El orteguismo y su saqueo al Seguro Social de Nicaragua







Por Roberto Escobedo Caicedo
bert.caido@gmail.com


Cada día que pasa salen a luz pública los saqueos sistemáticos de las reservas técnicas del fondo de pensiones de jubilación de los trabajadores nicaragüenses con el Instituto de Seguridad Social (INSS). Se iniciaron desde el mes de julio de 1979 y continúan hasta nuestros días. Hasta el propio Fondo Monetario Internacional (FMI) que trata siempre con guantes de seda a los dictadores totalitarios, les manifestó recientemente al grupo de mafiosos que dirigen dicha institución que no han incluido en el rubro de cuentas por cobrar todos los préstamos que con garantías simbólicas han hecho a los miembros de los entornos político, militar y familiar de Ortega Saavedra.

Recientemente, un medio local publicó una información brindada por las mal llamadas autoridades del INSS, relacionada con los trabajadores que están cotizando, los pensionados, empleadores, etc. Esos datos son los siguientes:

570 mil trabajadores activos
92 mil pensionados
22 mil empleadores
23 mil victimas de guerra.

Las llamadas "victimas de guerra" son los jóvenes que reclutaron para el llamado Servicio Militar Obligatorio (SMO) durante la década de los 80 del siglo pasado, para enfrentarse con los efectivos de las fuerzas de tareas de la Resistencia Nicaragüense y resultaron heridos o discapacitados en combates o sus familiares, en caso de que perdieran la vida. Ninguno de ellos cotizó ni siquiera una de las 750 semanas que deben cotizar para cumplir con uno de los requisitos  básicos para tener derecho a una pensión de jubilación.

Durante el gobierno de Violeta Chamorro, donde el Presidente de Facto fue su nefasto yerno, Antonio Lacayo Oyanguren, aprobaron que las mal llamadas "victimas de guerra", en realidad, "victimas de los nueve delincuentes de la Dirección Nacional del FSLN", recibirían una pensión de jubilación, como si su discapacidad o muerte fuera como consecuencia de riesgos profesionales. De esta manera cargaron sobre los hombros de los trabajadores nicaragüenses el mantenimiento de los ex-reclutas y sus respectivos familiares, los mismos que anteriormente los habían reprimido y esquilmado.

Si querían darles una pensión a esas "victimas de guerra", para eso está el Instituto de Previsión Social Militar (IPSM), cuyos directivos son expertos en saquear las reservas técnicas del fondo de pensiones de jubilación de los trabajadores nicaragüenses. Pero a medida que transcurre el tiempo, los esbirros y verdugos que pertenecieron a las Tropas de Combate del Ministerio del Interior y al Ejército Popular Sandinista, gracias a las gestiones realizadas al respecto por el corrupto Cardenal Obando y Bravo, Presidente de la Comisión de Paz y Reconciliación, también están recibiendo pensiones de jubilación del INSS, sin que nunca hayan cotizado ni siquiera una semana.

Los miembros de la Delegación del FMI que estuvieron recientemente en Nicaragua, mencionaron que no aparecen en las cuentas por cobrar de los Estados Financieros del INSS los millones de córdobas "prestados" a orteguistas y al IPSM. Entre esos "préstamos" estón los dos millones de dólares que le entregaron al connotado verdugo, Tomás Borge Martínez, poniendo como garantía un terreno con valor de 10 mil dólares y usando como mampuesta al rector de la Universidad del Valle, Mario Valle, socio del ex-ministro del interior en toda clase de negocios turbios. Tampoco han rendido cuentas de los 20 millones de dólares que transfirieron al Ministerio de Salud, supuestamente para combatir una falsa epidemia de la fiebre AN1H1.

A lo anterior hay que agregarle los 3.5 millones de dólares invertidos por el INSS en la compra de la chatarra de los Laboratorios Ramos, para indemnizar a la familia del llamado "General" Julio Ramos. También hay que sumarle los millones de dólares entregados al Instituto de Seguridad Social y Derechos Humanos (ISSDHU) de la Policía Nacional (Sandinista), lo que permanece en el mayor misterio.

Con el pretexto de constuir viviendas de interés social, el INSS aportó de sus reservas técnicas la cantidad de 45 millones de dólares para favorecer a los militares y policías orteguistas, lo mismo que a las tropas de choque que lanzan contra las manifestaciones de opositores al orteguismo. Todo este dinero está prácticamente perdido. Por esto es que el INSS se encuentra en bancarrota técnica y actuarial.

Por si lo anterior fuera poco, hace pocos meses salió a luz pública otro sonado escándalo, relacionado con un préstamo de 7 millones de dólares otorgado por la Junta Directiva del INSS a uno de sus directores, Leonardo Torres Céspedes, para la construcción de 438 viviendas de interés social en las inmediaciones de la ciudad de Chinandega, proyecto que sería ejecutado por la empresa de maletín, "Viviendas Económicas de Nicaragua, S. A. (VIENICSA)". Pero de conformidad con el propietario del terreno donde se haría esa supuesta urbanización, Ingeniero Carlos Acosta Castellón, todo es parte de una megaestafa en perjuicio de los trabajadores asegurados de Nicaragua. Como de costumbre, aparecieron como socios Rafael Ortega Murillo y Oscar Danilo Mojica Aguirre, hijos de Ortega Saavedra y el Presidente del IPSM, "General" Oscar Mojica. Como de costumbre, la Contraloría General de la República no ha ordenado ninguna auditoría especial al respecto.

Ahora, el "brillante" asesor económico de la Presidencia de la República, Bayardo Arce Castano, ha manifestado que para el 2012 será necesario realizar una reestructuración integral del INSS. Para comenzar, la edad para jubilación pasaría de 60 a 65 anos de edad y las semanas cotizadas, de 750 a 1 mil 500. Además, el monto de la pensión de cada jubilado sería un promedio de todo lo cotizado durante su vida útil, alegando que por el excelente sistema de salud impuesto por el orteguismo, la esperanza de vida ha pasado de 50 a 71 anos de edad.

Pretende tapar el sol con un dedo. El desastre financiero del INSS es por los constantes saqueos que hacen de sus reservas técnicas los orteguistas, directivos, militares y policías, además de estar manteniendo a 23 mil vagos que nunca cotizaron ni siquiera una sola semana, por la sencilla razón que nunca trabajaron.

Todos los que están jubilados actualmente y los que esperan serlo en el futuro deben organizar gigantescas manifestaciones de protestas, exigiendo que se recupere la cartera del INSS y se elimine de sus listas de pensionados a las llamadas "victimas de guerra" y las pensiones de gracia, las que deben cargarse al Presupuesto General de la República y no a los recursos del sistema de seguridad social.

El orteguismo también está utilizando los recursos del INSS para la propaganda electoral de la ilegal candidatura de Ortega Saavedra. Las bolsas de granos básicos que regalan a los campesinos y habitantes de la periferia de la ciudades no salen de las Albas ni de las Albitas, sino del seguro social.

El FMI debe revisar cuidadosamente los Estados Financieros del INSS y sobre todo su cartera, presionando para que recuperen el dinero que han entregado a los miembros de los entornos político, militar y familiar del dictador Ortega Saavedra. En caso contrario, se convertirán en cómplices de quienes se están robando el dinero de los trabajadores nicaragüenses.



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