados por la vejación. La muchacha y una abogada deciden llevar el caso a juicio y finalmente son condenados tanto los violadores como aquellos que celebraron la violación. Es una buena película. Provoca profundas reflexiones sobre los derechos de las mujeres y sobre la complicidad que se establece entre aquellos que presencian y, peor aún, celebran un crimen.

CÓMPLICES

Yo acuso como cómplices al príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, de España; al presidente Álvaro Colom, de Guatemala; al presidente Porfirio Lobo, de Honduras; al presidente Mauricio Funes, de El Salvador, y tantos otros que asistieron y celebraron el momento en que Daniel Ortega violaba la Constitución Política de Nicaragua que en su artículo 47, vigente todavía, le ordenaba  no  asumir como presidente en un nuevo mandato.

FELIPE, PUES

“Y tenemos aquí, que nos llegó desde España, Felipe, para acompañarnos en este día...” No, no se trata de ningún bailarín de flamenco, ni de algún trapecista de circo pobre. La cita la he extraído textualmente de la trascripción que hizo la oficina de doña Rosario Murillo del discurso de Daniel Ortega cuando presentó al príncipe de Asturias. “Felipe”, pues, vivió su mal momento en Nicaragua, no solo por el trato fuera de protocolo que soportó con sonrisa forzada, sino principalmente por las continuas chifletas que recibió de sus anfitriones. Para muchos, bien merecido lo tuvo.

AHMADINEYAD

Mahmud Ahmadineyad, la más sonada visita a la toma de posesión de Daniel ortega, es todo un personaje. Se mantiene en la presidencia de Irán gracias a un fraude electoral. Ha causado asombro con declaraciones como que en “Irán no hay homosexuales” (por lo tanto no hay represión contra ellos) o que “Israel debe ser borrado del mapa”, así como que  nunca existió la matanza de judíos en la segunda Guerra Mundial. A Irán la administra también de una forma muy particular. A partir de febrero  será prohibido el Internet y solo funcionará una especie de Intranet chino controlado por el Estado. El vicepresidente iraní recientemente fue enviado a la cárcel acusado de “hablar con duendes”. Mucho que aprender.

PÉRDIDAS Y GANANCIAS

¿Qué ganó Nicaragua con la visita de Ahmadineyad? ¿Para qué tanto color? Ojalá Ortega pronto nos esté demostrando que valió la pena tener en la tribuna a este señor que no solo es raro y peligroso, sino que representa a ese primitivo pensamiento fundamentalista en cuyo nombre tantos crímenes se cometen.

Twitter: @fabian-med


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