Carta abierta de un hondureño a
José Miguel Insulza








Sr.
José Miguel Insulza
Secretario General
Organización de Estados Americanos
Washington, D.C.


 
Sr. Secretario General:

Con sumo desencanto y mucha preocupación, debo aceptar que ninguno de los esfuerzos que hicimos los pueblos libres y democráticos de América Latina, para que usted no fuera reelecto, tuvo el resultado que esperábamos.


Quiero antes que nada, expresarle que este descontento hacia su persona, no tiene nada que ver con la Organización que rectora. Sé y estoy consciente, que las personas que dirigen organizaciones como la OEA, le imprimen a su gestión, su temperamento, coraje y empuje. Si la OEA, en este momento es una organización desprestigiada entre los pueblos demócratas del continente, no tiene nada que ver con los principios ni las razones por los cuales fue fundada, sino por la inoperancia con que, bajo su dirección, demostró a lo largo de casi cinco años en el fortalecimiento de la democracia y la observancia de la Carta Democrática Interamericana (CDI).


He también, seguido de cerca sus declaraciones ante los medios y con tristeza veo que continúa argumentando a su favor y a favor de su gestión, situaciones que están completamente alejadas de la realidad que viven pueblos como los de Honduras y Venezuela. Ante los medios, señor Insulza, cualquier cosa se puede decir, pero usted, yo y muchos hondureños y venezolanos, conocemos la verdad de su accionar en el caso de la crisis política que inició el ex presidente de Honduras, al pretender instalar una consulta ilegal y que usted, sí, usted señor secretario general, pretendió validar enviando observadores de la organización a observar, valga la redundancia, para finalmente convalidar los resultados de la mencionada consulta que habían sido pre elaborados en Caracas. Insisto, ante los medios se pueden decir muchas cosas, pero fuera de las cámaras y las luces, usted y yo sabemos, que actuó de forma parcializada a favor de una ilegalidad, cosa absurda tratándose del secretario general de una organización como la OEA. Comprendo que la salida del ex presidente no fue lo mejor que pudimos haber hecho, pero fue la única alternativa que nos quedó por cuanto hasta la instancia de la OEA, estuvo parcializada hacia la ilegalidad, lo cual nos indica que la observancia de las leyes no es precisamente una de sus virtudes.


No voy a referirme a fondo en el caso triste de nuestros hermanos venezolanos, pueblo al cual usted y la organización con usted, le han dado la espalda y que en contraposición, al tirano que los gobierna le ha dado un espaldarazo a pesar que públicamente lo insulta cada vez que se le antoja. El deterioro de los derechos humanos y del derecho a la libertad de expresión en Venezuela, son apenas algunos de los temas con los cuales usted y la organización han sido indiferentes, aún a sabiendas que existe un pueblo entero que sufre la opresión de su gobernante y que por su nobleza, es digno de mejor suerte y de ser tratado mejor por la OEA.


Esta nota tiene doble propósito. El primero expresarle que los pueblos democráticos de América Latina vemos con decepción su primer mandato al frente de la Organización y el segundo propósito, el de expresarle que siempre hay tiempo de enmendar procederes erróneos. Tome nota que no le pedimos que deponga su tendencia ideológica, todos somos libres de ostentar la ideología que queramos, lo que le pedimos, señor secretario general, es que respete los estatutos y los principios, por los cuales fue creada la Organización que rectora y que tome la decisión de una vez por todas, de hacer valer la Carta Democrática Interamericana.


Si lo reeligen, tendrá más tiempo para argumentar con hechos, lo que con palabras ha querido resaltar de su primera gestión. Muy a nuestro pesar se le presentan, aparentemente, otros cinco años, utilícelos para limpiar de la historia, la memoria que de José Miguel Insulza quedará en las mentes de los pueblos de América Latina, si no lo hace.


Pido a Dios que no permita que usted obtenga la reelección, pero también le pido que si es su voluntad que se reelija, que lo ilumine para guiar por mejores derroteros la organización que fue concebida para fortalecer y no destruir, la democracia en América Latina.


Sinceramente.




Eloy Page
Ciudadano Hondureño
Libre y Democrático

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