Horacio Aguirre Baca y Miami Metropolitana



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Diario Las Americas










EL ARCHIVO LXXI



Por Alejandro José Gallard Prío



La semana pasada tuve el privilegio de conversar con un amigo de infancia, Horacio Aguirre Baca, que por casi seis décadas, ha sido un insigne luchador de la identidad hispanoamericana en Miami, un conglomerado de 35 ciudades, que juntas, componen el Gran Miami. Llegó como periodista a fundar el DIARIO DE LAS AMÉRICAS, junto con su hermano Francisco (fallecido), quien dejó, por decir así, la provincia, y se trasladó a la capital de la Unión Americana, Washington, para ser un exitoso empresario y el “cabildero” por excelencia del Continente Americano.

Horacio se quedó en Miami a cargo del Diario, y con su perseverancia y amor por su ciudad adoptiva, ha sido su voz, su fuerza espiritual y su conciencia política y social, con sus editoriales, más de 19 mil,  impulsándoles a convertirse, por hoy, en la ciudad del Norte de América, donde el hispanoamericano, ha logrado destacarse en todas las actividades de su vida política, social, profesional, financiera y comercial.

Horacio ha hecho de su profesión, un apostolado, donde la dignidad y la ética ha sido su bandera y su legado, ya que sus hijos, Alejandro, Helen y Carmen María, Subdirector, Directora de las Páginas de Opinión y de la Revista del DIARIO, respectivamente, siguen incentivando “buenos ciudadanos”, como nos lo dicen en su editorial del 21 de diciembre del presente año.

Lo interesante de Horacio y sus colaboradores, es que ellos no se han dedicado a comercializar el periodismo, sino a utilizarlo como la fuerza moral que tanto necesitan nuestras etnias para triunfar en tierras que cuando arriban a sus costas, están ya pobladas por una ciudadanía, que no habla su idioma, ni conoce sus costumbres y tradiciones. He aquí, donde el DIARIO DE LAS AMÉRICAS, logra ser el faro, el motor que les anima, no solo a la adaptación, sino a mantener sus tradiciones, sus costumbres, su idioma y por sobre todo, la dignidad y el respeto a su individualidad como hombre y mujeres de bien.

Horacio, un leonés (nicaragüense) autóctono, de esos que no solo se crearon con pinolillo, sino que sus padres fabricaban en la primera industrialización de esa bebida típica que identifica al nica a nivel mundial, se inmergió -parafraseando al gran poeta venezolano Andrés Eloy Blanco-,  “hasta los hombros” con la causa del exilio cubano, siendo, con su diario, su primer portavoz, su defensor y su abanderado.

Es el mismo Horacio, quien, con su hermano Francisco (Pancho) abandonaron las mieles del Poder de la dinastía Somoza, al apoyar al Gobierno Constitucional de Leonardo Arguello en 1947 comenzando así, su larga y muchas veces penoso exilio, que lo trasladó a Panamá, donde se gradúo de Abogado en 1950 y a ejercer el periodismo, como editorialista  por cinco  años en  “El Panamá-América” diario fundado y dirigido por el Dr. Harmodio Arias Madrid, Presidente de Panamá (1932-1936), de donde se traslado a Miami, para fundar con el apoyo de amigos, ese bastión de luchas democráticas, DIARIO DE LAS AMÉRICAS, sinónimo de largas y valientes luchas por las causas del pueblo cubano, nicaragüense, dominicano, venezolano y recientemente, con gran acierto, la lucha ejemplar de los hondureños, hijos de Morazán, por preservar su Constitución democrática, han  encontrado en sus páginas y editoriales su incondicional apoyo.


Lo admirable de este editorialista, en sus casi sesenta años de periodismo combativo a favor de la causa indeclinable de los “derechos humanos” de la “democracia representativa” de “las libertades publicas” y de la “dignidad y moral del genero humano”, es su persistencia en la defensa de los valores ciudadanos del inmigrante, así como de las bondades de la “democracia y sus valores” de la tierra que los acogió, los Estados Unidos de America.

Horacio, recoge y plasma con tinta de periodista, las inquietudes de millones de inmigrantes al exponer las injusticias que propalan, los trasnochados “comunistas”, ahora llamados “socialistas”, como lo hace en su Editorial del pasado Domingo, 20 de diciembre, donde nos comenta sobre los “Ataques y Opiniones Injustas con Respecto a los Estados Unidos de America”

Nos dice su editorial que “En medio de los defectos normales de todo conglomerado humano o de toda nación jurídicamente organizada, que es lo que constituye un Estado, hay defectos, hay inconvenientes….. pero, no cabe duda que existen múltiples oportunidades para triunfar… ya que en los Estados Unidos de América, funciona un estado de derecho, dentro del cual cada persona, con la ciudadanía o sin ella, es objeto de protección de la Ley”, contrario a “los países donde se ataca a la nación estadounidense, muchas veces abundan esas deficiencias, esas arbitrariedades o esas incomodidades para desenvolver la vida en forma justa y razonablemente prospera.”… “Por eso la búsqueda en los Estados Unidos de América de lo que no encuentran en sus propias patrias. Y esto es explicable y puede ser justo desde el punto de vista humano. Lo que no es justo, ni es explicable es que no se reconozca a plenitud lo que son los Estados Unidos de América y se les señale insistentemente, cuando no únicamente, como un país de injusticia y xenofobia. Es decir de trato hostil para el extranjero.”
 Además no hay región donde se pueda comprobar mas la nobleza de los estadounidenses que Miami, donde han llegado seres humanos de todo el continente, a reconstruir sus vidas, a unificar sus familias, donde el Banquero, el Juez, el Policía, el Comerciante, el Médico, el Profesor, el Abogado, el Industrial, el Alcalde, el Burócrata, en fin toda la comunidad se identifica con su cultura, sus tradiciones y su lengua nativa.

Por todo lo anterior, es que Horacio, enfatiza en sus editoriales la necesidad de “formar a los estudiantes como personas decentes, con sentido moral y, en el campo cívico, como buenos ciudadanos… incluyendo para ser buen empleado público o funcionario….. saber lo necesario con respecto a la honradez, a la manera de servir a la sociedad … o sea todo lo relacionado con la vida cívica y política de una persona”  Así como promociona el apoyo que los Gobiernos deben dar a los proyectos culturales, para evitar como el dice, en su Editorial del 23 de diciembre recién pasado, que desaparezca el “Interés por la Cultura Humanística”.

Todo en la vida tiene una lección y la que recibimos de Horacio y los colaboradores de lo que llamo el “vocero escrito” de los hispanoamericanos residentes en el Gran Miami, es que la “ETERNA VIGILANCIA,  ES EL PRECIO DEL ÉXITO EN LA VIDA”. Para leer la edición digital del diario, favor ir a www.diariolasamericas.com.

Hasta EL ARCHIVO LXXII, deseándoles UN FELIZ Y PROSPERO AÑO 2010!



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