Y la OEA se tragó la comedia de Correa








Por el Lic. Julián Frech Ayub


Parece que hoy en día, bajo el amparo de nombres o calificativos acomodaticios, algunos han encontrado una manera de llamar “Democracias” a las dictaduras, con el único propósito de engañar a las masas que entregan su voto y sus vidas, confiados en que “serán libres”.

El padre de toda esta estrategia no es otro, sino el señor Chávez -- asesorado por quien necesitó cambiar de rumbo su proyecto fracasado (Cuba) --, cuando disfrazó al “Comunismo” de “Socialismo del Siglo XXI”… ¡qué bonito que suena!, un nombre realmente elegante que les ha abierto caminos a través de los incautos que no han sabido destapar sus caretas. Entre ellos y para desgracia nuestra, hemos de incluir a los últimos  Gobiernos de Los Estados Unidos de América, los que han preferido someterse a los intereses de “Los Sionistas” en el Medio Oriente, dejando en completo abandono a “Las Américas”.

Ayer observaba y analizaba con mucho detenimiento los acontecimientos del Ecuador. No sé si calificarlo como “una comedia al estilo de Dante” o “una comedia al estilo de Shakespeare, pues no encontré a un escritor del mundo hispano que se ajustara al estilo de la “comedia del señor Correa”. Habría que ver tras bambalinas para encontrar el verdadero propósito y así ajustar su estilo.

En todas las democracias verdaderas, cuando un pequeño grupo gremial comete errores en una justa demanda salarial, simplemente se envían fuerzas antimotines para disolver una manifestación que no se ajustó al orden y compostura establecidos dentro de los principios y derechos de todo ciudadano, con gases lacrimógenos… o a lo sumo, con balas de goma si el asunto se complica un poco.

Pero no, el señor Correa tenía que sacar partido (ante el desprestigio que venía experimentando) de algo que se podía solucionar mediante el diálogo y en pocos minutos u horas. Pero prefirió el reto al diálogo, cuando él mismo levanta las masas diciendo… “Aquí estoy, mátenme…” mientras se sacudía y golpeaba el pecho al estilo de “King Kong”, para luego dar la señal a sus infiltrados en la manifestación y que hagan la pantomima de atacarle y así auto-secuestrarse en contubernio con el alto mando militar, en un hospital de la Policía Nacional del Ecuador.

El señor Correa convierte el Hospital en su cuartel de operaciones desde el cual coordina la urgente reunión de la OEA (algo nunca visto en toda la historia de este organismo), logró reunirse en pocas horas. Paralelamente se comunica con sus afines de UNASUR, quienes convocan a reunión de emergencia de UNASUR, y sus más allegados como Chávez, Kishner y Allan García, de una sola vez califican de “Golpe de Estado”, a la simple demanda de los policías por un derecho del que ya gozaban y se les usurpa al mejor estilo de Mussolini, o del General Franco. Paralelamente el señor Correa atiende entrevista con CNN en su “grave secuestro”… perdón, en su despacho provisional… ¿alguna vez habían visto ustedes, queridos lectores, a un secuestrado con esas facilidades de comunicación? ¿Habían visto ustedes a un individuo secuestrado salir como recién bañado, con el traje en orden y una corbata muy bien alineada, y con voz fresca emitir un discurso enérgico en el Palacio? ¿Habían visto alguna vez el gran poder de convocatoria y la velocidad con que aparecieron fuerzas de simpatizantes para supuestamente intentar sacar al presidente de su oficina en el hospital?... ese poder de convocatoria y organización (supuestamente no premeditado) nunca lo había visto ni recibí enseñanza al respecto en universidad alguna en “Métodos de Organización de Personal Manifestante”.

Lo más grave de todo esto, es la facilidad con que verdaderas democracias latinoamericanas aceptaron como “Golpe de Estado” a esta “comedia” y manifestaban su apoyo incondicional al Presidente Correa, lo que ayudaba a confirmar una falsedad, convirtiéndola en algo verdadero. Así mismo, ¡con qué facilidad se derramó la sangre de inocentes!, para convertir en real una simple y de mal gusto “COMEDIA”.

Siempre he sido un crítico de la “Política Exterior” de Los Estados Unidos de América… pero hoy, con profundo placer felicito a la “Administración Obama”, por expresarse con prudencia al respecto y no caer en la trampa del “Comediante Ecuatoriano”, que asesinó a inocentes para sus propósitos (pendientes de investigar), al mejor estilo de los dictadores de los años setenta.

(Deseo manifestar al igual que en todos mis escritos, que el mismo se apega a mi opinión personal y no al medio que represento).



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