Líderes comunales exigen respeto a la salud de La Carpio







Por José Ramón Gutiérrez Martínez
Nicaragua sin Fronteras



Este martes 10 de agosto, unos quince líderes comunales de los siete sectores que componen la comunidad de La Carpio, llegaron hasta el despacho de la Ministra de Salud de Costa Rica, doctora María Luisa Ávila, para entregar una carta en la que solicitan a la funcionaria mayor presencia en el control y supervisión del parque de Tecnología Ambiental de Ebi Berthier de Costa Rica, empresa  transnacional de capital canadiense que recolecta todo tipo de desechos en la capital para luego depositarlos en un relleno sanitario ubicado en la misma Carpio.

En la carta, los vecinos de La Carpio denuncian serios descuidos en el manejo de la basura en este relleno sanitario,  el cual funciona desde el año 2000. Durante los últimos meses, sin embargo, se han presentado muchas quejas por excesivos malos olores en la planta de Ebi Berthier y el continuo regadero de caldos mal olientes que los camiones recolectores dejan en las calles de nuestra comunidad, en la que habitan unas cinco mil familias (unos 32 mil habitantes),  poniendo en grave riesgo la salud de toda la población de esta ciudadela, integrada mayoritariamente por costarricenses y nicaragüenses.

Los vecinos denuncian a la Ministra de Salud que las autoridades del centro de salud local (Ebais) conocen acerca de la gravedad de esta situación, pero guardan un sospechoso silencio.  También cuestionan el papel desempeñado por algunos “seudo líderes comunales”, quienes reciben de la empresa canadiense Ebi Berthier un fideicomiso mensual por unos 2 millones de colones como “colaboración” solidaria permanente y obligatoria que se supone es para uso exclusivo en el desarrollo de esta comunidad, pero ellos nunca rinden cuentas públicas sobre la administración de dichos fondos.

La carta también hace mención de la situación que viven los niños que estudian en la escuela de La Carpio, los que en variadas ocasiones no pueden recibir las lecciones correspondientes porque el fuerte hedor a basura de la planta de Ebi Brethier y de los caldos que botan los camiones recolectores municipales  y  privados, les provocan dolores de cabeza, vómitos, irritación en los ojos y alergias en la piel. Los vecinos piden a la Ministra visitar La Carpio y hacer una encuesta masiva al azar para que tenga una idea del descontento de la población. Le piden, además, que revise las estadísticas del EBAIS y pueda constatar la enorme cantidad de consultas a causa de los daños que produce la basura.


En el documento remitido por los quejosos también se solicitó a los medios de comunicación costarricenses que deleguen a  sus periodistas para que informen sobre este caso, especialmente a la cadena Repretel, que en días anteriores divulgó un reportaje sobre el relleno sanitario nicaragüense conocido como “La Chureca”, donde presentaron sin ningún tipo de censura la gran calamidad que viven las familias nicaragüenses vecinas de este botadero.

La carta de los vecinos de La Carpio a la Dra. María Luisa Ávila se presentó con copias a la Sala Constitucional, la Asamblea Legislativa, Minae, SETENA, la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos, la Municipalidad de San Jose,  grupos ambientalistas y desde luego a la empresa Ebi Berthier. Advierten que su paciencia tiene límites y recuerdan que en mayo del  año 2004 en esa comunidad se presentaron hechos de violencia relacionados con la falta de responsabilidad e incumplimiento de empresa canadiense Ebi Berthier. En esa época, tanto la empresa, la Municipalidad de San José y varioas instituciones del gobierno central  hicieron múltiples promesas que hasta el día de hoy no se han cumplido. Cinco administraciones presidenciales han desfilado por Zapote y La Carpio sigue marginada y olvidada, casi igual que en sus inicios allá por el año 1995.

Los vecinos de La Carpio alegan que han recibido visitas de médicos particulares, quienes han advertido acerca del peligro que corren los habitantes de la zona ante la contaminación provocada por los desechos sólidos. “Unos doctores españoles nos dijeron hace poco que es muy dañino estar respirando las 24 horas del día ese aire nauseabundo y contaminado, que nos puede provocar a largo plazo, graves enfermedades gastrointestinales, respiratorias y de la piel”, afirmó una joven estudiante universitaria que vive en el precario.

Por todas las razones expuestas, los vecinos de La Carpio pidieron a doña María Luisa Ávila un monitoreo continuo y que imponga su autoridad para que la empresa canadiense regule sus actividades como manda la ley y sin poner en riego la salud de nuestra comunidad.


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