Bonanza inmobiliaria china comienza a desinflarse







Sólo hay que mirar al horizonte en Pekín o Shanghai para darse cuenta cómo la construcción ha sido clave para el auge de China. Sin embargo, el motor inmobiliario comienza a dar signos de un preocupante declive para la economía mundial. A medida que los relucientes rascacielos, centros comerciales de lujo y bloques de apartamentos aparecieron en el horizonte, también subieron sus costos, señaló BBC Mundo. Los precios se multiplicaron por lo menos cinco veces en la última década, según la prensa estatal china. Pero en los últimos meses el sector inmobiliario ha pasado de un vertiginoso ascenso al comienzo del descenso: los precios inmobiliarios empiezan a caer y las ventas bajan drásticamente.

Los promotores inmobiliarios están reduciendo los precios hasta una tercera parte en algunos proyectos nuevos. El fenómeno provocó, en algunos casos, las protestas de clientes que adquirieron los apartamentos y ahora ven que los nuevos compradores reciben amplios descuentos. Algunas firmas como JP Morgan, creen que el mercado inmobiliario podría caer hasta un 20% en las principales ciudades del país en un lapso de 12 a 18 meses. "Los precios son tan altos que ya no tienen sentido", dijo Hu Jinhui, vicepresidente del grupo de 5i5j, una de las mayores agencias de bienes raíces del país.

"Estamos viendo que los grandes inversores de propiedad privada se están moviendo hacia el sector comercial o al mercado de propiedad raíz en el extranjero. Las inmobiliarias más pequeñas simplemente están enfrentando la quiebra", subrayó el directivo. "El sector inmobiliario seguirá siendo un sector importante de la inversión china pero las reglas del juego han cambiado", agregó Jinhui. El mercado inmobiliario de China despegó hace una década después de que las autoridades privatizaran gran parte de las viviendas del país. Si en 2000 sólo se vendieron 1.000 viviendas de segunda mano en Pekín, el año pasado la cifra llegó a 200.000 viviendas. Con el aumento de precios, la propiedad fue vista como una apuesta segura para muchos inversores chinos con pocos lugares para poner su dinero.

Carta Bodán


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