Nelson Figueroa y la importancia de ser el quinto abridor







Por René Cárdenas
fitoiii@aol.com


Para encontrar el verdadero significado de lo que es ser un quinto abridor en las Ligas Mayores, recurrí al historiador de beisbol, exnarrador de los Dodgers y exeditor del diario La Prensa, Tito Rondón que lo explicó así:


"Ser un quinto abridor es como imitar un poco a los Wallendas, la famosa familia de equilibristas. Si te inclinas un poco a un lado te caes, y lo mismo al otro.

El quinto abridor, sobre todo en el mes de abril, es lo que se llamaba antes (en aquellos dorados tiempos en que la rotación de abridores consistía de cuatro lanzadores, “el abridor ocasional y relevista largo”. Es lo mismo que el sexto abridor el resto de la campaña.

Lo malo es que cada una de estas especialidades requiere de una manera de pensar y de planear diferente. No es lo mismo tratar de tirar siete entradas que solamente una… Y aunque uno no releve, el descanso entre aperturas varía muchísimo.

Por algo el quinto abridor en las Mayores promedia una efectividad 14 por ciento más alta que el resto del grupo. Y solamente uno, que yo sepa, ha logrado ser un gran ganador, Storm Davis en 1989 con Oakland, cuando tuvo marca de 19-7, y su compañero Dave Stewart lo declaró “el mejor quinto abridor de la historia”. Pero fue suerte más que nada, opinaron los entendidos", terminó diciendo Tito.

Luego de hablar con Rondón, decidí contactar al actual arquitecto de los nuevos Astros, Ed Wade, que dicho sea de paso da la impresión que como diversión, además del paracaidismo, practica algo perteneciente o relativo al maquiavelismo en las altas esferas del beisbol, donde un gerente general trata de tragarse a otro a la hora de los canjes y del arte de proteger. disimular o esconder a peloteros de futuro que intentan hacer pasar por desapercibidos.

Un caso en referencia es el del lanzador derecho de Nicaragua, Winston López, a quién Wade, como por arte de magia, arrebató a los Padres de San Diego vía peloteros transferibles o waivers. Los Padres siguen secándose las lágrimas de los ojos y por ello dos de sus ejecutivos quedaron muy mal parados en abril de 2009.

En esta oportunidad me voy a referir al lanzador derecho Nelson Figueroa, a quien los Astros decidieron seleccionar pocos días antes del juego inaugural de la campaña, para que ocupara el quinto puesto en la rotación de sus abridores.

La varita mágica de Wade había entrado en acción el 21 de julio de 2010, cuando arrebató de los Filis de Filadelfia y por la misma vía de transferibles, al serpentinero Figueroa, personaje que me ocupa ahora. Nelson nació el 18 de mayo de 1974 en Brooklyn, Nueva York e hizo su primera aparición con los Astros el 23 de julio. Abrió 10 juegos y fue relevista en 8. Permitió 28 carreras en 67 entradas; 24 fueron limpias para un promedio de efectividad de 3.22.

Como casi todos los lanzadores, Nelson usa cuatro lanzamientos básicos: la recta de velocidad, la deslizadora (slider), la curva y el cambio. Los dos primeros los tira en la escala del uno al diez, un poco más arriba de cinco. Los rompientes no son de gran calibre, pero los usa inteligentemente para complementar su arsenal y para sorprender o confundir al bateador.

Básicamente, Figuero trabaja mucho con la bola rápida de cuatro costuras. Si no me equivoco, su estrategia es lanzar su bola rápida que es una mezcla de recta con la deslizadora y, claro, esta última la tira cuando quiere ser agresivo. Es un artífice para mezclar sus curvas con el cambio de velocidad. También tira otros dos tipos de rectas, similares a la primera que describí, pero con una ligera diferencia de movimiento. Definitivamente no es un serpentinero que tira duro; su velocidad oscila en la parte alta de los 80, con muy pocos lanzamientos en los 90. La especialidad de sus rectas es que tienen la tendencia de buscar hacia abajo.

Los movimientos diferentes de sus rectas provocan que los bateadores bateen muchos fouls. Los aficionados en el parque disfrutarán de su gran control, porque tira sus cuatro lanzamientos consistentemente como strikes, sin embargo paga el precio de algunas bases por bolas. Otorgó 25 el año pasado y ponchó a 58 en 67 episodios.

Me inclino a creer que los Astros se sacaron la lotería al obtener por la vía fácil a un abridor, especialmente que el destinado a ese puesto, el venezolano-dominicano Felipe Paulino, nunca se recuperó de sus dolencias y cada uno de sus frecuentes viajes a la enfermería causó dolores de cabeza a toda la organización.

Creo que un contrato garantizado hace algo a las emociones de un beisbolista: "Al respecto, uno se siente más cómodo y más tranquilo", dijo Figueroa. "Antes yo luchaba para demostrar al equipo en general que yo podía hacer el trabajo en las Mayores. Se hacía difícil porque pasaba dos meses con el equipo grande y después dos meses en las menores y, esa constante ida y venida imposibilitaba una buena demostración de mi habilidad".

Esos cambios tan frecuentes también causaban problemas emocionales a su familia. Ahora con un mínimo de 30 aperturas garantizadas, Figui, podría ser un lanzador de mejor rendimiento.

Le pregunté que si alguna vez se imaginó recibir un contrato garantizado: "Sí, hace unos diez años lo imaginé", respondió Nelson con una sonrisa sarcástica que yo acompañé. "Creí que serían solamente cinco años en las menores, pero no fue así. Ahora me siento tan feliz como un niño y puedo concentrarme en mi trabajo para mejorar cada vez. Esto me permite establecer metas de una vez por todas".

En mi concepto, Figueroa, tiene un sólido repertorio, pero no ha podido consolidarlo. Quizá el instructor de lanzadores Brad Arnsberg pueda ser el hombre que lo ponga en el camino para la renovación de su carrera.

Uno de los personajes que más respalda a Figueroa es Wade. El gerente general tiene la esperanza que el lanzador haga el trabajo encomendado. "Creemos vehementemente que Figueroa tiene la habilidad para ser el quinto abridor de la rotación y la fortaleza para lanzar de cinco a seis entradas en cada una de sus salidas", puntualizó Ed.

Los Astros no solo se basaron en los buenos números del año pasado para firmar a Figueroa, también tomaron en cuenta otros elementos: "Creo que consideraron que yo puedo ser uno de los líderes entre tantos jóvenes en la casa club" afirmó el lanzador. "Algunos de habla hispana tienen pena de hablar español, no saben cómo comportarse en las Mayores y yo puedo ayudar con eso. Wilton López, por ejemplo, tuvo un buen año en el terreno, pero fuera del estadio enfrentó muchos problemas por su inglés limitado. La vida es difícil, pues hay otras cosas más difíciles que la pelota. El beisbol no cambia; del plato a la primera base son 90 pies, etcétera. El año pasado demostré esas extras; hice mi trabajo y ayudé a los novatos".

Desde hace un año los Astros se dieron a la tarea de buscar al quinto abridor con los atributos necesarios y sería interesante saber si ya están satisfechos con la selección. "Básicamente lo que uno busca en el quinto abridor es el hombre que mantenga al equipo en el juego con la oportunidad para que se fabriquen carreras, con el objeto de entregar más adelante el destino del juego a los relevistas, explicó Wade. "Figui, hizo un trabajo muy bueno para nosotros el año pasado, después que lo obtuvimos del grupo de transferibles de los Filis de Filadelfia. Debo agregar que alguna vez, si las cosas van bien, podría no abrir y, entonces, lo usaríamos como relevista con la idea de que nos dé un par de entradas sólidas".

Además de ser un lanzador astuto y acucioso, Figui, conoce a fondo la diversidad de los que componen el club. "En este equipo yo puedo identificarme con todos los grupos", explicó el pelotero. "El grupo de hispanohablantes, el de habla inglesa y el afroamericano. Con cualquiera yo aparezco como uno de ellos. Ellos me entienden y yo los entiendo y pueden contar conmigo. Les ayudo en el manejo de sus computadoras y en la forma de experimentar con un nuevo lanzamiento. En esta capacidad yo quiero ser uno de los líderes".

Este equipo es diferente porque tiene una particularidad interesante. Cuando se anda en gira, todos los jugadores de habla hispana salen a comer juntos. Permanecen unidos a toda hora y en todas las situaciones. En otras palabras, tratan de imitar la disciplina de un batallón militar.

La edad promedio de la lista de 25 peloteros de los Astros es de 28.3. Figueroa es el de más edad, 36. Aneury Rodríguez es el más joven, 23. Hay 10 jugadores de más de 30 o más, y 15 con menos de 30.

Figui parece tener todavía mucho que dar y los Astros están esperanzados que así será y que les va a ayudar grandemente a controlar a los oponentes en el terreno de juego.

En estos días he escrito más de dos mil palabras acerca de Figueroa, pero ¿qué pasaría si en un dado caso falla en su intento? ¿Tienen los Astros a quien recurrir? ¿Tienen un plan B?

"Sí, claro que sí", puntualizó Wade. "Durante los entrenamientos primaverales pasamos un buen tiempo observando detenidamente el desarrollo de Jordan Lyles. Tenemos la seguridad que este joven dará el salto a las Mayores este año o pronto en el futuro. Tengo la certeza que será un tremendo lanzador abridor. También estamos esperanzados en el desarrollo del derecho Aneury Rodríguez que vino a nosotros de Tampa Bay vía Regla No. 5 del reclutamiento de Liga Mayor. Por la forma como estuvo tirando, encontró una posición de relevista en nuestro equipo. Cabe señalar que Aneury es originario de República Dominicana y es el más joven de los lanzadores. Auguramos que en el futuro será una pieza muy importante. René, como ves, estamos preparados en el caso que Nelson no responda como esperamos que lo haga".

Los años de Figueroa en el beisbol han sido muy coloridos. Jugó con el equipo Long Island Ducks de la Liga Independiente de Nueva York. En 2007, cuando los Marineros de Seattle lo dejaron libre, Figui tomó rumbo Sur y jugó con los Dorados de Chihuahua en México con el objeto de abrir y terminar juegos aunque le costara hacer 150 lanzamientos por partido. La idea fue demostrar que podía regresar a las Mayores. Según sus propias palabras, su estadía en México fue un sueño hecho realidad.

En la quinta entrada de un partido, la cosa se puso fea y, el dirigente Francisco "Paquín" Estrada llegó al montículo a sustituirlo, pero antes que abriera la boca, Figui, le preguntó.

--¿Tienes un mejor relevista que yo?

--"No", le contestó Paquín.

--¿Tienes un mejor taponero que yo?

--"Pues, no", contestó de nuevo el dirigente.

--"¿Y entonces, para qué quieres sacarme del juego?"

Demás está decir que Paquín Estrada dio las media vuelta hacia la cueva y Figueroa lanzó 10 entradas, hizo 153 lanzamientos y ganó el partido. Ese es el temple, la actitud y la astucia del quinto abridor de los Astros, Nelson Figueroa.

Por esta temporada, Nelson devenga $900,000 dólares y, este año los Astros tienen una nómina de pago de $80,669.000.

René Cárdenas, además de cubrir a los Astros para el diario La Prensa de Nicaragua, escribe para Crónicas de los Astros, astrosdehouston.com y Astros Magazine. Fue narrador de los Dodgers, Astros y Rangers de Texas. Con los Astros, también narró en TV. Edita su propia página no comercial de beisbol www.laestufacaliente.com y es miembro de la BBWAA.



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