El deseo y el miedo: ¿No puede controlarse a sí mismo?







La computadora cerebral tiene teclados separados que controlan las emociones más fuertes


ANN ARBOR

Michigan.— ¿No puede controlarse a sí mismo?

La investigación psicológica en la Universidad de Michigan muestra que una de las razones por las cuales las personas tienen dificultades para controlar las reacciones emocionales más fuertes es porque la computadora cerebral tiene “un teclado separado” que regula los sentimientos en las emociones extremas como el deseo y el miedo.

La investigación, que se detalla en la revista de investigación científica y biomédica evaluada por pares Püblic Library of Science PLoS, la llevaron a cabo los investigadores de psicología de la UM Kent Berridge, Alexis Fauré (quien está ahora en la Universidad de Paris, en el Sur de Francia), y Jocelyn Richard. Los investigadores encontraron que una “limitación sorprendente de las señales de arriba abajo para penetrar en las emociones puede restringir los esfuerzos voluntarios de las personas para regular eficazmente sus emociones”.

El estudio se apoyo en trabajos previos realizados por Berridge las cuales mostraron que el compuesto químico dopamina (que se sabe, comúnmente, que motiva a las personas y a los animales en la búsqueda de recompensas) coopera con el compuesto glutamato en la inducción tanto del deseo como del miedo en regiones del cerebro que son adyacentes.

Ese trabajo desbrozó terreno nuevo al mostrar cómo la dopamina puede estar involucrada en sentimientos negativos tales como el temor en la esquizofrenia y otras fobias cuando también está involucrado en la adicción a las drogas, la cual implica un deseo excesivo.

El estudio actual comparó la generación del deseo y del miedo en el núcleo accumbens, --un grupo de neuronas del encéfalo ubicadas donde el núcleo caudado y la porción anterior del putamen confluyen lateralmente – por tales señales de glutamato (que provienen principalmente de la corteza) yla generación de las mismas emociones por diferentes señales químicas GABA (sigla en inglés para ácido gama amino butírico) que provienen principalmente de las estructuras cerebrales profundas subcorticales.

Berridge, Profesor Colegiado de la Cátedra James Olds de Psicología y Neurociencias en la UM, y sus colegas mostraron en su trabajo más reciente que los niveles más altos de la corteza del cerebro tienen capacidades limitadas para influir en el placer comparados con los niveles más profundos. Solamente las señales GABA profundas pueden crear un placer durante la generación del deseo o crear el disgusto durante la generación del temor.

“Esto podría explicar por qué es difícil controlar algunas emociones intensas o patológicas”, dijo Berridge. “Los niveles más profundos del cerebro generan placeres o disgustos de una manera que parece resistente a la influencia de los niveles superiores. Los generadores subcorticales de placer resisten aún cuando los niveles más altos logren regular la expresión del deseo o del miedo”.

El equipo de la UM tocó un teclado emocional del cerebro usando microinyecciones indoloras de compuestos químicos en ratas que trastornaron las señales rápidas de glutamato de la corteza o las señales GABA de los niveles más profundos. Los “toques” del compuesto químico causaron emociones intensas, incluido el deseo similar al hambre, en áreas frontales del núcleo accumbens o de miedo en las regiones posteriores. Los toques de compuestos GABA también hicieron que las sensaciones se tornaran más placenteras durante el deseo y más desagradables durante el miedo, pero los toques con compuestos de glutamato no tuvieron ese efecto.

“Llegamos a la conclusión de que el núcleo accumbens contiene dos teclados efectivos funcionales para las señales de aminoácidos: un teclado generador de motivaciones y un teclado generador de hedonismo”, señaló Berridge. “Ambos están organizados junto con gradientes pero tienen impacto sobre aspectos diferentes de la emoción”.

Por más información, visite: http://www-personal.umich.edu/~berridge/
Por más información sobre Berridge, visite:
http://www.lsa.umich.edu/psych/people/directory/profiles/faculty/?uniquename=berridge
Por más información sobre psicología en la UM, visite:
http://www.lsa.umich.edu/psych/noflash.asp


ENGLISH VERSION

Desire and dread: the brain’s computer has a separate keyboard to control powerful emotions

ANN ARBOR, Mich. – Can’t control yourself? University of Michigan psychology research shows one reason people have difficulty controlling powerful emotional reactions is because the brain’s computer has a “separate keyboard’’ controlling feelings within extreme emotions like desire and dread.

The research, detailed in the peer-reviewed scientific and biomedical research journal PloS One, was conducted by U-M psychology researchers Kent Berridge, Alexis Faure (now at the University of Paris-Sud in France) and Jocelyn Richard. The researchers found a “surprising limitation of top-down signals to penetrate emotion may restrict the voluntary efforts by people to effectively regulate their emotions.’’

The research built on previous work by Berridge showing the chemical dopamine (commonly known to motivate animals and people to seek rewards) cooperates with the chemical glutamate to induce both desire and dread in adjacent regions of the brain. That work broke new ground by showing how dopamine can be involved in negative feelings such as fear in schizophrenia and other phobias, when it also is involved in drug addiction, which involves excessive desire.The current study compared the generation of desire and dread in the nucleus accumbens by such glutamate signals (which come mostly from the cortex) to the generation of the same emotions by different GABA chemical signals (which come mostly from deep subcortical brain structures).

Berridge, the James Olds Collegiate Professor of Psychology and Neuroscience at U-M, and his colleagues in their newest work show that the highest levels of the brain’s cortex have only limited abilities to influence pleasure, compared to the deeper levels. Only the deep GABA signals were able to create a pleasure during generation of the desire or to create a displeasure during the generation of the fear.

“This might help explain why some intense or pathological emotions are difficult to control,” Berridge said. “Deeper levels of the brain generate pleasures and displeasure in a way that seems resistant to influence by higher levels. The subcortical pleasure generators resist even when the higher levels are having success at regulating the expression of desire or fear.”

The U-M team tapped a brain emotional keyboard using painless microinjections of drugs in rats that disrupted either fast glutamate from the cortex or GABA signals from deeper levels. The drug “taps’’ would caused intense emotions including hunger-like desire in front locations in the nucleus accumbens or fear in back locations.  The GABA drug taps also caused sensations to become more pleasant during desire and to become unpleasant during fear, but the glutamate drug taps did not.

“We conclude that the nucleus accumbens contains two functional affective keyboards for amino-acid signals: a motivation-generating keyboard and a hedonic-generating keyboard,” Berridge said. “Both are organized along gradients but they impact different aspects of emotion.”

For about the Berridge lab, visit: http://www-personal.umich.edu/~berridge/

For more on Berridge, visit:
http://www.lsa.umich.edu/psych/people/directory/profiles/faculty/?uniquename=berridge

For more on U-M psychology, visit: http://www.lsa.umich.edu/psych/noflash.asp

Noticias en Español, Universidad de Michigan,  Vivianne
Schnitzer, vsh@umich.edu,www.umich.edu/Es, 734-276-9027,    Joe
Serwach, jserwach@umich.edu, (734) 647-1844, jserwach@umich.edu



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