La biografía no autorizada de Daniel Ortega (Primera parte)







LA METAMORFOSIS DE “IL DUCE” NICARAGUENSE


Portada

Ejecución del general Gonzalo Lacayo trampolín para el liderazgo del hoy presidente candidato


Por José Antonio Luna
Periodista


PRIMERA PARTE

Con el titulo “Unfinished Revolucion”, La Revolución Inconclusa, acaba de aparecer en el idioma ingles, una biografía (Kenneth E. Morris, Lawrence Hill Books, Chicago, 2010) del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra, -la mas completa- donde se develan algunos de los secretos del dirigente sandinista, quien a través del tiempo ha sufrido una metamorfosis –del humilde estudiante izquierdista nacido en  Chontales, al magnate poderoso, ansioso de fama y riqueza- que cada día lo asemeja mas al dictador de derecha Anastasio Somoza Debayle.

La biografía de más de 250 paginas con fotos inéditas de la familia Ortega-Saavedra es una cámara lenta  (devela paso a paso) que exhibe  la transformación que ha venido sufriendo Ortega, desde su época de escasez de extrema pobreza  y su patológico anti-somocismo, hasta sus días actuales de millonario opulento y dirigente omnímodo, que no tiene ningún pudor al hablar de su obsesión por  la reelección indefinida en la presidencia de Nicaragua.

“Danielito” como siempre fue llamado por su padre Daniel Ortega Cerda, hermanastro de Alfonso Ortega Urbina, -uno de los ministros de los Somoza Debayle- creció en el pueblo minero de La Libertad, Chontales, donde nació en 1945,  hasta antes de 1950, cuando sus padres se trasladaron  a Managua en busca de mejorar sus condiciones económicas. Los Ortega  aparecen viviendo en la “Colonia Somoza” en las inmediaciones del Estadio Nacional y a poca distancia del famoso monumento ecuestre erigido en honor al General Anastasio Somoza García-Tacho viejo- fundador de la dinastía de los Somoza. En la colonia Somoza nació el último de los hermanos Ortega: Camilo, quien murió en los combates de los Sabogales, en la ciudad de Masaya en 1978.

En su libro,  Kennetth E. Morris logra -quizás sin haberlo planeado- develar varios de los secretos mas ocultos de Daniel Ortega, entre los que están como disparo contra el sargento Gonzalo Lacayo, sus manías, sus miedos y su vida sexual cargada de promiscuidad y su increíble sed de riqueza y poder.

El paulatino cambio  de Ortega hacia el autoritarismo y su acercamiento más  hacia la derecha y su alejamiento de la izquierda,  junto con sus amigos incondicionales del barrio San Sebastian, son develados por Morris.

Para esta transformación político-ideológica de Ortega  hay una explicación que no aparece en la biografía de Morris, pero que si esta plasmada en el análisis que hace Erick Fromm sobre la personalidad de Sigmund Freud (Erick Fromm, La Misión de Sigmund Freud, Fondo de Cultura Económica, 2005, del original publicado en 1959)  uno de los mejores estudios sobre el padre del Psicoanálisis.
Según Fromm, Freud el siquiatra, fue un rebelde y nunca un revolucionario.

“Freud era un rebelde y no un revolucionario. Entiendo por rebelde una persona que lucha contra las autoridades existentes, pero que ha su vez quiere ser una autoridad (a quien se someten los demás), y que no destruye su respeto a la autoridad per se ni su dependencia de ella. Su rebeldía se dirige contra las autoridades que no le reconocen, y se muestra amigo de las que el mismo escoge, especialmente cuando el es una de ellas. El tipo del “rebelde” en este sentido psicológico puede encontrarse en muchos políticos radicales, que son rebeldes antes de llegar al poder y se hacen conservadores en cuando llegan a el”.

Fue la noche del 23 de Octubre de 1967, cuando Daniel Ortega acompañado de Edmundo Pérez, disparo su ametralladora en una calle de Managua contra el sargento Gonzalo Lacayo por venganza.  Ortega reconoció por primera vez haber sido el ajusticiador del sargento Lacayo en una entrevista que brindó en 2009 al famoso periodista Británico, David Frost a quien le contó como emboscó al militar que lo había torturado cuando lo trajo desde Guatemala y quien lo hizo comer hierba como una vaca, tragar colillas de cigarrillos, plumas de pollos, hojas y basura. Ortega y Pérez -quien era llamado El Chino- odiaban a Lacayo, quien los había torturado varias veces y les dio  una paliza antes de hacerlos comer como animales.

Estas torturas sellaron la suerte de Gonzalo Lacayo, pues el ahora presidente de Nicaragua, no le perdonó las terribles humillaciones a que lo sometió.

Daniel Ortega, -según su biografía- se bachilleró en el “Liceo Maestro Gabriel” en 1966, donde recibió asilo de los profesores por varios días, ya que lo protegieron de las intenciones de la guardia de Somoza de capturarlo. Después de sus exámenes finales se fue a la clandestinidad, aunque  su hermano Humberto siguió en el colegio hasta bachillerarse, en 1967,  y participar en los actos de su graduación.

Durante años Ortega no habló de su vida en la secundaria. Uno de sus protectores fue el profesor César Grijalva Villalta, el ex ministro de Educación del derrocado gobierno de Somoza y quien vive en Miami.

Daniel Ortega, a  quien el presidente Ronald Reagan llamó (el dictador de anteojos especiales) “dictator in designer glasses”, adelantándose a la idea que tenían otros políticos del ahora presidente de Nicaragua, ostenta el record de haber ganado una elección presidencial, con solamente un 38 por ciento de los votos, lo que en la practica significa que no contó en ese momento ni con el respaldo popular  mínimo del  50 por ciento, legal en otros países para ser electo a la presidencia.

En la biografía, Morris, cuenta las penurias que tuvo que pasar la familia Ortega en los primeros años, viviendo en la pobreza y mudándose de cuartos  porque eran echados por faltar al pago de la renta. También las expulsiones periódicas -de los muchachos- de las escuelas por falta de pago puntual, situación que nunca mejoró. Y los esfuerzos que hizo la madre de Ortega para mantener a flote a la familia con una pulpería que tuvo en su vivienda en la zona del barrio San Sebastian.

Destaca también la marginación de Germania Ortega, nacida en 1948, después  de su hermano Humberto Ortega, ahora general retirado del ejecito Sandinista.

Germania murió hace una década en el total anonimato. Germania era mayor que Camilo, pero en una foto familiar de los 3 hermanos fue excluida inexplicablemente.

Daniel Ortega, se vinculó a Carlos Fonseca Amador, fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, a la edad de 14 años, cuando Fonseca Amador los visitó en su casa, según relato de Humberto Ortega.  También Daniel visitaba un templo Masónico cerca de su casa donde oía charlas y donde también se hablaba de Sandino, quien había sido masón.

Es de esas visitas al templo masónico que nace la admiración de Daniel por Sandino y su ideario político. También por el furibundo anti- somocismo de su padre don Daniel Ortega.

En 1960 Daniel Ortega se vincula a la Juventud Patriótica Nicaragüense (JPN) y participa en una manifestación de protesta por cambiarle el nombre a la avenida Roosevelt, por avenida Sandino, cambio de nombre que se hizo realidad durante el gobierno Sandinista.

Es desde esos días cuando se vincula con quienes serán sus inseparables amigos, con quienes disfruta ahora de la fama y la riqueza: Jacinto Suárez y Lenin Cerna, vecinos todos del  desaparecido barrio de San Sebastian de Managua, antes del terremoto de 1972.

Sobre los cambios de Ortega hacia el autoritarismo, la comandante guerrillera, Dora Maria Téllez, ahora opositora al régimen de Daniel Ortega afirma:
“Es que éste no es un gobierno de izquierda. Es un gobierno populista de derecha. Su principal aliado ha sido el gran capital. Sus políticas han favorecido al gran capital nicaragüense, la concentración de capital en pocas manos, la creación de una capa de corrupción del país. Ése es un gobierno de derecha. Los pobres siguen siendo pobres, como en la Nicaragua del  2006”.

Dora María Téllez compara los vicios del gobierno de Ortega con los de la dictadura que se derrocó. Además, niega que éste tenga algo de izquierda e incluso lo llama estafador. “Ortega -dice- se presenta como defensor de los pobres y ha sido defensor de los ricos. El mesianismo y la egolatría de Ortega contrasta con la de otros políticos neoliberales o neo socialistas”.

Morris abunda en detalles, que parecen insignificantes, de la vida juvenil de Ortega pero que sirven para encontrar respuestas a las transformaciones de el ex izquierdista marxista, hacia el populista autoritario.

Durante sus actividades políticas en la década del 60, Ortega fue capturado  encarcelado y enjuiciado por robo de bancos, pero no se le implicó en la muerte de Gonzalo Lacayo, como ocurrió con Edmundo Pérez –El Chino- quien fue muerto con otros guerrilleros urbanos meses después de ajusticiamiento de Lacayo en 1967.

En el juicio por robo de bancos contra Daniel Ortega se revelan detalles poco conocidos, como el papel crucial que jugó el doctor Humberto Obregón Aguirre para evitar una pena máxima contra Ortega. Lo mismo que el papel destacado  de el diario La Prensa de Managua, en la defensa de de los derechos humanos del acusado, que alegó mediante su abogado, haber sido torturado y maltratado por el teniente Agustín Torres López, durante los 16 meses que espero en prisión para su juicio.

Fue crucial la publicidad de La Prensa para la garantía de la vida del reo Daniel Ortega, dada la relevancia que le dio el periódico al juicio contra quien, una vez en el poder, sería su más feroz verdugo.

Como dato curioso se destaca que la crónica sobre el juicio contra Daniel Ortega no fue firmada por ningún periodista, pero según parece fue el propio Pedro Joaquín Chamorro Cardenal el autor de todo el reportaje del caso.

El juicio fue de noche. Comenzó a las 7:05 y terminó a la 1:48 de la madrugada del día siguiente con un veredicto condenatorio. La sala de jurado,  contrario a toda legalidad, fue tomada por efectivos de la Guardia Nacional –mas de 50- de Somoza y el juez identificado en la biografía solamente como Vargas Sandino, en un momento de exasperación grito: ¡Estamos juzgando al reo por robo!

La defensa, ejercida por el doctor Obregón Aguirre, se había centrado en señalar las motivaciones políticas que habían tenido los actos por los que se juzgaba al reo  Daniel Ortega Saavedra.

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Enlace a la segunda parte

*Ortega en la cárcel*Daniel el poeta*Los demonios privados-sexo



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