El voto de la traición







Por Cesar N. Grijalva
Nicaragüense residente en Toronto, Canadá


Entre el fanatismo y el populismo los líderes y candidatos para las próximas elecciones de Noviembre 6 del 2011, ya han comprometido peligrosamente la libertad del pueblo nicaragüense con las poses estrafalarias de ambiciones de poder que han roto la lealtad y la devoción que se le debe al pueblo nicaragüense castigado por el cinismo Orteguista.

Pretender castigar a un tirano con un voto dividido de parte de la oposición al Orteguismo, no solo es de alto riesgo, sino que implica una manifiesta irracionalidad y atolondramiento. Un disparate y despropósito por la paz y la verdadera reconciliación de los nicaragüenses.

Ortega no es más que un individuo de mentalidad criminal y guerrerista. Arnoldo Alemán es un hombre hoy en día de mala fama y reputación, además de ser perversamente un insidioso conspirador contrario al liberalismo nicaragüense.

El pueblo debe votar pero no por Daniel Ortega y no por Arnoldo Alemán. Los votos de Ortega y  de Alemán deben ser para Nicaragua. El voto es secreto, no es necesariamente de partido pero es profundamente de conciencia... de lo moralmente sano y en beneficio de la madre patria.  ¡Nicaragua Primero!

No está por demás gritar a los cuatro vientos, que la barbaridad y la incoherencia, la vanidad y la ambición, aún frente a dos peligrosos sujetos de desestabilización política y social, de mala reputación, han volcado a cierta parte de la oposición a un terreno sedicioso que a todas luces va en contra del pueblo nicaragüense si el voto dividido trabaja en favor de estas dos alimañas políticas.

¡No es útil para la paz!

¡No es útil para un pueblo que está hincado por la miseria y la necesidad de sobrevivir!
 
¡Un pueblo que está embotado y arruinado a los pies del nuevo dictador!

¡No es útil en este tiempo en donde debe imperar la razón y el afán por la construcción de un sistema verdaderamente democrático!

No hay que deliberar mucho para saber quién es el candidato que tiene de su parte el sartén por el mango a través de una perversa manipulación.
EL ORTEGUISMO ES ENEMIGO DE TODO, MANIPULADOR AÚN DE SUS PROPIAS BASES PARTIDARIAS ORTEGUISTAS QUE TAMBIÉN SON NICARAGUENSES.

El gran pillaje, la depredación moral contra el pueblo y el Estado, ya deberían haber finalizado si la oposición hubiera actuado con patriotismo.

Ortega y el Orteguismo no solo representan un asalto institucional al Estado de Nicaragua, sino que representan un obstáculo para el desarrollo de la cultura y el avance en civilización… El florecimiento que Nicaragua necesita a través de la paz y la armonía para su mejoría político-social, económica inmediata y su avance como nación diseñada para la  prosperidad.

Nicaragua necesita un impulso a través de un gobierno respetado por su gran capacidad de trabajo y servicio, que beneficie a todos los nicaragüenses sin excepción.

Un gobierno que promueva el equilibrio, logrando una estabilidad política y económica sostenida en conjunto con la verdadera participación ciudadana.

Los tiempos de la crueldad y la barbarie deben finalizar con el gobierno de Daniel Ortega Saavedra… Este tipo de gobiernos deben quedar completamente atrás por el bien de nuestras familias, nuestra niñez, nuestra juventud, en el merito de nuestras generaciones venideras y por un visionario futuro boyante y adelantado.

Los tiempos de personas crueles en el poder, cínicas y sanguinarias, poco inteligentes, amantes del pillaje, de las batallas, las ofensivas, las escaramuzas, las pasadas de cuentas, los combates, los choques y repliegues, las movilizaciones hostiles y agresivas, etc., deben quedar en el triste pasaje histórico de más de treinta años de aferramientos a polémicas y luchas estériles, crímenes selectivos, que han conducido a Nicaragua, a que se repita la historia de tener que luchar reiteradamente contra nuevas tiranías y  nuevas dictaduras.

El voto para Arnoldo Alemán y el voto para Daniel Ortega representarán siempre un voto a la traición…

EL NICARAGUENSE NO DEBE TRAICIONAR LA PAZ NI DEBE ASOCIARSE A CÍNICOS, MENOS A CRIMINALES O DELINCUENTES.

El país no puede entorpecer su rumbo hacia la construcción de un Nación verdaderamente democrática en donde prevalezca el Estado de Derecho.

Nicaragua debe ser construida sobre las bases profundas de la decencia y la convivencia, con el más amplio sentido de la justicia y el profundo respeto a la humanidad.

Daniel Ortega y Omar Hallesleven Acevedo ¡No son Sandinistas! ¡No son Patriotas! Son únicamente dos salvajes personalidades que representan un pasado negro en la historia de Nicaragua. Son dos depredadores de otros nicaragüenses.

Nadie es héroe asesinando a otros hermanos nicaragüenses, y quienes lo hayan hecho no dejará nunca de ser sino más que unas pobre bestias y no héroes.

En una guerra civil, particularmente en un pueblo pequeño como Nicaragua, no hay gloria, ni prestigio, ni se consigue el paraíso a través de la bribonada fratricida.  

Son dos cínicos, aliado con camarillas de sinvergüenzas y serviles, pancistas mentirosos, e impostores, tramposos, que mal utilizando el afecto del nicaragüense por la patria, manipulando astutamente el nacionalismo nicaragüense, mal usando la figura de Sandino, abusando y manipulando la necesidad del hambriento y del pobre, han trastornado el país, corrompiendo el Estado, incluyendo el sistema judicial y el sistema electoral, no solo asaltando las arcas del Estado, sino asesinando moralmente a la juventud y condenando a los pobres a estar sumidos en la pobreza por los próximos cien años.

Para Ortega y Omar Hallesleven Acevedo, solo aseguran el voto quienes creen que pueden vivir a la sombra de la nueva dictadura.

Ortega y Omar Hallesleven Acevedo se aseguran el voto con los que creen que podrán seguir vaciando el Estado, dilapidando los recursos de la nación, consumiendo las pocas fuerzas de los pobres obreros y campesinos a quienes engañan con dádivas y migajas paternalistas, con huesos de diversión para contentar al pequeño servil o al ingenuo, entusiasmar al incauto y despertar la ambición en el torpe y el tonto útil.

Ortega y Omar Hallesleven Acevedo se aseguran el voto con los que torpemente cavilan que no pueden vivir al amparo de la ley y la justicia y que necesitan de la sombra de cínicos y sinvergüenzas y el amparo de la corrupción de poder para sentirse protegidos.

Todos los traidores y los insensatos, los fanáticos castristas, los delincuentes de cuello blanco, los que piden exhuberantes y costosos huesos, algunos incautos, votarán a favor de Arnoldo Alemán y Daniel Ortega.

¿Por qué votar por Arnoldo Alemán o Daniel Ortega en estos tiempos de civilización, protección y defensa de los derechos humanos,  e información y tecnología por la delincuencia?

¿Por qué votar por la Dictadura y la tiranía y no votar por el imperio de la decencia y la libertad, la verdadera democracia, la ley y la justicia?
En Noviembre 6, del 2011, sabremos que los votos de la traición a Nicaragua, existe en la conciencia de los malos hijos.

El tiempo sobreviene, el voto es individual y secreto para los demás, pero a la conciencia no se le puede engañar.

Individualmente le preguntaremos a nuestra conciencia, si en Noviembre 6 del 2011, fuimos un patriota o fuimos un traidor.

No podremos decir… que nos equivocamos…cuando optamos por la traición.

Porque cuando se vota por la traición…
Son votos más que electorales, son de conciencia a favor de la deshonestidad, a favor de la indecencia, a favor de la corrupción, a favor de la inmoralidad y conclusivamente a favor de la vileza…

Son votos traidores en favor de la infidelidad que van en contra de una nación que ha sido ahogada en el vicio de la impunidad, puesto que son votos a favor de la impunidad de centenas de crímenes sin resolver.

Son votos a favor del cinismo y la burla enmascarada e irónica en contra del pueblo nicaragüense, particularmente en contra del infortunado menesteroso, del hambriento y del desempleado de los barrios, del campesino excluido y aislado.

Son votos en contra de nuestras familias y nuestros hijos.

Son votos en contra de nuestra seguridad personal.
Son votos en contra de la honrada administración de justicia.

Dos candidaturas que deberían haber sido desechada como tantas posiciones dentro del Estado, que nunca deberían haber sobrevenido por respeto al decoro nacional.

Pero puede más el cinismo, la ambición y la fuerza… ¡No del recio espíritu por la integridad! Sino la fuerza de la vileza y de la degradación, de la ambición personal y el deshonor.  

Las bases del Frente Sandinista, Orteguista, administrado por Daniel Ortega y Rosario Murillo deberían reflexionar acerca de las innumerables falsedades y mentiras que arrojan las víctimas de más de treinta y dos años de escandaloso enriquecimiento de unos pocos, de la oprobiosa opresión existente, la degeneración del sistema judicial, el control del poder electoral, la colusión en la corrupción con otras agrupaciones políticas, la viciosa intimidación de oponentes, la utilización de recursos foráneos intervencionistas para la consolidación dictatorial a través del debilitamiento y compra de la oposición, la alianza directa y coludida con el capital inescrupuloso y extranjero para la explotación y el beneficio de sus clanes, etc., etc., etc.          

Arnoldo Alemán vicioso pactista que más que el crimen con el que está correlacionado directamente a debilitado con la insidia, el fraude, la trampa, la conspiración, la traición y la intriga a la hermandad liberal nicaragüense, siendo el principal integrante, clave de la división del liberalismo, convirtiéndose en el perfecto aliado de Daniel Ortega Saavedra y el Orteguismo para el control y la dominación de Nicaragua.

En Noviembre 6 del 2011 Usted le dirá a Nicaragua si su voto fue patriótico o fue traidor a la Nación.

Todos los nicaragüenses, Liberales y Sandinistas, o de cualquier otra tendencia política, independientes… Nicaragüenses probos, rectos, leales y cumplidores con Nicaragua, deberán votar para abrir las puertas de la democracia, por Fabio Gadea Mantilla, la verdadera esperanza por tener un país mejor. Hacer un país en donde reine la paz y genere la posibilidad de trabajar juntos en armonía, como hermanos y buscar a través de las mejores ideas, el mejor rumbo para una Nicaragua, en un marco de recíproco respeto y la integridad humana y ciudadana, respetuosos de la correcta administración de justicia,  la protección de la libertad, la participación armoniosa en el concierto de las naciones del mundo, una Nicaragua luchadora por la equidad, la paz, la inclusión de todos los nicaragüenses y fundamentalmente el saneamiento total del Estado, en donde nunca más se puedan infiltrar ningún tipo de opresor, o de malhechores y bandidos que usan el Estado como instrumento de fuerza, odio, saqueo y pillaje.


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