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El poeta "Chichí" Fernandez ¿cae en desgracia?

El poeta "Chichí" Fernandez ¿cae en desgracia?







Por José Antonio Luna

Imagen del IX Festival Internacional de Poesía (2013), cortesía de Vianica.com

Francisco de Asís Fernández, “Chichí” llamado por sus detractores “el poeta carcelero” cayó en desgracia. Para algunos  artistas involucrados al Festival de poesía de Granada, el vínculo estrecho de Chichi con Gioconda Belli y el padre Ernesto Cardenal, ambos acérrimos opositores del binomio ejecutivo Ortega-Murillo, lo ha perjudicado.

Fernández, quien esta muy enfermo, ha dejado a la deriva el festival y esto no le ha gustado a sus benefactores del gobierno que lo habían apoyado totalmente mientras el festival era una fiesta cultural donde los disidentes del Movimiento Renovación Sandinista, MRS figuraban poco. Pero en este festival recién pasado, el X, dedicado a Rubén Darío, figuraron  a plenitud Gioconda Belli y Ernesto Cardenal, quienes están forzando a los involucrados en el proyecto a darle “vuelta a la tortilla”, a espaldas de la poetisa Rosario Murillo, quien no puede ver ni en pintura a estos dos personajes.

La crisis del Festival de poesía de Granada quedó evidenciada cuando las alcaldías de algunos pueblitos periféricos de la ciudad de Granada, se negaran a recibir la visita de los poetas itinerantes que acostumbraban ir de pueblo en pueblo leyendo poesía. Y la cancelación de una partida de 30 mil dólares que el Instituto Nicaragüense de Turismo le entregaba a Chichí para gastos de hoteles y pasajes aéreos de los invitados.

Según los analistas políticos, Chichí Fernández ha figurado demasiado en el diario La Prensa, lo que incomodó a los altos personajes del gobierno que ya no le tienen confianza.

Para algunos artistas, el festival está en peligro de extinción, porque la enfermedad de Chichí lo tiene postrado y este no tiene las fuerzas  suficientes para limar asperezas con Rosario Murillo y otros influyentes orteguistas, quienes se incomodaron con declaraciones críticas a la falta de apoyo financiero del gobierno al festival. 

Pero las críticas que le pusieron “la tapa al pomo” fueron las que  vertió Gioconda Belli, quien  hizo público que el Instituto Nicaragüense de Turismo, Intur, había suprimido su ayuda de 30 mil dólares al festival, sin ninguna explicación. “No sabemos qué pasó realmente, a nosotros nadie nos ha dado una explicación sino que simplemente se quitó la ayuda. Estamos preocupados porque el festival necesita un apoyo del Gobierno y creemos que este festival trasciende la política".

Otra opinión que le “hecho mas leña al fuego” fue la del escritor y poeta  México Homero Aridjis quien enfilo su critica al gobierno diciendo que “Yo creo que Nicaragua es un país rico en cultura, simplemente es cosa de creer en sí mismo y de que el gobierno apoye este tipo de festivales. Siempre hay dinero para la cultura, lo que pasa es que los gobiernos escatiman el dinero para la cultura y la pobreza viene de allí”.

Aridjis, es uno de los personajes del PEN club  (Poetas, Ensayistas y Novelistas)  internacional, organización que ha tomado beligerancia en Nicaragua.
Aunque se presumía que el festival de poesía era un proyecto del orteguismo, desde antes que Daniel Ortega fuera electo, es hasta ahora que se revela que uno de los grandes patrocinadores de la “fiesta cultural” era el gobierno. El festival nació en 2005 como un proyecto alternativo del danielismo cuando todavía no se tenía la certeza de que Daniel Ortega ganaría las elecciones en 2006. 

En los años anteriores, mientras Chichí Fernández fue la conexión con el gobierno y Jaime Morales Carazo era vice –presidente del primer periodo de Ortega, todo estuvo bien, porque los poetas galardonados eran los llamados  consagrados y ya muertos. Pero con la dedicatoria del noveno festival al poeta Ernesto Cardenal, enemigo furibundo del orteguismo, Chichí se “quemó” y floreció la intolerancia, que en la Nicaragua orteguista se mantiene a flor de piel. 

Para algunos de estos involucrados en el festival, este retiro de presupuestos de las instituciones del gobierno era “una crónica de un castigo anunciado” porque la poetisa Rosario Murillo tenia que cobrarse con creces este “error” garrafal de Chichí: permitir que Cardenal fuese galardonado con un festival.

Quizás por eso ahora se decidió dedicar el próximo festival, el onceavo -si se llega a realizar- a Enrique “Kiko” Fernández, quien murió en 1982 y es padre de Chichí.

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