De candados, llaves y solícitos cerrajeros







Por Roberto Samcam


Luego de las firmes y directas declaraciones de la recién nombrada Embajadora de los Estados Unidos Sra. Phyllis Powers, en relación a la dificultad de que sean aprobadas este año las famosas Dispensas (Waivers) que posibilitan la ayuda económica bilateral entre ambos países, la situación en el campamento del gobierno, de sus aliados políticos y empresariales es de extremada alarma y justificada preocupación, ya que por primera vez el régimen inconstitucional de Ortega enfrenta su primer serio desencuentro con el país del norte, luego que sus relaciones durante el periodo anterior fueron de mutuo respeto y estricto cumplimiento de los compromisos acordados, uno vigilaba los tres problemas fundamentales del otro, a saber: narcotráfico, terrorismo e inmigración ilegal y el otro respetaba la actuación del gobierno, evitando micro administrar la política interna del país. Hay que recordar que esto continuó luego del fraude electoral de las elecciones municipales del 2008 y a pesar de haber suspendido indefinidamente la Cuenta Reto del Milenio, los Waivers de ese año y los posteriores nunca estuvieron en duda.

Esta vez, parece que la cosa va en serio, y lo que habíamos advertido a comienzos del año se ha hecho realidad, Nicaragua se volvió tema de campaña en las elecciones norteamericanas debido a las presiones de los Republicanos y la atención hacia nuestro país, disipada luego de la finalización del conflicto bélico, se reactiva nuevamente y para desgracia nuestra, con el mismo protagonista de antes. Ahora sí es objeto de atención el fraude electoral del 2011 y repentinamente nos hemos vuelto noticia de primera plana en los medios internacionales. Con la nominación del candidato Republicano, el proceso electoral en los Estados Unidos estaría próximo a iniciar y es previsible que el tema Nicaragua - Ortega – Democracia se torne todavía más incisivo y obligue a los demócratas a ser mucho más firmes en su tolerancia con el comandante Ortega, lo que sería el presagio de nuevas malas noticias para su régimen inconstitucional.

Se habla en público y en privado, que Ortega tiene la llave del candado que representa la aprobación de las dispensas norteamericanas, toda una alegoría a la popular canción mexicana “La Puerta Negra”, solo que esta puerta Made in USA no tiene tres candados, sino solamente uno y no está tan remachada ya que la llave que lo abre se encuentra en sus propias manos. Con lo que no se contaba, es la repentina aparición de oficiosos cerrajeros, que solícitamente han viajado a Washington a cabildear y solicitar la llave del famoso candado, sin exigir compromisos inequívocos a quien los ha enviado, de Retorno a la Democracia, Respeto a las Instituciones, Restablecimiento de la Institucionalidad y Regreso al Estado de Derecho.

Todo parece indicar, que los cerrajeros en cuestión están más interesados en los negocios que les ha representado en todos estos años de maridaje con Ortega la cooperación internacional, en especial la norteamericana, sumada a las no pocas migajas que recogen de la privatizada ayuda venezolana, que contribuir a reencausar al país en la senda democrática, abandonada desde el 10 de Enero del 2007. Todavía no comprenden que en un país donde impera la democracia, la institucionalidad y el estado de derecho, el clima de negocios facilita de mejor manera el desarrollo de la actividad empresarial. Habría que recordarles a estos cerrajeros voluntarios, que hacen causa común con el gobierno, que uno de los Pilares más importantes que miden el clima de negocios de un país es el referido a las Instituciones Públicas, desglosándose este en los siguientes Indicadores: Derecho de propiedad; Protección a la propiedad intelectual; Independencia judicial; Eficiencia del marco legal en resolución de conflictos; Costos comerciales del terrorismo; Costos comerciales del crimen y violencia; Fiabilidad de los servicios policiales y Protección de los accionistas minoritarios.

Sería importante conocer de estos individuos, que muy eficientemente cumplieron su rol de cabilderos del régimen inconstitucional de Ortega, qué criterio tienen en cuanto al cumplimiento de algunos de los indicadores enunciados anteriormente, muy especialmente los referidos al derecho a la propiedad, independencia judicial, lo relativo a la resolución de conflictos y a los servicios policiales. Posiblemente la opinión de estos difiera notablemente de la que tenga la familia Buhler, dueña del complejo turístico Punta Teonoste, o de la familia Solórzano, dueños de Laboratorios Solka, o de la familia Arévalo – Gutiérrez, dueña de las valiosas tierras ubicadas frente a Galerías en Managua, o de tantos otros cuyas propiedades han sido usurpadas por la maquinaria estatal.

Se ufanan de haber consensuado 53 leyes con el gobierno, lo que no hace más que confirmar su alianza con un régimen que ha demolido sistemáticamente la gobernabilidad que durante 16 años, mucho o poco, se logró avanzar en el país. Exigieron, en el colmo del descaro, tener oficinas en la Asamblea Nacional, como si de un grupo político se tratara, para cabildear de manera directa con el gobierno –y no con la oposición- las iniciativas de ley antes de que estas lleguen al plenario. Sin embargo, dice el adagio popular que “mal paga el diablo a quien bien le sirve”, ya que a pesar de haber ido velozmente a Washington a abogar por el gobierno, éste, en una repetición de su histórico proceder y manteniendo la concepción de que con los empresarios es una alianza táctica, de corto plazo, les clava la daga en la espalda con la aprobación unilateral de la Unidad de Análisis Financiero, UAF, una verdadera espada de Damocles que desde ahora penderá sobre sus cabezas por si pretenden salirse del redil que Ortega les ha construido. Complacientes y timoratos, ahora tendrán que tragar gordo pues no hay almuerzo gratis y compartir el festín del erario público, sea en la participación del pastel energético o en las exenciones tributarias, tiene sus costos.

Ojalá y esta puñalada trapera sirva para incentivarlos a exigir con la misma vehemencia que han exigido la aprobación de los Waivers, el CAMBIO TOTAL de los  magistrados del Consejo Supremo Electoral, de la Corte Suprema de Justicia, de la Contraloría y la Fiscalía General de la Republica, del Procurador General y el de Derechos Humanos, instituciones y funcionarios que están completamente al servicio de Ortega, cumpliendo roles partidarios y totalmente alejados de los mandatos constitucionales; que exijan el respeto a la institucionalidad y al carácter apartidario de los cuerpos armados de la NACION; que exijan una profunda investigación en las instituciones del estado que salieron salpicadas por el escándalo narco mas reciente: el CSE, la CSJ y la PN y que exijan un verdadero Diálogo Nacional con TODAS las fuerzas políticas, sociales, religiosas y económicas de la nación, donde se pongan en agenda los temas pendientes de este inconstitucional gobierno: democracia, estado de derecho, gobernabilidad, institucionalidad, elecciones libres y transparentes, transparencia en el uso de los recursos del estado, incluida la cooperación internacional, entre los más importantes.

Nunca es tarde para rectificar y sólo los soberbios no reconocen los errores cometidos. El Gran Capital, las cúpulas empresariales aliadas del gobierno y los supuestos líderes de la oposición todavía están a tiempo de marchar con el pueblo y con la historia. Nunca está demás recordar los últimos años del régimen somocista y aquella máxima de George Santayana que sabiamente dice que “quien no aprende de la historia está condenado a repetirla”.

Blog de Roberto Samcam



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