Ningún deporte como el béisbol 


Por Léster Avilés

    Uno de mis mejores amigos, director de la Miami-Dade Baseball League, esmerado, estudioso y analista del beisbol, Carlos Javier Mena, que tambien considero uno de los mejores este campo, dice: "el beisbol es el deporte que todo el mundo dice que conoce pero es del que menos saben".

 

    He concordado con él por que sus razonamientos son inapelables, por el mismo sentido común. Mena tiene una memoria excelente y apasionado de manera religiosa por el dominio de las reglas y leyes de este deporte a tal extremo que las recita como un pastor evangélico hace con los versículos de la Biblia.

 

    Ayer tuvimos una charla de "minucias" que semanalmente evacuamos a los managers de los equipos en nuestra reunión semanal y como "postre" comentamos los resultados de la Serie Mundial que recién ganaron los Media Rojas de Boston.

 

    Tomé nota de un aspecto que consideré interesante y que Mena enfocó: El valor del escauteo.

 

    Estoy de acuerdo que los Medias Rojas hubieran podido vencer a cualquier equipo que hubiera clasificado por la Liga Nacional. Hubo una maquinaria total alrededor del team donde todas las piezas ajustaron sus movimientos y trabajaron a la perfección. Una de estas piezas, que por lo general pasa desapercibida pero que tiene un valor inconmesurable fué "el escauteo”.

 

    El propio dueño del equipo, John Henry, se refirió a este aspecto reconociendo su eficiencia justamente en el mismo momento que se celebraba el triunfo bañandose con champaña.

 

    Todd Claus, Director de Scouts del Boston, y Dana Levangie, su asistente, presentaron un minucioso y detallado informe al Cuerpo Tecnico de los Medias Rojas, desde Terry Francona el manager hasta el capitán del equipo Jason Varitek, de tal manera que todos y cada uno los usó en la medida correcta para sacarle ventaja.

 

    Para comenzar, el enfoque del reporte, la parte psicológica fué una pauta significativa al señalar la "ansiedad colectiva" que traian los Rockies de Colorado luego de ganar 21 de 22 juegos, ademas que varios jugadores que de manera individual traian en mente "ser el mas valioso" de la Serie. Se cree que esto fué un elemento que los precipitó.

 

    La información puesta en práctica hizo que los mas notorios estelares de los Rockies como Troy Tulowitzki, Brad Hawpe y Garret Atkins fueran anulados o reducidos a lo menos dañinos y por ende desprotegieran al campeón bate de la temporada Matt Holliday.

 

    Si detallamos podemos comprender mejor. Atkins que bateó en la temporada .301 con 35 HRs. y 111 RBIs, en la Serie hizo el ridículo con .154 y solo pudo empujar 2 carreras de las 10 que permitieron los lanzadores patirojos.  Hawpe se ponchó 8 veces y fue nulificado con lanzamientos bajos o bajisimos pese a que bateo en la temporada regular .291, 29 HRs. y 116 RBIs. Y Tulowitzki se ponchó 3 veces y fué minimizado a .213 cuando regularmente bateó para .291, 24 HRs y 99 RBIs.

 

    Estas muestras obviamente no hay duda son resultados del escauteo.

 

    Otros detalles de la eficiencia del escauteo entre los mas notorios se vieron con el lanzador zurdo Jeff Francis, de los Rockies, que el coach de bateo Dan Magadan, aconsejó a los bateadores que trataran de llevar la cuenta de bolas y strikes al máximo ya que el informe consideraba que Francis no tiene un lanzamiento capaz de ponchar, es decir, un tercer strike imbateable.

 

    Se señala tambien el "detallito" habido en el segundo juego, cuando los Rockies iban perdiendo por una carrera en el octavo inning y que Holliday se embasó con dos outs. El reporte advertía que Matt le gustaba salir a robar al primer lanzamiento siempre que habían dos outs. Que pasó? El coach del banco, Brad Mills, le dió la seña al pitcher Papelbon y sorprendieron a Holliday. Una jugada que quedó grabada y una amenaza peligrosa sofocada.

 

    El staff de lanzadores de los Medias Rojas permitió 10 anotaciones en los 4 juegos de la Serie Mundial y registraron 2.50 de efectividad, en cambio el staff de los Rockies permitieron 29 carreras y su efectividad se remontó a 7.68. Boston bateó de 141 - 47 para .333 colectivamente, mientras Colorado dió 29 hits en 133 oportunidades para .218.

 

    Se puede decir más, pero basta. El trofeo está en Boston.