Boaco: Chispa del polvorín del patriotismo nicaragüense







Por Roberto Escobedo Caicedo
bert.caido@gmail.com


Utilizando a sus fieles mastines de la Sala Constitucional de la llamada Corte Suprema de Justicia, Daniel Ortega Saavedra (DOS), logró que le anularan la prohibición de la reelección que figura en el Arto. 147 de la Constitución Política, por lo que puede reelegirse tranquilamente en la farsa electoral de noviembre del 2011. Asimismo, dictó el "decretazo", invocando una disposición inexistente en el ordenamiento jurídico vigente para prorrogar los términos para los que fueron electos 25 altos funcionarios de los Poderes Judicial y Electoral, Contraloría, Procuraduría de Derechos Humanos, Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones. La Asamblea Nacional, sea por complicidad o cobardía de los diputados que no son orteguistas, ha sido incapaz de declarar la nulidad de esos golpes desde el Estado contra la institucionalidad democrática.

No contento con las alcaldías que a través de un fraude cometido por los corruptos magistrados electorales fueron entregadas a los candidatos orteguistas en los comicios  de noviembre del 2008, DOS ha recurrido a una nueva estrategia para apoderarse de nuevas alcaldías que se encuentran en manos de alcaldes y concejales liberales. Ni siquiera los alcaldes sandinistas están a salvo, porque no son orteguistas. Esto último se puso de manifiesto con el alcalde de Ciudad Sandino, Roberto Somoza, destituido por los concejales que lo acusaron de delitos inexistentes, pero el perjudicado quedó tranquilo con la permuta por un lucrativo cargo en la administración pública.

Después de la alcaldía de Ciudad Sandino, pusieron los ojos en la de Boaco, la que tiene por legítimo alcalde al liberal, Hugo Barquero Rodríguez. Se repitió el guión puesto en práctica anteriormente, pero no valoraron adecuadamente el coraje, decencia y dignidad de la victima escogida. Cinco concejales orteguistas y un renegado liberal, Juan Obando, destituyeron al alcalde Barquero, bajo el pretexto de que había incurrido en actos de corrupción, solicitar con frecuencia exclusión de procedimientos para ejecutar obras públicas al Consejo Superior de la Contraloría General de la República, no terminar los proyectos en la fecha programada, etc. En su lugar designaron al traidor confeso y de casta, Juan Obando.

El alcalde defenestrado, secundado por un grupo de empleados liberales, se atrincheraron en la propia alcaldía, declarando públicamente que sólo mediante la fuerza bruta es que serían desalojados. Mientras tanto, abogados del alcalde Barquero introdujeron un recurso de amparo ante el Tribunal de Apelaciones de Chontales, el que lo declaró con lugar, ordenando a las autoridades de facto y a la Directora General de la Policía Nacional (Sandinista), Aminta Granera ("La Novicia Voladora", dejar tranquilo al alcalde electo por el pueblo hasta tanto no se pronunciara la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia sobre el fondo del asunto. A su vez, los orteguistas introdujeron otro recurso de amparo ante el Tribunal de Apelaciones No. 2 de Managua, el que declaró nulo el amparo concedido por el de Chontales. Nuevamente, los liberales interpusieron otro recurso de amparo ante el Tribunal de Apelaciones de Masaya, el que declaró vigente lo resuelto por el de Chontales, de manera que Hugo Barquero continúa siendo el alcalde legítimo de Boaco.

En esta Guerra de Salas de Tribunales de Apelación, el recurso de amparo decidido por una cualquiera de ellas se mantiene firme hasta tanto no se pronuncie sobre el fondo del asunto la Sala Constitucional de la CSJ, porque todas se encuentran en el mismo plano horizontal, ninguna es superior a la otra en jerarquía jurídica ni administrativa. Pero el bachiller y ex-coronel de la Dirección General de Seguridad del Estado, el magistrado de término vencido, Rafael Solís Cerda, salió con la peregrina tesis que en asuntos electorales tiene la última palabra el Consejo Supremo Electoral, por lo que no caben los recursos de amparo para ningún funcionario que haya sido electo para desempeñar un cargo público de elección popular.

Pero ayer, en horas de la tarde, efectivos del Cuerpo de Antimotines de la Policía del FSLN, bajo el pretexto que ellos no entienden nada de recursos de amparo sino tan sólo de las órdenes que reciben "desde arriba", secundados por matones del Consejo del Poder Ciudadano (CPC), tomaron por asalto el edificio e instalaciones de la alcaldía de Boaco, propinando garrotazos y descargas eléctricas al legítimo alcalde, Hugo Barquero y a los leales empleados liberales que lo respaldaban con espíritu de cuerpo. Todos fueron echados a la calle y en su lugar entraron el alcalde de facto, el renegado liberal, Juan Obando, los concejales sandinistas y un grupo de delegados de la Contraloría General de la República, los que practicarían una auditoría especial o mejor dicho, elaborarían una resolución ad hoc, para que los Contralores sandinistas establezcan una presunción de responsabilidad penal contra el alcalde Barquero.

El proceder de la Policía Nacional (Sandinista), bajo el mando de la Primera Comisionada Mayor, Aminta Granera ("La Novicia Voladora", es congruente con sus orígenes. Ha sido, es y seguirá siendo un brazo represivo del FSLN. Todos los que hablan de la "institucionalidad" de este cuerpo de orteguistas que controlan el tráfico de drogas por el territorio nacional, el negocio de los juegos de azar, la trata de blancas, etc., son agentes a sueldo de la mafia orteguista. Están siempre listos para reprimir cualquier cualquier conato de resistencia contra el fortalecimiento de la dictadura totalitaria y dinástica de DOS, como ya lo demostraron en la alcaldía de Boaco, imponiendo como titular de la respectiva comuna a un usurpador y traidor a su partido, Juan Obando.

El pueblo de Boaco, respaldado por liberales de los restantes municipios del respectivo Departamento, se está movilizando para  jornadas de protestas populares. Estos nuevos abusos ya son conocidos en el mundo entero y cada vez convencen a mayor número de nicaragüenses que mediante elecciones y votos no nos libraremos nunca de DOS. De nada sirve derrotarlo en las urnas, si el gobierno electo por el pueblo, será siempre un rehén del aparato de terror, intimidación y chantaje del FSLN, Ejército Nacional (Popular Sandinista), Policía Nacional (Sandinista), Dirección General de Seguridad del Estado (DGSE) y pandilleros fascistas. Para que Nicaragua sea verdaderamente libre debe librarse de DOS, de su Ejército, de su Policía, de su DGSE y de sus pandilleros.

Si el legítimo alcalde de Boaco, Doctor Hugo Barquero Rodríguez, se mantiene fuerte en sus protestas y el pueblo le brinda su respaldo, la situación creada por DOS y sus secuaces se convertirán en la chispa que encenderá el polvorín del auténtico patriotismo nicaragüense, no dejando orteguistas con cabeza.



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