Acusan a CSE de restringir derechos a fiscales electorales







Managua.- El grupo cívico Ética y Transparencia, capítulo en Nicaragua de Transparencia Internacional, dijo hoy que observará sin acreditación oficial las elecciones del próximo 6 de noviembre, en las que el presidente Daniel Ortega busca su polémica reelección. El director ejecutivo de ese organismo no gubernamental, Roberto Courtney, expresó hoy en una rueda de prensa que el reglamento de acompañamiento que emitió el Consejo Supremo Electoral (CSE) el pasado 16 de agosto riñe con la legislación nicaragüense, destacó la agencia EFE.

"El ejercicio de observación está listo para realizarse con o sin acreditación", afirmó Courtney, quien no aclaró con cuántas personas vigilarán los comicios. La fuente explicó que los observadores locales no requieren de una acreditación oficial de las autoridades porque la Constitución permite a los nicaragüenses vigilar los comicios y emitir las críticas pertinentes "en virtud de que la soberanía reside en los ciudadanos".

"El reglamento de acompañamiento no es aplicable, no estamos absolutamente en ninguna posibilidad de acompañar al Consejo Supremo en estas circunstancias agravadas", indicó. Criticó el reglamento oficial por no contener en su texto "derechos o prerrogativas para los acompañantes" e incluir conceptos alejados de "las prácticas mínimas de la observación electoral". En un comunicado divulgado hoy, Ética y Transparencia consideró que los comicios de noviembre son organizados por una autoridad con una "historia reciente de fraude", en referencia a los resultados de la votación municipal de 2008, rechazados por la oposición.

Acusan de restringir derechos a fiscales

Además, el organismo acusó al CSE de restringir los derechos a los fiscales de los partidos de oposición y de mostrar "inercia" ante el abuso de los bienes del Estado por parte del partido de gobierno, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Asimismo, señaló al CSE de entregar al FSLN "de forma absolutamente ilegal y desequilibrante" el control en las 12.985 Juntas Receptoras de Votos (JRV) y de impulsar un proceso de "cedulación sesgada y partidarizada", negándole el derecho al voto a "un importante porcentaje de la ciudadanía".

El CSE ya firmó un acuerdo de acompañamiento u observación con la Unión Europea, cuya misión aseguró su libre movimiento por todo el país el día de las elecciones, acceso a todas las delegaciones electorales y derecho a pronunciarse sobre el desarrollo de los comicios. Ética y Transparencia dijo que observará por undécima ocasión unos comicios nicaragüenses desde 1996. Por su parte, el estadounidense Centro Carter informó la semana pasada que no enviará una misión completa de observación electoral a Nicaragua, y condicionó el viaje de un grupo reducido a que el CSE "clarifique" las reglas para acompañar los comicios presidenciales.

La Organización de Estados Americanos (OEA), en tanto, anunció la semana pasada que aceptó enviar una misión electoral a Nicaragua para supervisar los comicios presidenciales. En esas elecciones, Daniel Ortega aspira a continuar en el poder cinco años más a pesar de la prohibición constitucional a la reelección inmediata que, sin embargo, fue declarada inaplicable por magistrados oficialistas de la Corte Suprema de Justicia. Unos 3,3 millones de nicaragüenses elegirán el 6 de noviembre a un nuevo presidente, vicepresidente, 90 diputados ante el Parlamento y 20 ante el Parlamento Centroamericano (Parlacen).

Carta Bodán



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