El megafraude electoral del orteguismo







"Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que os parecéis a los sepulcros blanqueados, hermosos por fuera, pero llenos por dentro de huesos de muertos y de podredumbre. Así también vosotros por fuera parecéis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y de iniquidad".-San Mateo 23, 27-28.




Por Roberto Escobedo Caicedo
bert.caido@gmail.com



En las últimas semanas, los periodistas investigadores de algunos medios de comunicación social han puesto al descubierto nuevas facetas del proceder gangsteril del Presidente de Facto del Consejo Supremo Electoral (CSE), de Nicaragua, Roberto Rivas Reyes. En muchas de esas actividades propias de los gangsters de Chicago de la época de Al Capone, Rivas Reyes utiliza como testaferras a dos de sus hijas, Josephine y Stephanie Rivas Delgado, pretendiendo que su suegro, el abogado y notario público, Alberto Delgado, les haya legado una fortuna superior a los seis guarismos.

Conocí al suegro de Roberto Rivas Reyes, Alberto Delgado, cuando trabajaba como notario del Consulado General de Nicaragua en Miami. Era un hombre sencillo, sin ninguna relevancia especial como no fuera su notoria mediocridad de abogado provinciano. Con toda desfachatez comentaba que el cargo se lo debía a su yerno, Roberto Rivas Reyes y a su consuegro, el Cardenal Obando y Bravo, los que habían intercedido ante el entonces Presidente de la República, Doctor Arnoldo Alemán Lacayo, para que le dieran un puesto en el mencionado Consulado. Nunca había tenido bienes en la ciudad de Matagalpa ni en ningún otro lugar de Nicaragua, así que no pudo heredarles nada a sus hijos, principalmente a Patricia, la esposa de Rivas Reyes.

Otro tanto me ocurrió con el padre nominal de Roberto Rivas Reyes. Se llamaba Roberto Rivas y era considerado un parásito de nacimiento por sus cunados. Me lo presentó el Ingeniero Enrique Reyes Valenzuela ("Lencho", jefe del cuerpo de ingenieros del Distrito Nacional de la ciudad de Managua, donde figuraba como "empleado fantasma" por órdenes de Luis Somoza Debayle. La información completa acerca de este aventurero me la suministró Monseñor Orlando Corrales Santana, Canciller de la Curia Arzobispal de la ciudad de Managua y Capellán de la Guardia Nacional de Nicaragua. Según él, todos los días le daban una pachita de un litro de whisky Johnnie Walker, etiqueta negra, para que se mantuviera a media asta y dejara tranquila a su esposa, Josefa Reyes Valenzuela, ama de llaves y secretaria perpetua del entonces Arzobispo de la ciudad de Managua, Miguel Obando y Bravo.

Los últimos lugares en que Roberto Rivas estuvo presupuestado como "topógrafo fantasma" fue en el Instituto de Estadísticas y Censos de Nicaragua y en el Banco de la Vivienda de Nicaragua. El Código Civil Español considera "hijos sacrílegos" a los que son producto de una relación entre un sacerdote y una seglar o entre una monja y un seglar. Nunca gozaron de aceptación alguna entre las sociedades de su época, por cuanto los consideraban poco menos que engendrados por Satanás, capaces de cometer las peores canalladas con tal que les reportaran beneficios económicos.

Roberto Rivas Reyes, llevó a cabo el fraude electoral del 9 de noviembre del 2008, robando casi 100 municipalidades a los candidatos de oposición al orteguismo. Pero la oposición interna está poco menos que domesticada, porque Ortega Saavedra los tiene agarrados de la cola por las zanganadas que han hecho, siendo la más relevante de todas el asunto de los famosos CENIS. Todos se limitaron a condenas líricas del mencionado fraude, sin atreverse a convocar a acciones de desobediencia civil ni huelgas empresariales, como antes lo hacían con el régimen de Somoza Debayle. Es más, la bancada del PLC llevó a la Asamblea Nacional un proyecto de ley, declarando la nulidad de esas elecciones municipales, pero la bancada del MVE, la de Eduardo Montealegre, le negó los votos de sus diputados.

Quien preparó esa canallada fue Roberto Rivas Reyes, Presidente de Facto del CSE. Fue entonces cuando se dieron a conocer las suntuosas mansiones que tiene en repartos exclusivos de San José, Costa Rica, las que se encuentran inscritas a nombre de sus hijas. Otro tanto ocurrió con los aviones jets ejecutivos, con los cuales se desplaza entre San José y Managua y viceversa, teniendo pilotos privados a su disposición. Pero por préstamos no cancelados a un sospechoso prestamista de apellido Chow, han trascendido a la opinión pública que 407 millones de córdobas de transferencias presupuestarias hechas del Ministerio de Hacienda al CSE, se evaporaron, porque fueron invertidos en mansiones y jets ejecutivos propiedad del sinvergüenza de Roberto Rivas Reyes, el que emula y supera en canalladas a cualquier "hijo sacrílego" del Código Civil Espanol.

Los Comités Ejecutivos Departamentales (CED) y los Comités Ejecutivos Municipales (CEM). están copados por militares orteguistas que se encuentran en situación de retiro, pero que sus verdaderas funciones son ejecutar el megafraude electoral planificado por Ortega Saavedra y Rivas Reyes para el 6 de noviembre del 2011. Todo está a punto para su debida ejecución y de esta manera la dictadura orteguista se recetará un nuevo período presidencial, contra la voluntad de la mayoría del cuerpo electoral de la nación, pero con las bendiciones satánicas del Cardenal Obando y Bravo.

La Cartografía Electoral, el Padrón Electoral, la Cedulación y el proceso de verificación de los ciudadanos con derecho al voto, fueron perfeccionados después del fraude cometidos en las elecciones municipales del 9 de noviembre del 2008. Son parte importante del megafraude electoral que tendrá lugar el próximo 6 de noviembre. En estas condiciones es cuando Ortega Saavedra y Rivas Reyes, han decidido que se invite a organismos internacionales a que participen como "observadores", después de negarlo repetidas veces en los meses anteriores. Saben muy bien que esos representantes deben estar en el país donde supervisarán el proceso electoral, cuando menos seis meses antes de las respectivas elecciones.

Si los organismos internacionales envían observadores a Nicaragua y no mencionan en sus Informes que la candidatura de Ortega Saavedra es ilegal y anticonstitucional, lo mismo que la Cartografía Electoral, Padrón Electoral, Cedulación y proceso de verificación son parte fundamental de un megafraude electoral, estarán avalando la ilegal reelección del secretario general del FSLN. Para nadie sería un misterio que se presten a esa canallada los representantes de los países de la ALBA y de la OEA, bajo la dirección de José Miguel Insulza,  pero no los del Centro Carter, Unión Europea y los organismos independientes tanto nacionales como foráneos.

Además, es notoria la parcialización del Presidente del COSEP, José Adán Aguerri, hacia la ilegal reelección de Ortega Saavedra. Se muestra de acuerdo con la participación de observadores internacionales del proceso electoral que tendrá su epílogo el próximo 6 de noviembre, con invitaciones extemporáneas para el envío de observadores, cuando ya está debidamente probado y puesto a punto el megafraude electoral impulsado por el propio Ortega Saavedra y el Presidente de Facto del CSE, Roberto Rivas Reyes ("El Satánico".

Los magistrados de la Corte Suprema de Justicia están de acuerdo con el megafraude electoral planificado por Ortega Saavedra y Rivas Reyes, declarando inaplicable el Arto. 147 Con., lo que abre las puertas de par en par a la ilegal reelección de Ortega Saavedra. Más recientemente, la magistrada judicial orteguista, Alba Luz Ramos, egresada de cursos sabatinos de universidades de zaguán, declaró con el mayor cinismo que todas las publicaciones de medios de comunicación social contra Rivas Reyes, eran para deslucir sus méritos ante la proximidad del proceso electoral, ya que lo consideran un hombre honesto y un ciudadano ejemplar. (sic).

Es tal la complicidad de la magistrada orteguista, Alba Luz Ramos, con el crimen organizado de Nicaragua, que cuando asesinaron a Facundo Cabral, declaró que tanto "El Palidejo" como Henry Farinas, eran ciudadanos ejemplares, victimas de quienes les envidian sus éxitos en el negocio de los espectáculos públicos. Roberto Rivas Reyes, es cómplice de los crímenes cometidos por "El Palidejo", porque ordenó le extendieran una cédula de identidad nicaragüense, previo pago de los respectivos honorarios.

Los corruptos Contralores Colegiados, encabezados por el representante del orteguismo, Luis Angel Montenegro, han declarado reiteradamente que Rivas Reyes no ha cometido ninguna malversación de caudales públicos ni causado ningún daño al patrimonio del Estado. Todo lo que tiene es producto de su trabajo y del café que le producen sus propiedades en Matagalpa, las que a su vez fueron robadas a sus primos hermanos, como lo ha dicho públicamente, Rigoberto Reyes Herrera.

En la farsa electoral que está en marcha, conjuntamente con Ortega Saavedra son también corresponsables Roberto Rivas Reyes y el corrupto Cardenal Obando y Bravo. Si el pueblo nicaragüense, burlado una vez más por sus enemigos seculares, decide lanzarse a la resistencia armada contra el aparato de terror, intimidación y chantaje del orteguismo, la sangre derramada salpicará las negras conciencias de Rivas Reyes y Obando y Bravo.

La comunidad internacional, si de veras quiere ayudar al pueblo nicaragüense, debe suspender toda entrega de dinero a un régimen corrupto y criminal como lo es el orteguista. Tiene que ser puesto en una situación de cuarentena financiera internacional, coadyuvando de esta manera a una rebelión popular que acabe con su aparato de terror, intimidación y chantaje, Ejército Nacional (Popular Sandinista), Policía Nacional (Sandinista), Dirección de Información de la Defensa (DID) o Seguridad del Estado, y las legiones de matones encuadrados paramilitarmente en las empresas de seguridad y vigilancia que son propiedad de corruptos Generales y Comisionados.



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