Abogado, ex capitan del EPS, pide asilo en Costa Rica







San José.- Darwin Ariel Flores Larios, un nicaragüense de 57 años, quien afirma ser abogado y ex capitán del Ejército Popular Sandinista (EPS) durante los años 80´s, cruzó este sábado a pie la frontera y solicitó asilo político en Costa Rica por sentir que su vida corre peligro en Nicaragua, informó en su edición de este domingo el diario local La Nación.

“Mi nombre es Darwin Ariel Flores Larios. Soy nicaraguense, soy abogado, soy perseguido político en mi país, por el régimen de Daniel Ortega y como mi vida estaba en peligro, tuve que huir”, denunció el profesional nicaragüense al ingresar por el sector de La Cruz, provincia de Guanacaste.

Flores Larios relató ayer al periódico costarricense que en Nicaragua fue subdirector jurídico del Instituto Nacional Forestal (Inafor), donde se desempeñó hasta diciembre del 2008.

Afirmó que presentó una denuncia de supuestas contrataciones irregulares y donaciones que le costó el puesto.

Flores dice que cuestionó compras por cerca de $1,5 millones relacionadas con maquinaria agrícola y equipos para guardaparques hechas por su jefe, William Schwartz Cunningham, a quien califica de “protegido” de Daniel Ortega.

La noche anterior a su huida había llegado a un acuerdo con sus vecinos para que le ayudaran, pues debía cruzar los patios traseros para evitar la vigilancia que, según dice, estaba montada día y noche frente a su casa, en Managua.

Dos horas después, a las 6 a. m. su esposa y su hijo llegaron por él a la casa de su vecino. “Los vigilantes suponían que estaba en la casa y por eso no seguían a mi esposa”, dijo. Relató que luego abordaron un Toyota Prado,y que se dirigieron a la carretera, rumbo a San Juan Sur, al sector del Naranjo.

Evitaron el puesto policial del Naranjo y, por entre calles de lastre, empezaron a buscar un camino al sector fronterizo de Sapoá.

“Como a las 10 de la mañana me bajé y fui a hablar con el dueño de una casa que tenía frijoles secándose. Le pregunté a cuánto estaba la frontera, entonces, así como entre que quiere y no quiere, le pregunté si me podía llevar allí”, recordó.

El campesino lo llevó hasta la línea fronteriza, evitando los controles del Ejército hasta un punto donde se despidió de su esposa y su hijo para cruzar al lado costarricense. Desde allí, caminó el resto del día y pasó la noche a descampado. Al día siguiente, y luego de una noche de infierno, llegó a San José.

La Nación intentó conocer la posición del exdirector de Migración y hoy ministro de Gobernación, Policía y Seguridad, Mario Zamora, sobre este caso, pero no fue posible localizarlo.

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