El ascenso del orteguismo







Por Malcom Beith
Periodista

Traducción libre al español


El mas hábil activista de izquierda de Latinoamerica agita su puño con una mano mientras acepta el dinero de los donantes con la otra – y está a punto de consolidar su poder aun más en una astuta maniobra de elección antidemocrática.

El acto de malabarismo de Ortega es claro en otras formas, también. Nicaragua actualmente opera dentro de los parámetros del Tratado de Libre Comercio de Centro America, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y el Fondo Monetario Internacional (FMI) a la vez, alianzas que lo mantienen en buenos términos a nivel internacional y que lo protegen de ataques. Pero las relaciones calurosas de Ortega con los que la izquierda Latinoamericana tradicionalmente ha considerado como “corredores de deuda imperialistas” no han rezagado severamente las relaciones con su principal benefactor, Hugo Chavez de Venezuela. A través de la Alternativa Bolivariana de las Americas (ALBA) del Presidente venezolano, Nicaragua recibe una inyección de capital de $500 millones anuales. A pesar de tensiones entre Nicaragua y Venezuela acerca de lo que en ese entonces el embajador estadounidense Robert Callahan llamó en un cable filtrado “la constante necesidad de Ortega por flujo de capital para contrarrestar la ayuda suspendida por los donantes,” el dinero aún fluye.

En términos de manejar las relaciones con Estados Unidos, Ortega ha mantenido su discurso Sandinista Antiamericano en el que lanza su puño al aire en público, mientras silenciosamente acepta ayuda financiera estadounidense para educación y salud. Al hablar con un reportero ruso el año pasado, Ortega dijo que la única cosa que impide que Estados Unidos proporcione armas a la Oposición es el hecho de que “ellos no tienen ningún instrumento militar para provocar un levantamiento aquí”. El ha criticado la promesa del Presidente Barack Obama de que Washington buscaria un nuevo comienzo con Latinoamerica: Cómo puede el Presidente Obama pedirnos que olvidemos el pasado si éste está tan fresco y si puede ser repetido, porque lo estamos viendo en Libia.

Mientras tanto, Nicaragua recibe decenas de millones de dolares en material de ayuda de parte del USAID cada año, y empresas estadounidenses tienen la libertad de licitar por contratos ahí, alrededor de 100 operan ya en Nicaragua. Este año, el país está en camino a experimentar su más alto crecimiento en exportaciones de prendas de vestir hacia Estados Unidos, un ritmo que supera aún al de China.

El Oeste no se ha vuelto totalmente ciego a las hipocresías de Ortega. Después del fraude electoral de las elecciones del 2008, Nicaragua perdió más de $100 millones en cooperación internacional. El Departamento de Estado de los Estados Unidos notó que las elecciones regionales del 2010 fueron manchadas por el fraude, y $64 millones en ayuda para el desarrollo a través de la Cuenta Reto del Milenio fue subsecuentemente cancelada. “Nos mantenemos preocupados acerca de las aparentes irregularidades en el proceso electoral nicaraguense,” dijo la vocera del Departamento de Estado Victoria Nuland en una declaracion del 31 de Octubre.

A los ojos de los expertos, sin embargo, la condena no va lo suficientemente lejos. Algunos activistas de la democracia en Washington son notablemente indiferentes al autoritarismo de Ortega, dice Michael Shifter del grupo de reflexión con sede en Washington Dialogo Interamericano. “Ellos no quieren jugar la vieja narrativa de Washington vs. Ortega. Ellos también reconocen que no hay opciones buenas para los Estados Unidos en esta situación. Eso puede ser cierto, pero aún así es un serio error evitar llamar una clara violación a la democracia por su nombre.”

Dentro de Nicaragua, el sentir varía acerca de Ortega. Mientras su índice de aprobación ha aumentado durante su período presidencial – a poco mas del 40% en el 2011 – éste es visto por muchos como la única opción. Para correr por un tercer mandato, Ortega usó sus influencias en la Corte Suprema para anular una prohibición constitucional según la cual Presidentes en el ejercicio o que han servido períodos múltiples no pueden correr nuevamente. La anulacion de esta prohibición ha inspirado ira y algunas protestas, e incluso algunos en el campamento del mismo Ortega están aparentemente preocupados. En marzo, el Vicepresidente Jaime Morales Carazo declinó mantenerse en la boleta presidencial, desatando especulación de que estaba renunciando en protesta. Su remplazo será el general en retiro Omar Halleslevens, lo que incrementa el temor de que la relacion de Ortega con el Ejercito podría ser demasiado cercana para la comodidad y que podria traer medidas mas rigurosas que las relativamente calmas respuestas a las más recientes protestas.

Versión original en inglés


Comments