Solís dice que no se va y amenaza a magistrados liberales







Managua.- La tragicomedia política e institucional que vive Nicaragua se profundizó este miércoles, luego de que el ex magistrado Rafael Solís Cerdas, fiel a la línea orteguista del gobernante Frente Sandinista, se aferró al cargo de Vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y rechazó el ultimatum que el presidente del Poder Judicial, Manuel Martínez, puso a Solís y al también ex magistrado sandinista Armengol Cuadra.

A ellos se les venció el período de cinco años para el cual fueron electos por la Asamblea Nacional en el año 2005. Sin embargo, Solís y Cuadra argumentaron, ante el reclamo de los magistrados liberales, que ellos seguirían en sus funciones amparados en el Decreto 03-2010, que emitió en enero pasado el presidente Daniel Ortega. Dicho decreto ha sido denunciado como inconstitucional y ayer varios ciudadanos presentaron un recurso ante la CSJ en contra del mismo.

Solís respondió al ultimatum de Martínez en tono desafiante y autoritario, indicando que serán los liberales quienes se irán "si continúan con esto".

"Caos en Corte Suprema", tituló hoy el matutino nicaragüense El Nuevo Diario, describiendo una serie de acontecimientos relacionados con esta nueva etapa de la tragedia política que vive Nicaragua desde que Daniel Ortega asumió el Ejecutivo en enero de 2007, copando todos los demás poderes del Estado y llevando al país a una situación que amenaza con un estado de ingobernabilidad.

Solís, quien participó esta mañana en un mitín junto a jueces y magistrados aglutinados en la Asociación de Jueces y Magistrados de Nicaragua (Ajumanic), dijo: "Hay que ser serios, yo soy magistrado y si siguen con esto el que se va a ir es él (Manuel Martinez) y los otros magistrados liberales", dijo el diario La Prensa en su edición digital.

Mientras todo este caos ocurre, Ortega recibió este medio día al mandatario venezolano Hugo Chávez Frías en Managua, acompañado de su esposa Rosario Murillo, del jefe del Ejército, Julio César Avilés; la jefa de la Policía Nacional, Aminta Granera, así como de Tomás Borge Martínez, actual embajador de Nicaragua en Perú, quien se desplazó desde Lima para recibir al militar venezolano que ocupa el Palacio de Miraflores.



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