Acreditan a observadores OEA y rechazan a EE.UU.







El gobierno de Nicaragua acreditó hoy a la Organización de Estados Americanos (OEA) para "acompañar" los comicios del próximo 6 de noviembre, al tiempo que reiteró su rechazo a observadores del Centro Carter y de la embajada de Estados Unidos. La OEA fue acreditada mediante dos acuerdos firmados en un acto público en Managua por el secretario general del organismo, José Miguel Insulza, con el canciller en funciones, Manuel Coronel Kautz, y el presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas, informó la agencia DPA.

Insulza recordó que la OEA ha observado las elecciones de Nicaragua desde 1990, bajo el primer gobierno del actual presidente Daniel Ortega, que en esa ocasión perdió el poder frente a Violeta Chamorro (1990-1997). Señaló que esta vez se enviará una misión de 80 funcionarios al mando del ex canciller argentino Dante Caputo, quienes -dijo- serán "simplemente observadores" y "no habrá ninguna interferencia de nuestra parte" en el proceso, en el que Ortega aspira a la reelección.

"Aunque nosotros haremos nuestro trabajo muy escrupulosamente y muy de acuerdo con las autoridades nicaragüenses, el éxito de las elecciones será fundamentalmente de Nicaragua, del gobierno, del CSE y de su pueblo", afirmó Insulza. A su turno, el titular del CSE aseguró que en los documentos firmados con la OEA "no hay ningún tipo de restricción" al trabajo de los observadores del organismo hemisférico. Según Insulza, el memorando de entendimiento "tiene exactamente las mismas prerrogativas y atribuciones que se nos han otorgado siempre en diez elecciones anteriores".

Los argumentos del CSE

Rivas declaró a periodistas que hasta hoy se han acreditado misiones de "acompañamiento" de la Unión Europea, del Consejo de Expertos Electorales de Latinoamérica y a la OEA, además de dos entidades locales no ligadas directamente a la observación electoral. El titular del CSE descartó de plano la acreditación del Centro Carter, toda vez que el organismo estadounidense condicionó su participación a la derogación de un manual de observación elaborado por el tribunal electoral.

"Ellos enviaron una carta ofensiva para los nicaragüenses. Ellos mismos se han autoexcluido y los autoexcluidos no tienen nada que venir a hacer aquí", sentenció Rivas al referirse al Centro Carter. También rechazó una petición de la embajada de Estados Unidos en Managua para supervisar los comicios, en vista de que "las sedes diplomáticas no pueden acreditarse como misiones de observación". Rivas se mostró molesto por el hecho de que, en su solicitud, la embajada norteamericana pidió al CSE dar a los grupos de observación nacional "los mismos derechos, garantías y libertades que se ha otorgado a las misiones internacionales".

"Ellos han tratado de lesionar nuestra soberanía y nuestra autodeterminacion como pueblo", protestó. En las elecciones se escogerá un presidente, un vicepresidente, 90 miembros del Congreso y 20 del Parlamento Centroamericano entre candidatos de cuatro alianzas y un partido político. El presidente Ortega, que gobernó de 1985 a 1990 y volvió al poder en 2007, aspira a la reelección pese a que la Constitución prohíbe ocupar el alto cargo más de dos veces y en dos períodos consecutivos.

OEA "no impuso condiciones"

Rivas dijo que la firma del acuerdo no hubo "ni la mínima discusión" pues "no tiene ninguna limitación ni restricción" y que el gobierno y el CSE se siente satisfecho por la firma del mismo porque la OEA "no impuso condiciones". Se prevé, además, que este martes se reúna con el presidente Ortega y el miércoles con el candidato a la presidencia por la alianza opositora del Partido Liberal Independiente (PLI, derecha), Fabio Gadea.

Insulza llega acompañado de una misión oficial, atendiendo una invitación que le hiciera el presidente Ortega para que su organismo participara en la observación de los comicios. Ortega, quien al principio se había opuesto a acreditar observadores por considerarlo una intromisión en los asuntos internos de Nicaragua, dio marcha atrás a su decisión el pasado 19 de agosto, un día antes del inicio de la campaña electoral. Ortega aspira a ser reelegido para otro período de cinco años con el Frente Sandinista (FSLN, izquierda), en competencia con cuatro alianzas y partidos de oposición.

Los últimos sondeos otorgan al mandatario un apoyo del 44%, que sería suficiente para resultar electo en primera ronda, mientras que da a Gadea -el que obtiene el mayor respaldo en la oposición- un 32%. Los comicios nicaragüenses serán observados, además de por la OEA, por la Unión Europea (UE), con una misión de 100 delegados que comenzarán a llegar a finales de este mes; el Consejo de Expertos Electorales Latinoamericanos (Cela) y más de 20.000 observadores de dos grupos locales acreditados hasta la fecha, precisó la agencia AFP.

Carta Bodán



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