Cómo sobrevivir a las fiestas


Nicaragua Hoy


Listado de subpáginas










Reglas de supervivencia emocional para las fiestas


Reproducción autorizada de En Plenitud.com


Durante una fiesta familiar, todos hemos tenido que soportar a alguna vez a un tío cargoso, una sobrina o sobrino molestos, o un cuñado presumido, y haber sentido que ese día de fiesta, era más bien un escollo a sortear antes que un memento de disfrute y relax.

Por eso, salvo que sepa que cualquier planteo que se efectúe a su familia puede terminar en una guerra, siempre será digno de esfuerzo intentar establecer ciertas normas o códigos de conducta y respeto mutuo.

Si bien no hay una fórmula mágica que garantice que podrá solucionar los conflictos en sus reuniones de familia, luego de estas doce sugerencias básicas, muy posiblemente podrá hacer una reunión mucha más sana y feliz, para su familia entera.

Los doce consejos para el mes doce

1.     Controle el exceso de equipaje

Pasamos una buena parte de nuestras vidas arrastrando y cargando una maleta de emociones negativas, basadas en cosas que nos han sucedido con nuestros familiares en el pasado. En las reuniones de familia, sin embargo, lo mejor es dejar este equipaje en la puerta: Abrirlo y desempacar todos estos infelices recuerdos, pueden crear conflictos en toda la familia, y hacer de la reunión familiar un campo de batalla.

2.     No le haga a los demás...

Esta regla de oro parece olvidarse al momento en que las familias se reúnen. Recuérdele a sus niños, y sí mismo, tratar a los otros de la manera en que ustedes quisieran ser tratados. Posiblemente a ustedes no le gusten que otros se metan demasiado en sus vidas o hagan chistes sobre su persona, por lo que usted no debería hacerlo con los demás. Nadie quiere que su hermano o padre le diga cómo criar a sus hijos, por lo que uno no debería decirles cómo criar a los suyos.

3.     Diga lo que piensa y piense lo que diga

La comunicación, o la carencia de la misma, es la raíz de muchos problemas entre los miembros de una familia. Muchas familias tienen dificultades para expresar sus verdaderas sensaciones el uno con el otro. Cuando la verdad se dice en voz demasiado alta, sin tacto o cautela, muchos ánimos pueden resultar lastimados. Sin embargo, si se logra mantener las emociones negativas lo más apartado posible de los discursos, se podrían evitar muchos daños. Dígale esto también a sus hijos, y recuérdese a sí mismo, ser siempre claro y compasivo, sin decir nunca cosas que sepa que podrán provocar reacciones negativas o lastimen los ánimos de algún familiar.

4.     Viva y deje vivir

Todos tienen su propia forma de vida, y cada miembro de la familia debe sentirse libre durante la fiesta de seguir ese mismo ritmo de vida (siempre y cuando no altere los demás), sin importar si para los demás es frívolo, equivocado, vulgar o cualquiera de todas estas cosas que los demás puedan pensar al respecto. Los días de fiesta familiares, especialmente cuando hay alcohol de por medio, no son generalmente el mejor momento para solucionar o manifestar las desavenencias respecto de la conducta de otros miembros de su familia.

5.     Respete a los mayores

Esto puede sonar como algo obvio, pero es muy importante que le enseñe a sus hijos, y se recuerde a sí mismo, que los ancianos merecen todo el respeto de usted y sus hijos, por toda su experiencia de vida. Incentive a sus hijos para que sean corteses, amables, considerados y respetuosos. Recuérdeles siempre que sus abuelos tienen mucho para darles, incluyendo sus experiencias en el pasado y todo su conocimiento, que en sí mismos pueden transformarse en consejos muy importantes para toda sus vidas.

6.     Incluya a todos

La mayoría de las personas tienen alguna sensación de temor y timidez cuando deben encontrarse, en una fiesta familiar, con la familia de su pareja. Es fácil sentirse como un extraño, y para peor, en algunas familias, durante la reunión de los días de fiesta, ciertos miembros suelen hacer una especie de separación entre la familia "verdadera" (sanguínea) y los “demás”  (política). Haga todos sus esfuerzos por incluir a absolutamente todos, en todas las actividades, conversaciones, preparaciones de la comida y festejos.


7.     Cuidado con los modales

Los miembros de algunas familias, sienten a menudo que tienen el derecho a decir o hacer lo que quisieran cuando llegan a su casa para los días de fiesta. Creen que, por que hay “confianza familiar” no importan las formas y modales con respecto al resto de la familia. Recuérdese a sí mismo y a los demás, que nunca se tiene derecho a ser grosero, cargoso, crítico o irrespetuoso sólo por que se está en medio de la familia íntima. Los miembros de una familia pueden perdonar ciertos comportamientos, pero muy probablemente no lo olvidarán...

8.     La risa es el mejor remedio

Frente a las mismas acciones, algunas personas pueden ver los argumentos de una comedia y otras, los de una tragedia. Mientras que estas últimas solo lograrán aumentar los conflictos, las primeras podrán distender los ánimos. Algunas situaciones pueden no prestarse para la risa, pero la mayor parte de los problemas, podrían ser tomados de una forma chistosa, evitando así una situación potencialmente tensa.

9.     Las desavenencias internas, para otro momento

Las familias, incluso las más unidas, han vivido juntas el suficiente tiempo como para que sus miembros puedan haberse lastimado entre sí. Un hermano que siempre tuvo las mejores calificaciones y salarios, una hermana que robó un novio a la otra, una madre que siempre puso más atención en uno de sus hijos, un padre que nunca escucho a sus hijos, etc. Todas estas diferencias deben ser expuestas para ser zanjadas, pero no en la reunión familiar de festejo de Navidad o fin de año. El sólo hecho de exponer viejos rencores, no necesariamente los curará. De hecho, sólo suele traer, a menudo, viejas heridas y resentimientos, que pueden volver a ahogar el clima festivo y emotivo del día de fiesta. Si encima estos puntos oscuros se exponen delante de la familia entera, la sensación será doblemente desagradable, y muy desconcertante para todos los allí presentes. Por eso, enfréntese a las personas con las cuales pueda tener alguna desavenencia de forma privada, antes o después de la fiesta en cuestión.

10. No se detenga en nimiedades

A medida que se acercan las fiestas, o cualquier reunión familiar programada, muchas personas acumulan grandes expectativas sobre lo maravilloso que será ese día. Pero una vez que llegan allí, muchas veces se “empantanan” en detalles muy pequeños, como quejarse por el tipo o cantidad de comida, la música, molestarse por que la mesa no está bien dispuesta, o tener que escuchar infinitamente los cuentos de la cuñada sobre su bronca por tener que oír constantemente el llanto del bebé. Así, el buen ánimo se disipa gradualmente y pronto todos están listos para el estallido. Dejen de lado las nimiedades. Ponga el buen ánimo por encima de todo. Si algo le molesta, levántese de la mesa, salga respirar aire puro, y regrese en cinco minutos con el ánimo renovado.

11. Los juegos, también para los adultos

La mayoría de las familias, cuando están mucho tiempo juntas, pueden llegar a aburrirse e incluso a irritarse. Tenga a mano ciertas actividades que proporcionen diversión y entretenimiento, como por ejemplo algún juego de adivinanzas (“dígalo con mímica”, en la cual las personas deben saber el nombre de una película mediante la actuación de un par de personas, “La letra correcta”, en la cual las personas deben cantar un determinado tema musical, del que sólo se les da el nombre) con premios y prendas. Esconda algunas golosinas en ciertas partes de su casa, y dígales a los chicos que las busquen mediante algunas pistas.

12. Atención a los familiares con crisis

Hay momento en el curso de nuestras vidas, en que estamos menos animados de lo habitual. En cualquier reunión familiar, y sobre todo en estos tiempos de crisis económica y social, hay algunos parientes que necesitan un poco de incentivo adicional, o simplemente permiso para el silencio. Quizás un padre acaba de retirarse, un primo perdió su trabajo, una sobrina no rindió bien los finales, o un hermano acaba de divorciarse. Éstos son los miembros de la familia que necesitan un marco de apoyo más fuerte por parte de toda la familia, por lo que todos deben estar dispuestos a darle todo lo que ellos necesiten en ese momento, para sentirse mejor y poder sobrellevar más fácilmente ese momento de sus vidas.

Bonus track. Si no es este, será el próximo

Si, con todo, algo falla en la fiesta falla, tenga en cuenta que casi siempre se trata de cuestiones temporales y contextuales. Muy posiblemente, los miembros de su familia volverán a sus casas, retornaran a sus rutinas, y su vida pronto volverá a la normalidad. Cualquier cosa negativa que haya sucedido entre los familiares durante los días de fiesta, en la mayoría de los casos será olvidada rápidamente, y, el próximo año, todos tendrán otra oportunidad.


Revista En Plenitud.com


Comments