Carteles gigantes con rostro de Ortega invaden calles de Nicaragua







Managua.- Con su rostro en carteles gigantes que invaden las calles y campos de Nicaragua, el presidente Daniel Ortega se perfila como el favorito, según las encuestas, para ganar las elecciones del próximo domingo e iniciar un tercer mandato en enero de 2012. Ortega, que el 11 de noviembre cumplirá 66 años, nació en La Libertad, un municipio minero de la provincia central de Chontales, en el seno de una familia de escasos recursos. Estudió secundaria en el colegio católico La Salle y en 1963 dejó su carrera de Derecho en la Universidad Centroamericana para integrarse a las guerrillas del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que combatían al régimen de Anastasio Somoza, informó la agencia de prensa DPA.

Cayó preso en 1967 y pasó siete años en la cárcel. Salió en libertad en diciembre de 1974, cuando un comando sandinista asaltó la casa de un ministro de Somoza y logró el canje de prisioneros por rehenes. La caída del régimen de Anastasio Somoza, el 19 de julio de 1979, dio inicio a su carrera como político, al ser nombrado miembro de la recién formada Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional (JGRN). En 1981 fue ungido coordinador de la JGRN, tras la estampida de personajes "moderados" que abandonaron el gobierno revolucionario, y permaneció en ese cargo hasta 1984, cuando fue elegido presidente.

Hombre de pocas sonrisas y largos discursos, Daniel, como le llaman amigos y adversarios, enfrentó una guerra de miles de "contras" armados y apoyados por Estados Unidos, en la que murieron al menos 50.000 personas y donde el país soportó una terrible escasez. El 25 de febrero de 1990, Ortega sufrió ante Violeta Chamorro la primera de tres derrotas electorales consecutivas. En 1996 perdió ante el liberal Arnoldo Alemán, en 2001 ante el liberal Enrique Bolaños y finalmente, en 2006, logró ganar la presidencia con el 38 por ciento de los votos.

"Apoyo popular" con base en proyectos de vivienda, salud y crédito agrícola

Durante los últimos cinco años dirigió un gobierno que él llama "cristiano, socialista y solidario", logrando captar apoyo popular en base a emblemáticos proyectos de vivienda, de salud, de crédito agrícola y otras ayudas financiadas con millones de dólares que le aporta su colega y aliado venezolano, Hugo Chávez. Chávez asistió a la asunción de Ortega en enero de 2007 y allí le prometió que le daría "todo el petróleo que necesite para los próximos 200 años", lo cual hasta ahora ha cumplido, al enviar un promedio de 100.000 barriles de crudo mensuales al precio más barato posible.

Criticados por la oposición por no informar sobre el cuantioso apoyo venezolano, que manejan a discreción empresas privadas ligadas a la familia presidencial, Ortega y su esposa Rosario Murillo controlan actualmente seis canales de televisión e igual número de radios del país, y, según la prensa, han comprado hoteles, haciendas y modernos complejos turísticos. A no pocos sorprende el lenguaje "religioso" que la pareja gobernante emplea en sus actos oficiales, donde proclaman que Nicaragua vive "una revolución cristiana" y a los que casi siempre asiste el cardenal Miguel Obando, quien en los años 80 fue un férreo opositor a la revolución sandinista.

Ortega fue inscrito candidato pese a que la Constitución prohíbe ocupar ese alto puesto más de dos veces y en dos períodos consecutivos. Una polémica sentencia del Poder Judicial declaró "inaplicable" para el ciudadano presidente el citado precepto constitucional. Pese a que la oposición lo califica como un "candidato ilegal" y no descarta un fraude a su favor por parte del tribunal electoral, todas las encuestas preelectorales ubican al mandatario en el primer lugar de las preferencias, con por lo menos el 48% de la intención de voto. De acuerdo a la Ley Electoral vigente, el ganador de las elecciones será quien obtenga como mínimo el 40% de los votos válidos o bien el 35% con una diferencia de 5 puntos porcentuales del candidato que quede en segundo lugar.

Carta Bodán


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