Terrorismo de estado y movimientos alternativos

Por Roberto Escobedo Caicedo

 



El prestigiado comentarista internacional, David Openheimer, nos ha indicado dónde encontrar el sitio WEB para conocer de cerca los planes elaborados por el aspirante a gobernante vitalicio de Venezuela, Hugo Chávez Frías. Es muy sencillo. Basta ingresar en internet, escribiendo www.minci.gov.ve, para consultar todo lo relacionado con las actividades del Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información, lo que constituye un macabro plan para privilegiar el terrorismo de Estado a lo interno de la Patria de Simón Bolívar y exportarlo al resto de los países de Iberoamérica.

El Presidente de Colombia, Alvaro Uribe Vélez, tuvo que rendirse a la evidencia contenida en los informes de los servicios de intelegiencia de su país, los que señalaban a Hugo Chávez de aprovecharse de una supuesta mediación para lograr la liberación de un grupo de rehenes mantenidos en cautiverio por las FARC a cambio de 500 guerrilleros y terroristas detenidos por las fuerzas militares y de orden. Bajo el disfraz de ese intercambio humanitario, se llevaban a cabo reuniones con los altos mandos de la guerrilla colombiana, incitándolos a desatar una guerra popular prolongada para hacerse con el poder en dicho país, como parte fundamental de la Alternativa Bolivariana de las Américas.

El Presidente Uribe Vélez, ordenó la cancelación total de todas las actividades inherentes a esa falsa mediación humanitaria de Hugo Chávez, denunciando a éste que pretende incendiar el continente americano, contribuyendo a que notorios terroristas se apoderen del poder en sus respectivos países, formando una Federación de Estados Terroristas en Latinoamérica.

Ese nombre de Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información, tan sólo nos recuerda al famoso Ministerio de Educación Popular y Propaganda de la Alemania Hitleriana, a cargo del Doctor Josef Goebbels, el que popularizó la frase que una "mentira mil veces repetida, termina convirtiéndose en verdad".

Hugo Chávez, gracias a los multimillonarios ingresos producidos por el petróleo y los minerales del subsuelo venezolano, se ha propuesto implementar un programa destinado a erradicar toda influencia de los Estados Unidos y países europeos de los países iberoamericanos. Por esto recurre a procedimientos propios de movimientos fascistas y marxistas-leninistas. Utiliza el chauvinismo para que las masas venezolanas crean estar predestinadas a dirigir los destinos de las antiguas colonias españolas y portuguesas. Es el internacionalismo bolivariano, como sucedáneo del internacionalismo proletario de los comunistas.

Chávez está dispuesto a utilizar el terrorismo como instrumento de lograr la paridad estratégica con países de mayor poderío económico y militar, tal y como lo está llevando a la práctica el Irán de los ayatollahs y mullahs, por lo que ha firmado varios acuerdos de cooperación en el campo del terrorismo internacional con Mahmud Ahmedinejad, encubiertos como programas de cooperación energética, industrial y de comunicaciones.

Los problemas diplomáticos que tuvo Chávez con Vicente Fox, cuando era Presidente de la República de México, tienen su origen en que  la geoestrategia chavista de dominación subimperialista, contempla la ayuda a políticos centroamericanos y mexicanos para fortalecer "movimientos alternativos", facilitando la toma del poder por medio de la violencia revolucionaria, a fin de erradicar toda influencia de los Estados Unidos y de los europeos en esa zona tan vital para el futuro de la humanidad.

El nacionalismo extremo de los mexicanos se puso de manifiesto con las airadas declaraciones de Vicente Fox, comprobando la injerencia chavista en los asuntos internos de México. En Nicaragua, Hugo Chávez, contribuyó al financiamiento de la campaña electoral de Daniel Ortega Saavedra y a los arreglos prebendarios que facilitaron la división del voto antisandinista.

En otras palabras, para Chávez y su camarilla de políticos y militares que lo respaldan, los "movimientos alternativos" son los grupos políticos que privilegian las acciones terroristas para conquistar el poder en un país o condenar a sus ciudadanos a vivir presas del temor y la incertidumbre.

Con el triunfo de esos "movimientos alternativos" en los países de Iberoamérica, Chávez espera neutralizar toda influencia y acciones de los Estados Unidos, reemplazando los tratados de libre comercio por la Alternativa Bolivariana de las Américas, transformando Venezuela en un centro hegemónico de poder terrorista transnacional.

Paralelamente, esos planes del actual gobierno venezolano contemplan la consolidación del eje Cuba-Venezuela-Bolivia, por considerar que en estos el terrorismo internacional ya tiene en sus manos el poder. A estos se irían agregando los restantes países de la región iberoamericana, una vez que se emancipen de la tutela del imperialismo internacional.

Apertura de un nuevo frente internacional en el manejo de la información, con la creación de nuevas agencias de prensa que se encarguen de desmentir todas las noticias que sean favorables a los países imperialistas y a los gobernantes que no se hayan sumado a la Alternativa Bolivariana de las Américas.

Rescatar del basurero de la historia uno de los viejos instrumentos de lucha del comunismo internacional, formando Comités de Solidaridad con la nueva Federación de Estados Terroristas en los propios Estados Unidos, a fin de acelerar en ese país la formación de grupos revolucionarios y terroristas, como estrategia para disminuir y luego erradicar para siempre todo intervencionismo en los países iberoamericanos, porque entonces las fuerzas represivas al servicio del stablishment estarían ocupadas en defender los intereses de clase de los multimillonarios.

La insolencia que muestra actualmene en Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra, el que amenaza con mandar a cerrar la Asamblea Nacional y comenzar a gobernar mediante decretos, es consecuencia directa de las esperanzas puestas por el terrorismo internacional en los resultados del referendum que tendrá lugar en Venezuela, el próximo domingo, 2 de diciembre.

Los ciudadanos venezolanos con derecho al voto en el referendum del próximo 2 de diciembre, tienen en sus manos decidir si Venezuela, bajo la dirección de un perturbado mental,  Hugo Chávez Frías, se convertirá en el epicentro de un movimiento terrorista en todo el continente americano o continuará siendo un país de firme vocación democrática, cumpliendo con el verdadero legado histórico del Gran Libertador Simón Bolívar.