De bodas, reyes, príncipes y miserias







Por el Lic. Julián Frech Ayub


Recuerdo de niño cuentos famosos de "Hadas, Reyes, Príncipes y Princesas" que hacían soñar jovencitas cegándolas desde tiernas criaturas a enfocar la triste "realidad de la vida". Pero claro, esos cuentos nacían en esas sociedades vasallas de grandes señores, y no en las nuestras. Sociedades donde los escritores debían pensar antes de tomar la pluma, en agradar a la realeza y no a los pueblos sumidos en miserias.

Hoy ya estamos en pleno Siglo XXI, no en el trece, catorce, quince o dieciséis. Hoy hablamos de "Igualdad" término precioso convertido en simple hipótesis al igual que la magna "democracia". Y lo más irónico es que en unos de esos países de “Las Europas” se parió en una revolución de rojo símbolo y largas guillotinas, el estribillo de "Libertad, Igualdad y Fraternidad". Fue en esas tierras donde rodaron cabezas reales que nos mostraron que la sangre era "roja para todo el mundo" reservando el azul y el celeste para un cielo que todos compartimos.

Son esos países antes mencionados, justos jueces que hoy predican e imponen supuestas democracias para la justificación de las guerras comerciales que sustancian sus bolsillos para poder engendrar bodas anestésicas de millones de muertos de hambre. Un contraste digno de una obra de "Dante Alighieri", y que grandes medios internacionales se desviven por transmitir al mundo como ‘’polvo mágico’’ quizás para que nuevas niñas y niños sueñen y vean realidades dignas de "Alicia" en no se cual país y cuáles maravillas.

No hay que hablar de ideologías, pues en el papel todas son buenas. Hay que hablar de "Humanismo", de "Hermandad", de "Justicia" y de "Respeto", pero sobre todas las cosas… ¡de realidades y no de sueños! Y la realidad nos muestra que unos tienden la mano con un plato vacío en búsqueda de un mínimo alimento, otros lo buscan entre basureros mientras herederos de los otrora guillotinados aglutinan riquezas y viven como sanguijuelas en supuestas "democracias".

Para los medios internacionales transmitir el apareamiento de las sanguijuelas es una mina de oro sólido. ¿Cuánto invierten me pregunto?, ¿cuánto les produce, también me pregunto?... pero la pregunta mayor que me hago mientras me pellizco para ver si estoy despierto o soñando es, ¿cuántos pequeños estómagos se llenarían con el producto de ese circo?... ¿cuántas pequeñas vidas obtendrían su licencia simplemente para seguir viviendo?



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